Entre Powell y la IA, el mercado en equilibrio inestable

Javier Molina, analista senior de mercados para eToro

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 25 ago, 2025 16:45
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La semana pasada dejó una imagen clara, donde vimos cómo la renta variable estadounidense sigue navegando entre dos fuerzas opuestas.

Por un lado, la corrección en tecnología y los decepcionantes resultados del sector retail (Walmart, Target) recordaron que el ciclo de consumo se enfría y que las “megacaps” no son inmunes a la toma de beneficios. Por otro, el mensaje de Powell en Jackson Hole, sin prometer explícitamente, pero dejando abierta la puerta a un recorte en septiembre, que permitió al SP500 cerrar en positivo, al Dow sumar un 1,5% y al Nasdaq perder un 0,6%.

El presidente de la Fed admitió que el deterioro del mercado laboral empieza a ser visible, y que ese cambio en el balance de fuerzas puede llevar a ajustar la política monetaria. Al mismo tiempo, mantuvo el tono firme sobre los aranceles, donde sus efectos ya son visibles en la inflación y podrían prolongarse más de lo deseado. En otras palabras, la Fed se mueve en un terreno frágil, atrapada entre una economía que empieza a mostrar grietas y una política comercial que amenaza con alimentar nuevas tensiones de precios.

En paralelo, se cerró una etapa. Powell enterró oficialmente la estrategia de “average inflation targeting” adoptada en 2020. El marco que permitió tolerar cierta inflación para evitar el fantasma de la deflación ya no es relevante, ahora la prioridad vuelve a ser la estabilidad de precios, incluso si eso implica actuar de forma preventiva ante señales de recalentamiento en el empleo.

De cara a esta semana, el mercado tendrá una prueba importante con los resultados de Nvidia. La compañía llega tras su peor semana desde abril (–4%) en medio de recogida de beneficios en “megacaps” y con un foco que va mucho más allá del trimestre, prestando atención a la guía, la visibilidad de demanda en IA y, sobre todo, la geopolítica. El chip H20 y su posible venta en China, el riesgo de un arancel inverso del 15% que afectaría a Nvidia y AMD, y la extensión de las restricciones de exportación están en la mesa. La tesis de fondo sigue intacta, el capex en IA no se detiene en 2025 y se proyecta con fuerza hacia 2026, pero el listón es alto y el riesgo binario, evidente.

Lo relevante no es solo Nvidia, sino lo que representa, con el dilema de un mercado todavía excesivamente concentrado en siete valores. La idea de que el resto del SP500 terminaría “alcanzando” a las “megacaps” sigue retrasándose, pues en el segundo trimestre, el crecimiento de beneficios de las Mag7 superó al del resto en 19 puntos porcentuales, y el consenso ya empuja esa brecha hacia finales de 2026. La economía corporativa de Estados Unidos sigue dividida entre “los mejores” y “el resto”.

Así las cosas, entramos en una semana marcada por la dualidad. Una Fed que prepara el terreno para bajar tipos, pero con la inflación aún condicionada por tarifas. Un mercado donde las “megacaps” siguen sosteniendo el crecimiento, aunque con riesgos políticos y comerciales que pueden desatar volatilidad. Y unos inversores que, entre señales mixtas de consumo y política monetaria, tendrán que decidir si el ciclo de IA basta para justificar la concentración, o si es momento de empezar a rotar hacia una base más amplia de beneficios.

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