Los mercados de Asia-Pacífico presentan resultados mixtos. La extensión del alto el fuego entre Israel y Líbano no logra tranquilizar a los inversores.

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Capitalbolsa | 24 abr, 2026 08:54 - Actualizado: 08:55
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Puntos clave
  • Las bolsas de Asia-Pacífico cotizaron mixtas pese a la extensión del alto el fuego entre Israel y Líbano.
  • El petróleo volvió a subir, manteniendo viva la preocupación por el impacto energético del conflicto con Irán.
  • Wall Street corrigió tras marcar nuevos máximos intradía, presionada por tecnología y software.

Las bolsas de Asia-Pacífico cotizaron con signo mixto este viernes, en una sesión marcada por la cautela inversora pese a la extensión de tres semanas del alto el fuego entre Israel y Líbano. Según Lee Ying Shan, la prórroga de la tregua no fue suficiente para calmar del todo a los mercados, que siguen pendientes de la evolución del conflicto en Oriente Medio y de sus efectos sobre el petróleo.

Israel y Líbano acordaron prolongar el alto el fuego tras una reunión en la Casa Blanca con altos cargos estadounidenses. El presidente Donald Trump aseguró que el encuentro fue positivo y que la tregua temporal permitirá ganar tiempo para nuevos esfuerzos diplomáticos. Washington también se comprometió a trabajar con Líbano para reforzar sus defensas frente a Hezbollah.

Asia cotiza sin una dirección clara

La reacción de los mercados asiáticos fue desigual. El Nikkei 225 japonés subió cerca de un 1%, apoyado por el mejor tono de algunos valores, mientras que el Topix también avanzó. En cambio, el S&P/ASX 200 australiano cedió ligeramente y el mercado chino mostró un comportamiento más apagado.

En Hong Kong, el Hang Seng logró mantenerse en positivo en algunos momentos de la sesión, mientras que el Kospi surcoreano se movió prácticamente plano. El Nifty 50 indio, por su parte, registró una caída más acusada, reflejando un mayor sesgo defensivo en algunas plazas regionales.

La extensión del alto el fuego reduce el riesgo inmediato, pero no elimina el problema de fondo: los inversores siguen sin ver una solución política estable en Oriente Medio.

Japón resiste pese al repunte de la inflación

En Japón, el mercado digirió el dato de inflación subyacente, que aceleró por primera vez en cinco meses. El índice, que excluye los precios de los alimentos frescos, subió un 1,8% en marzo, en línea con lo esperado por los economistas, pero por encima del 1,6% registrado en febrero.

El repunte de los precios vuelve a poner el foco en el coste de la energía, especialmente en un contexto en el que la guerra con Irán sigue alimentando dudas sobre el suministro global de crudo. Aun así, la bolsa japonesa logró mantenerse al alza, apoyada por la fortaleza de algunos sectores y por el tono todavía constructivo de los inversores hacia la renta variable nipona.

El petróleo vuelve a presionar al mercado

Los futuros del petróleo estadounidense subieron alrededor de un 1,2%, hasta situarse cerca de los 97 dólares por barril. El movimiento confirma que el mercado energético sigue incorporando una prima de riesgo elevada por la tensión geopolítica y por la incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz.

Mientras el crudo se mantenga tensionado, los inversores seguirán vigilando sus efectos sobre inflación, márgenes empresariales y consumo. La energía vuelve a actuar como principal canal de transmisión entre la crisis geopolítica y los mercados financieros.

Wall Street corrige tras nuevos máximos

La sesión asiática también estuvo condicionada por el cierre negativo de Wall Street. En Estados Unidos, los principales índices retrocedieron el jueves después de haber alcanzado nuevos máximos intradía. El S&P 500 cayó un 0,41%, hasta los 7.108,40 puntos, mientras que el Nasdaq Composite perdió un 0,89%, presionado por la debilidad del software.

El Dow Jones cedió 179,71 puntos, equivalente a un 0,36%, hasta cerrar en 49.310,32 puntos. La toma de beneficios llegó en un contexto de petróleo más caro y dudas crecientes sobre la trayectoria del conflicto con Irán.

El mercado no está en pánico, pero sí empieza a mostrar más sensibilidad. Tras las fuertes subidas previas, cualquier deterioro geopolítico puede servir como excusa para recoger beneficios.

En conjunto, la jornada deja un mensaje claro: los inversores valoran positivamente cualquier avance diplomático, pero siguen sin confiar plenamente en que el riesgo geopolítico esté bajo control. La extensión del alto el fuego ayuda, aunque no basta para disipar la cautela en Asia-Pacífico ni para frenar la presión del petróleo.

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