Petróleo, inflación y guerra frenan al Ibex: solo Enagás brilla con una subida del 14%
- El Ibex 35 gira a la baja en la media sesión y cede un 1,4%, con la geopolítica, el petróleo y la inflación pesando sobre el mercado.
- Enagás destaca con una subida cercana al 14% tras la propuesta de la CNMC sobre la retribución del transporte y la regasificación de gas para 2027-2032.
- El encarecimiento del crudo, el repunte del IPC y la subida del bono español vuelven a tensionar el escenario bursátil.
El mercado español vuelve a girarse con claridad a la baja y deja una lectura bastante incómoda para el corto plazo. El Ibex 35 cedía un 1,4% en la media sesión, aunque el nivel que recoge la información de Europa Press es de 17.725,9 puntos, no de 16.700, después de haber comenzado la jornada en positivo. El cambio de tono refleja que la bolsa sigue atrapada entre un rebote técnico débil y un fondo de mercado claramente condicionado por la guerra en Oriente Próximo.
La clave sigue siendo la misma: la incertidumbre geopolítica no remite, el estrecho de Ormuz continúa siendo el gran cuello de botella para la energía y el petróleo vuelve a tensarse. Eso está deteriorando el apetito por riesgo, especialmente en una sesión en la que además se han conocido nuevas referencias de inflación y de crecimiento que refuerzan la sensación de que el entorno se complica más de lo que parecía hace solo unas semanas.
Enagás rompe el tono negativo del mercado
Dentro del selectivo, la gran excepción ha sido Enagás, que se disparaba un 13,75% en la media sesión impulsada por la nueva propuesta de la CNMC sobre la metodología retributiva del transporte y la regasificación de gas para el periodo 2027-2032. En un mercado casi completamente teñido de rojo, ese movimiento destacó con claridad y convirtió al valor en el principal foco de interés del día. Grifols era el único otro título que lograba mantenerse en positivo, y además con una subida muy limitada del 0,39%.
En el lado opuesto, las mayores caídas correspondían a Solaria, ACS, ArcelorMittal, Acciona, BBVA, Indra e Inditex, en un movimiento que deja claro que el castigo se extendía de forma bastante transversal por el mercado.
Petróleo, IPC y bonos vuelven a apretar
El deterioro del sentimiento tiene una base bastante clara. El Brent subía un 2,65%, hasta 110,87 dólares, mientras el WTI avanzaba un 2,51%, hasta 96,85 dólares. Al mismo tiempo, el dato adelantado de inflación en España mostró un IPC del 3,3% en marzo, un punto más que el mes anterior, impulsado por el encarecimiento de los carburantes. Y, en paralelo, el rendimiento del bono español a diez años repuntaba hasta el 3,680%, con la prima de riesgo en 56 puntos básicos.
Además, el Banco de España revisó al alza su previsión de crecimiento del PIB para 2026 hasta el 2,3%, pero recortó la de 2027 al 1,7% y empeoró sus perspectivas de inflación hasta el 3% este año y el 2,5% el próximo. Es decir, el mercado recibe una combinación incómoda: más presión energética, más inflación y una visibilidad más débil sobre el crecimiento futuro.
Europa tampoco encuentra alivio
La debilidad no era exclusiva de la bolsa española. En la media sesión, Londres cedía un 0,81%, París un 1,14%, Fráncfort un 1,71% y Milán un 1,47%. El sesgo era claramente vendedor en todo el continente, reflejando que la preocupación del mercado no es local, sino global: energía, inflación, comercio y riesgo geopolítico siguen formando una combinación muy difícil para la renta variable.
En resumen, la sesión deja una conclusión bastante directa. El mercado sigue sin creerse una normalización rápida del escenario. Y mientras no haya avances reales en las negociaciones de paz y una reapertura efectiva de Ormuz, la presión sobre el petróleo, la inflación y las bolsas seguirá muy presente.