El Nasdaq rebota con fuerza tras la caída del petróleo y el alivio geopolítico

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Capitalbolsa | 10 mar, 2026 12:16 - Actualizado: 12:11
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Puntos clave
  • El Nasdaq rebotó con fuerza tras la caída del petróleo y las señales de posible desescalada en Irán.
  • El índice se mueve ahora entre un soporte en 24.173 y una resistencia en 25.466.
  • El mercado sigue pendiente sobre todo de la guerra, aunque esta semana llegan IPC, paro semanal y PCE en EE. UU.

El Nasdaq arrancó la semana con un fuerte tono de aversión al riesgo, pero terminó dejando una reacción mucho más sólida de la esperada. Según explica Giuseppe Dellamotta, el detonante del giro fue doble: por un lado, la fuerte caída del petróleo tras las conversaciones del G7 sobre una posible liberación de reservas estratégicas y, por otro, las declaraciones de Donald Trump apuntando a que la guerra con Irán podría terminar pronto.

Ese cambio de tono permitió al índice tecnológico alejarse de una zona delicada. Durante la sesión, el Nasdaq llegó a acercarse a los mínimos de noviembre, pero después rebotó con claridad. No hay una señal definitiva de resolución del conflicto, porque Trump también dejó claro que la guerra probablemente no acabará esta misma semana, pero el mercado empieza a asumir que el riesgo bajista inmediato podría estar algo más limitado.

Un rebote que cambia el tono, pero no resuelve todo

La lectura de fondo que plantea el analista es bastante clara: si el mercado empieza a descontar una menor amenaza geopolítica y un petróleo menos agresivo, los inversores volverán a buscar compras en las caídas. El Nasdaq lleva meses en consolidación, y cualquier noticia que confirme que Estados Unidos o Israel han alcanzado sus objetivos podría desencadenar un rally más sostenido.

Según Dellamotta, si se confirma una desescalada real y desaparece el temor nuclear, el Nasdaq podría entrar en un tramo alcista más consistente, incluso con opciones de atacar nuevos máximos históricos.

Niveles técnicos clave del Nasdaq

En gráfico de cuatro horas, el índice se mueve dentro de un rango relativamente claro. El soporte principal está en 24.173 puntos, mientras que la resistencia relevante aparece en 25.466 puntos. Esa es ahora la zona que separa un simple rebote de una ruptura con aspiraciones mayores.

Si el avance continúa, lo lógico es que aparezca presión vendedora cerca de esa resistencia. En cambio, si el Nasdaq consigue romperla con solvencia, el mercado podría empezar a descontar un nuevo ataque a máximos. En el muy corto plazo, además, una directriz alcista en gráfico horario está sosteniendo el impulso comprador, lo que refuerza la idea de que el sesgo inmediato ha mejorado.

La guerra manda, pero llegan más catalizadores

Esta semana también estará marcada por datos macro relevantes en Estados Unidos: el IPC, las peticiones semanales de desempleo, el índice PCE, la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan y los datos de vacantes de empleo. Aun así, el propio Dellamotta advierte que, mientras siga abierta la crisis en Oriente Medio, el mercado seguirá reaccionando antes a los titulares geopolíticos que a las cifras económicas.


Reflexión Capital Bolsa

El Nasdaq ha hecho lo que tenía que hacer: rebotar antes de romper una zona técnica incómoda. Eso mejora mucho el panorama de corto plazo. Pero no conviene confundirse: el mercado sigue totalmente condicionado por el petróleo y por cualquier novedad sobre Irán.

Operativamente, la referencia es clara. Mientras aguante el soporte de 24.173 puntos, el sesgo inmediato sigue siendo constructivo. Pero la señal realmente potente llegaría solo si rompe con claridad la zona de 25.466 puntos. Hasta entonces, rebote serio, sí; ruptura definitiva, todavía no.

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