Enero aún no ha terminado: resultados, política y flujos de fin de mes mantienen en vilo a los mercados
- Los mercados aún tienen catalizadores relevantes antes del cierre de enero, con datos macro y resultados empresariales clave.
- La reacción a los bancos centrales fue contenida, mientras que los comentarios del Tesoro estadounidense ganaron protagonismo.
- El foco se desplaza a resultados, dólar, metales preciosos y flujos de fin de mes.
La recta final de enero llega cargada de referencias y con los mercados aún lejos de haber dicho la última palabra. Tras una jornada especialmente intensa, marcada por decisiones de política monetaria y declaraciones políticas relevantes, el tono general sigue siendo de cautela, pero con múltiples frentes abiertos que pueden condicionar el cierre mensual.
Según explica Justin Low, el protagonismo inicial lo acapararon las decisiones del Banco de Canadá y de la Reserva Federal. En ambos casos, el mensaje fue continuista y sin grandes sorpresas, con un Jerome Powell que no aportó novedades relevantes y cuya comparecencia fue recibida con bastante indiferencia por los mercados. La sensación es que los inversores ya miran más allá del actual presidente de la Fed, anticipando su relevo.
De hecho, el impacto real vino por otro lado. Las declaraciones del secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, resultaron mucho más influyentes en el comportamiento de los activos, reforzando la percepción de que el foco político y fiscal vuelve a ganar peso frente a la política monetaria pura.
Mientras tanto, los metales preciosos continúan avanzando. No solo los bancos centrales están acumulando oro, sino que, según recoge Bloomberg, también otros grandes actores están incrementando posiciones, lo que añade presión estructural a los precios y refuerza el papel del oro como activo refugio en este entorno.
En el frente bursátil, la atención se mantiene en los resultados empresariales. Tres de las grandes tecnológicas del grupo de las “Magnificent 7” publicaron cifras recientemente, sosteniendo ligeramente al sector. A esta hora, los futuros del S&P 500 avanzan alrededor de un 0,1%, mientras que el Nasdaq lo hace cerca de un 0,3%, reflejando un sesgo positivo, aunque moderado.
Pero aún queda mucho por delante. En el ámbito macroeconómico, hoy se conocerán las solicitudes semanales de subsidio por desempleo en EE. UU., mientras que mañana se publicarán los datos de precios de producción (PPI), referencias clave para calibrar presiones inflacionistas.
Además, el 30 de enero aparece marcado en rojo en el calendario político. Ese día expira el plazo para evitar un nuevo cierre del gobierno estadounidense. Aunque esta semana aumentó la tensión tras la retirada de apoyo demócrata al proyecto de financiación, las últimas informaciones apuntan a que Trump y Chuck Schumer podrían alcanzar un acuerdo que excluya la financiación del DHS del paquete global, reduciendo el riesgo inmediato.
En paralelo, sigue sin conocerse quién será el elegido por Trump para sustituir a Powell al frente de la Fed. Según Bessent, el anuncio podría llegar la próxima semana, un factor que añade incertidumbre adicional al tramo final del mes.
En cuanto a resultados, el calendario sigue cargado. Apple presentará cifras tras el cierre de hoy, mientras que Visa y Mastercard lo harán mañana. Para el viernes quedan nombres como Exxon Mobil, Chevron, American Express y Verizon, completando una semana clave para evaluar la salud del consumo y de los grandes sectores.
A todo ello se suman otros focos habituales de fin de mes: la debilidad del dólar, los riesgos de intervención sobre el yen japonés, la fortaleza de los metales preciosos y, especialmente, los flujos técnicos asociados al cierre mensual. Estos movimientos suelen intensificarse en el fixing de Londres, aunque pueden aparecer de forma abrupta en cualquier momento de los últimos días.