Frenesí en Shanghái: el precio de Nvidia de China sube más del 400% en su debut
- La china Moore Threads, apodada la “Nvidia china”, se dispara más de un 400% en su debut en Shanghái.
- La compañía, fundada en 2020 por un exdirectivo de Nvidia, ha recaudado más de 1.000 millones de dólares en su OPV.
- Su arquitectura MUSA aspira a cubrir desde videojuegos hasta IA y supercomputación, con apoyo gubernamental e intenso interés inversor.
La fabricante china de chips de inteligencia artificial Moore Threads Technology ha protagonizado un debut bursátil de vértigo en Shanghái, con una subida que ha superado holgadamente el 400% en su primera sesión de cotización. La euforia en torno al valor refleja el enorme apetito del mercado por compañías ligadas a la revolución de la inteligencia artificial y al desarrollo de semiconductores de nueva generación dentro de China.
Fundada en 2020 por Zhang Jianzhong, antiguo ejecutivo de Nvidia, Moore Threads consiguió captar más de 1.000 millones de dólares en su oferta pública inicial. Las acciones partieron de un precio de colocación de 114,28 yuanes, llegaron a superar los 655 yuanes en los momentos más calientes de la sesión y terminaron negociándose en torno a los 600 yuanes, lo que supone una revalorización de aproximadamente el 425% en su primer día en el parqué.
Una “Nvidia china” con ambición total
Analistas especializados en tecnología describen a Moore Threads como una empresa joven y ambiciosa, que nace con la intención de construir un ecosistema completo de IA y gráficos desde cero. El proyecto abarca todo el espectro: chips, tarjetas gráficas, software, hardware para centros de datos y la infraestructura necesaria para soportar cargas de trabajo cada vez más intensivas en cómputo.
La compañía ha desarrollado su propia arquitectura, denominada MUSA, concebida para atender aplicaciones que van desde los gráficos de videojuegos hasta el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial y la computación de alto rendimiento. El objetivo declarado es competidor de referencia en el mercado doméstico chino, ocupando el espacio que en Occidente representa Nvidia, en un contexto de creciente autonomía tecnológica y restricciones a las exportaciones de chips avanzados.
Además del respaldo de los inversores privados que han acudido masivamente a la OPV, Moore Threads cuenta también con un claro apoyo institucional, en línea con la estrategia de Pekín de impulsar campeones nacionales en sectores considerados críticos, como los semiconductores y la inteligencia artificial. El debut en bolsa pone de manifiesto esa combinación de apoyo político y narrativa de crecimiento que tanto atrae al mercado.
Entusiasmo inversor y riesgos de valoración
El fortísimo salto del precio en la primera sesión sitúa a Moore Threads, de entrada, en una zona de valoración muy exigente, basada más en expectativas de crecimiento que en métricas de beneficios consolidadas. Para muchos participantes, el movimiento refleja tanto la apuesta por la autosuficiencia tecnológica de China como la búsqueda de “la próxima gran historia” de IA, aun a costa de asumir un riesgo considerable en términos de múltiplos.
El reto para la compañía será demostrar en los próximos años que puede ejecutar su hoja de ruta tecnológica, escalar su arquitectura MUSA y competir de forma efectiva en distintos segmentos –desde gaming hasta centros de datos– en un entorno donde la presión competitiva es máxima y las barreras de entrada son elevadas tanto a nivel de ingeniería como de capital.
Reflexión de Capital Bolsa
Nosotros creemos que el debut de Moore Threads ejemplifica perfectamente la fase actual del ciclo en IA y semiconductores: enorme potencial, fuerte respaldo político y una inclinación clara del mercado a pagar múltiplos muy altos por cualquier actor que pueda convertirse en la “próxima Nvidia”. Para el inversor, esto implica distinguir entre la historia atractiva y la sostenibilidad real del crecimiento.
Como idea de inversión, pensamos que valores de este perfil encajan mejor en estrategias de alta convicción y alto riesgo, con pesos muy controlados en cartera y horizonte de largo plazo. La narrativa es potente, pero la volatilidad puede ser extrema, y será la ejecución –no el entusiasmo inicial– la que determine si la “Nvidia china” acaba consolidándose o se queda en una promesa inflada por el ciclo de moda de la inteligencia artificial.