PMI manufacturero de la zona euro septiembre 45,7 vs 45,6 esperado
Las condiciones operativas en la economía manufacturera de la zona euro se deterioraron en septiembre al ritmo más fuerte de casi siete años. Después de tener en cuenta los factores estacionales, el Índice PMI del Sector Manufacturero de la Zona Euro de IHS Markit cayó hasta el nivel 45.7, situándose por debajo de 47.0 registrado en agosto y señalando su lectura más baja desde octubre de 2012.
Los últimos datos indican que el índice PMI se ha situado por debajo del nivel de ausencia de cambios de 50.0 por octavo mes consecutivo. Los tres grupos de mercado cubiertos por el estudio mostraron un deterioro de las condiciones operativas. Los productores de bienes de capital registraron el mayor declive, seguidos por los de bienes intermedios. Las empresas de bienes de consumo registraron una lectura del PMI por debajo del nivel de ausencia de cambios de 50.0 por primera vez desde noviembre de 2013.
La desaceleración del sector manufacturero de la región estuvo impulsada principalmente por un rápido deterioro de las condiciones operativas en Alemania, cuyo índice PMI cayó hasta su nivel más bajo desde junio de 2009. Austria también experimentó un notable deterioro, mientras que los respectivos índices PMI de España, Italia e Irlanda también se situaron por debajo del nivel de ausencia de cambios de 50.0 en septiembre.
Países clasificados por PMI Manufacturero: septiembre
Grecia 53.6 mínima en 3 meses
Países Bajos 51.6 sin cambios
Francia 50.1 (flash: 50.3) mínima en 2 meses
Irlanda 48.7 máxima en 2 meses
Italia 47.8 mínima en 6 meses
España 47.7 mínima en 77 meses
Austria 45.1 mínima en 83 meses
Alemania 41.7 (flash: 41.4) mínima en 123 meses
Por su parte, Francia apenas creció, mientras que solo hubo un aumento leve en los Países Bajos. De todos los países estudiados, Grecia siguió registrando el mejor resultado, a pesar de que su ritmo de expansión cayó hasta su mínima de tres meses.
La caída del índice PMI estuvo impulsada principalmente por la mayor contracción de los nuevos pedidos desde octubre de 2012. Todos los países estudiados, excepto Grecia y los Países Bajos, experimentaron una reducción de los nuevos pedidos. Alemania registró una caída importante, la mayor observada desde abril de 2009.
El debilitamiento de la demanda fue evidente tanto a nivel nacional como internacional, y los últimos datos muestran que las exportaciones* cayeron a un ritmo solo ligeramente más débil que el récord de casi ocho años registrado en julio pasado. Las tendencias deslucidas de los nuevos pedidos tuvieron un impacto en la producción, y la encuesta de septiembre indicó la mayor caída mensual de la producción desde finales de 2012. No obstante, los indicios de exceso de capacidad persistieron y los pedidos pendientes de realización se redujeron a un ritmo considerable. Esta coyuntura, a su vez, ejerció presión en las plantillas, y los últimos datos muestran la quinta reducción mensual consecutiva del empleo. De hecho, la tasa de recortes del empleo también fue la más pronunciada desde abril de 2013.
La caída de la producción y de los nuevos pedidos incitó a las empresas a reducir la actividad de compra por décimo mes consecutivo en septiembre. El ritmo de declive de las compras también fue el más fuerte en casi siete años y ayudó a explicar una mejora de los plazos de entrega de los proveedores por séptimo mes consecutivo.
Puesto que la demanda se encuentra entrecortada y hay pocas evidencias de restricciones en la oferta, los precios medios de compra continuaron bajando. Dicha caída extendió el período actual de deflación a cuatro meses y la tasa de disminución de los precios también fue la más fuerte conjunta registrada desde abril de 2016. En consecuencia, los fabricantes pudieron reducir sus tarifas por tercer mes consecutivo, y a una tasa ligeramente más rápida.
Por último, debido a las continuas preocupaciones en torno al Brexit y el efecto negativo en el comercio de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la confianza sobre el futuro se ha mantenido prácticamente igual que en agosto, cuando el grado de optimismo se situó en su nivel más bajo desde noviembre de 2012. Las empresas alemanas volvieron a mostrarse pesimistas sobre el futuro, al igual que las empresas austriacas. De hecho, a excepción de los Países Bajos, todos los países encuestados registraron una disminución de la confianza en septiembre.