• Gestoras y financieras cancelan congresos en Barcelona porque "no se la juegan"
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Las consecuencias de una semana de protestas en Cataluña por la condena a prisión de los líderes del 'procés' ya se palpan. No son sólo las cuestiones de imagen y reputación de Barcelona que refieren los empresarios hosteleros y turísticos, comercios y establecimientos han tenido que ajustar plantillas por la caída de la facturación en los últimos cinco días y los inversores observan la situación con creciente preocupación, ya que "las escenas de quemas de coches les recuerdan demasiado a los disturbios de los chalecos amarillos en París", explican fuentes financieras a Bolsamanía.

El dinero internacional hace tiempo que considera la capital gala como "terreno vedado" y las imágenes que han dado la vuelta al mundo de altercados y vandalismo contra el mobiliario urbano en la ciudad condal "no son una buena señal", argumentan. Las movilizaciones en Cataluña no contribuyen a generar la estabilidad y seguridad jurídica requerida por los inversores, sin embargo, las mismas fuentes también quitan hierro al asunto y señalan que "la cuestión de la independencia catalana y lo que le rodea no se considera internacionalmente relevante". Han oído hablar de ello en Europa y Reino Unido, tal vez en EEUU, "pero no está al mismo nivel que el Brexit o (el presidente de los EEUU) Donald Trump", por lo que "no se espera un gran impacto, aunque la violencia en las calles no augura nada bueno".

"El dinero extranjero miedoso se fue en 2017 y no ha vuelto", señala por su parte Eduardo Bolinches, director de Bolsanow.com, especialmente en la Bolsa. El experto explica que se pueden ver algunos movimientos como las caídas de Meliá del viernes, de algo más del 3,5%, pero el Ibex "no se la pega" porque los capitales preocupados por el tema catalán "hace tiempo que no están". Saca a colación también Bolinches el Brexit, asunto que lidera los desvelos de los operadores.

La percepción del riesgo, por ahora, no es la misma que hace dos años, aunque los expertos consultados no niegan que la incertidumbre política en una región que sigue siendo la locomotora de España (19% del PIB) se agrega a la inestabilidad que se vive en el país, con una repetición electoral a la vuelta de la esquina. Pero ahora no hay "miedo", al contrario de lo que pasó en el último trimestre de hace dos años, cuando un 55% de inversores dejaron de tener en cuenta Cataluña como destino de inversión, según un estudio de Kreab, y la región vio caer los flujos de dinero extranjero en un 40%.

En 2018, se remontó el descalabro, aunque el descenso aún fue del 11,7% y en términos de inversión total, el 85% se concentró en Madrid, frente al 6,4% que derivó en Cataluña. El traslado de sedes sociales y la paralización de numerosos proyectos se hallan tras las cifras, pero este 2019 la recuperación había llegado a este terreno, con un crecimiento del 16% en el primer semestre e inversiones de récord en sectores como el del mercado de alquiler de oficinas.

De enero a junio, la actividad inversora en este sector registró un volumen en Barcelona no visto en 12 años, con un 70% de operaciones efectuadas por 'jugadores' extranjeros, con nombres tan relevantes como Partners Group, Grupo Emperador, Abeerden Standard Investment, Patrizia y Starwood Capital, según un estudio de Savills Aguirre Newman.

Fuentes del sector no creen que se paralicen operaciones en marcha y auguran que la inercia se mantenga hasta finales de año, no obstante, hay otras señales de preocupación como son las cancelaciones de congresos, seminarios y eventos por parte de firmas de primer nivel. El Barcelona Meeting Point, la feria inmobiliaria que se celebra en la capital catalana hasta el 19 de octubre, ha sufrido ausencias de profesionales y los visitantes del resto de España y europeos han acortado sus estancias.

Esta semana, una importante empresa catalana expresaba su temor a Bolsamanía por "la imagen" que se iba a proyectar ante los inversores internacionales durante la celebración de su 'Investors Day' y otras fuentes refieren a este medio diversas anulaciones de eventos financieros. El martes era Société Générale quien decidía suspender un seminario en Barcelona y Dow Jones celebraba su conferencia anual del equipo de ventas en Sitges (Barcelona) también esta semana. El gigante de la información financiera decidió aplazar su congreso interno, que iba a congregar a 400 trabajadores de todo el mundo en el Hotel Melià de la localidad catalana sine die en el último momento.

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