Rebotes aparte, desde finales de septiembre el precio presenta impecables máximos y mínimos decrecientes, que no es otra cosa que la definición más sencilla de lo que es una tendencia bajista.
Las últimas caídas llevan al título a niveles de precio de finales de 2016. Es importante que no se perforen los mínimos de marzo (2,64), pues se confirmaría un nuevo tramo correctivo.