Estrategia de Renta Variable: Abordando las preocupaciones sobre la valoración
Mathieu Racheter, Jefe de Investigación de Estrategia de Renta Variable, Julius Baer
La renta variable ha alcanzado nuevos máximos a pesar de la persistente preocupación macroeconómica. El sentimiento y el posicionamiento de los inversores se mantienen moderados, lo que implica que cualquier retroceso probablemente será efímero.
Si bien las valoraciones parecen elevadas, la historia demuestra que el impulso de las ganancias y la política monetaria son mucho más importantes para la rentabilidad a corto plazo.
La renta variable sigue superando las preocupaciones, alcanzando nuevos máximos históricos, incluso mientras los inversores se preocupan por el crecimiento, las políticas y la geopolítica. En este contexto, es natural que resurjan las preocupaciones sobre la valoración entre los inversores. El S&P 500 cotiza ligeramente por encima de 21 veces las ganancias del próximo año, un nivel que suena elevado e invita a una corrección. Sin embargo, la historia ofrece una visión más matizada. Los múltiplos precio-beneficio elevados por sí solos tienen poco poder predictivo sobre la rentabilidad a corto plazo.
Lo que impulsa constantemente los mercados en horizontes tácticos es el crecimiento de las ganancias y la trayectoria de la política monetaria. Los episodios anteriores lo demuestran claramente.
En 1999 y de nuevo en 2021, las acciones avanzaron con fuerza a pesar de las elevadas valoraciones gracias a un sólido impulso de las ganancias y a la postura favorable de la Reserva Federal. En cambio, las caídas de 2000 y 2022 se produjeron tras un estancamiento de las ganancias y una política monetaria más restrictiva. La situación actual se asemeja más al patrón anterior: las ganancias corporativas tienden al alza y la Reserva Federal (Fed) se prepara para recortar los tipos de interés en lugar de subirlos. En conjunto, estos factores indican que las altas valoraciones no son un catalizador de una recesión inminente.
Mientras las ganancias sigan creciendo y la política monetaria se vuelva más expansiva, las acciones pueden mantenerse elevadas, e incluso podrían seguir subiendo hasta fin de año. Los inversores deberían centrarse en las revisiones de las ganancias y las señales de la Fed, considerando cualquier debilidad del mercado como una oportunidad en lugar de una señal de alerta.