¿Quieren dejar a sus hijos unas acciones en herencia? Compren el Banco Sabadell

Juan Carlos Castillo, director de análisis de Capital Bolsa

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 07 feb, 2019 09:49
sabadellcb3

La destrucción de valor para el accionista en el Banco Sabadell ha sido terrible desde la crisis financiera de 2008. El valor hizo un máximo en 2007 por encima de los 4,50 euros, ahora cotiza en los 0,88 euros, es decir, ¡una pérdida de más del 80% en una década!

Ahora bien, todo tiene un precio, y el actual del Banco Sabadell descuenta un escenarios rayando en la quiebra de la compañía, ni siquiera eso, pues su valor en libros está claramente por encima de su capitalización actual en los mercados. Demos unos datos:

  • Precio/ventas: 0,86 frente 1,75 media de la industria. Por debajo de 1 se considera infravaloración.
  • Precio/flujo de caja: 0,35 frente 22 de la industria. Por debajo de 1 clara infravaloración.
  • Precio/valor contable 0,42 frente 0,88 de la industria. La capitalización de la compañía está a menos de la mitad de su valor contable.
  • El PER esperado para 2019 está en 6,5 veces beneficio. Para 2020 en 6,0 veces. Para 2021 en 5,6 veces. Son ratios claramente por debajo de su media histórica.
  • La rentabilidad por dividendo esperada para 2019 es del 6,2%. Para 2020 del 6,7%. Para 2021 del 7,2%. Claramente por encima de su media histórica y del sector.
  • Se espera que el beneficio neto de 2019 suba más del 129% respecto al 2018. Para 2020 la subida será de más del 8%, y para 2021 de más del 7,5%

En resumen desde el punto de vista fundamental: Un valor claramente infravalorado, con un amplio potencial alcista respecto a sus medias históricas. Todo ello, si cumple las previsiones consenso, ya de por sí muy aminoradas.

Desde el punto de vista técnico vemos en su gráfico mensual que el título se está apoyando en la base de un amplio canal que va desde un límite inferior en niveles aproximados a los 0,87 euros, hasta un límite superior por encima de los 2,00 euros.

Los niveles de sobreventa en periodos largos empiezan a ser elevados, y todo hace pensar que estos son niveles donde saldrá dinero institucional, como así pasó en 2012, 2013, y 2016.

Las mejores ideas de inversión se producen cuando el mercado se pone "misteriosamente" de acuerdo en un pesimismo infundado sobre un activo, sector o compañía. Creemos que en el corto plazo el valor no va a hacerlo bien y seguirá sufriendo. El momento es malo. Pero en el largo plazo, y no es necesario que sea para darlas como herencia a sus hijos, como señalábamos en el título, el valor presenta una muy oportunidad de inversión.