La Fed mantendrá tipos, pero el mensaje marcará el rumbo del mercado
- Natixis IM Solutions espera que la Fed mantenga los tipos sin cambios en esta reunión.
- Jerome Powell podría reconocer más riesgos inflacionistas, pero equilibrará el mensaje con la debilidad del crecimiento y del empleo.
- Según Mabrouk Chetouane, la guerra en Oriente Medio no debería provocar, por ahora, una reacción inmediata de la Reserva Federal.
La reunión de la Reserva Federal llega con el mercado intentando descifrar hasta qué punto el conflicto en Oriente Medio puede alterar el discurso del banco central. Para Mabrouk Chetouane, responsable de estrategia global de mercados de Natixis IM Solutions, el escenario más probable sigue siendo una pausa: la Fed mantendría los tipos de interés de referencia sin cambios dentro del rango actual.
Eso no significa que Jerome Powell vaya a sonar cómodo. Más bien al contrario. El presidente de la Fed probablemente reconocerá que los riesgos inflacionistas han aumentado, pero al mismo tiempo pondrá mucho énfasis en la falta de visibilidad que genera el conflicto geopolítico, la desaceleración de la actividad y el deterioro reciente del mercado laboral.
Más inflación, pero también más incertidumbre
La lectura de Natixis parte de una idea bastante lógica: el repunte del petróleo y de la gasolina está elevando la presión sobre los precios, pero eso no implica automáticamente que la Fed tenga que reaccionar con un endurecimiento inmediato. Chetouane recuerda que el precio del galón de gasolina en Estados Unidos ha subido un 18% según las últimas cifras disponibles, lo que ya representa una señal clara de tensión inflacionista.
Sin embargo, considera que todavía es pronto para medir con solidez si ese encarecimiento de la energía acabará provocando efectos de segunda ronda, especialmente sobre los salarios. Y esa distinción es clave, porque una cosa es un shock puntual de oferta que eleva precios y otra muy distinta una inflación más persistente que se filtre al resto de la economía.
La tesis de Natixis es clara: el shock energético eleva la inflación, sí, pero todavía no ofrece pruebas suficientes como para justificar un giro inmediato de la Fed.
La Fed mirará antes al empleo que al petróleo
Uno de los puntos más importantes del análisis es que la Reserva Federal seguirá dando prioridad al mercado laboral. Aunque la inflación energética vuelve a incomodar, Natixis cree que el banco central se sentirá más condicionado por la desaceleración económica y por la destrucción de empleo reflejada en el último informe laboral.
En otras palabras, la Fed no ignorará el petróleo, pero tampoco quiere sobrerreaccionar a una perturbación negativa de oferta sobre la que tiene muy poca capacidad de actuación. Si el golpe principal proviene del conflicto y del encarecimiento energético, endurecer la política monetaria no resolvería el origen del problema y sí podría agravar el daño sobre crecimiento y empleo.
El impacto directo del cierre de Ormuz sobre EE. UU. sería limitado
Chetouane añade además un argumento relevante para enfriar el alarmismo: el cierre del estrecho de Ormuz afectaría de forma relativamente limitada al suministro energético directo de Estados Unidos. Según explica, por esa ruta pasan unos 800.000 barriles diarios destinados a EE. UU., una cifra pequeña si se compara con la producción estadounidense, que supera los 13 millones de barriles al día.
Eso no elimina el impacto en precios internacionales ni en expectativas de inflación, pero sí reduce la idea de una crisis energética directa para la economía estadounidense. Y ese matiz refuerza la probabilidad de que la Fed opte por esperar, observar y evitar movimientos precipitados.
Reflexión Capital Bolsa
Nosotros creemos que esta visión tiene bastante sentido. La Fed no puede ignorar el repunte inflacionista que llega por la energía, pero tampoco puede permitirse reaccionar de forma automática a un shock de oferta que, además, coincide con un enfriamiento económico y con señales más débiles en empleo.
De cara al mercado, esto apunta a una reunión donde la decisión probablemente importe menos que el tono. Si Powell transmite prudencia, control y prioridad sobre el mercado laboral, el mensaje será que la Fed sigue incómoda, pero no asustada. Y eso, en el corto plazo, puede ser suficiente para evitar una reacción brusca en los activos de riesgo.