Europa abre con alivio, pero Ormuz y la inflación impiden al mercado confiarse
- Europa apunta a una apertura moderadamente positiva, apoyada por el alivio geopolítico y el retroceso del crudo.
- El mercado mantiene la cautela: Ormuz sigue prácticamente bloqueado y la oferta energética continúa tensionada.
- La sesión estará marcada por el IPC de EE.UU., la confianza de Michigan y el dato final de inflación en Alemania.
Las bolsas europeas encaran la sesión con un tono ligeramente positivo. Los futuros del EuroStoxx avanzan un 0,6%, mientras que los del S&P 500 se mantienen planos, en un contexto de apetito por el riesgo algo mayor tras conocerse que Estados Unidos e Irán retomarán conversaciones este fin de semana. A ello se suman unas declaraciones optimistas de Donald Trump sobre la posibilidad de un acuerdo y la autorización de Israel para abrir negociaciones sobre un alto el fuego en Líbano.
Este mejor tono también se ha dejado ver en Asia, donde las bolsas han ampliado sus ganancias semanales. El Brent, por su parte, se mueve cerca de los 97 dólares por barril y se encamina a su mayor caída semanal en nueve meses, mientras que el dólar, que había actuado como refugio, registra su mayor retroceso semanal desde enero.
Optimismo de mercado, pero con una base todavía débil
Pese al rebote, el fondo sigue siendo frágil. La tregua continúa mostrando grietas, con informaciones sobre nuevos ataques, y el estrecho de Ormuz permanece prácticamente cerrado. La diferencia es brutal: apenas 7 buques habrían transitado en las últimas 24 horas frente a una media habitual de unos 140 diarios, con más de 800 embarcaciones atrapadas en la región a la espera de garantías de seguridad.
A esto se suma el ruido político procedente de Washington. Los mensajes contradictorios desde la Administración Trump, incluidas amenazas por el cobro de tasas por parte de Irán, elevan la incertidumbre justo cuando la producción también muestra daños visibles. Arabia Saudí, por ejemplo, ha visto reducida su capacidad en más de medio millón de barriles diarios tras ataques sobre sus infraestructuras energéticas.
La inflación vuelve al centro del mercado
En renta fija, el mensaje es claro: el alto el fuego no ha bastado para reactivar una expectativa firme de relajación monetaria. El consenso empieza a asumir que los precios de la energía y la inflación seguirán altos durante más tiempo. De hecho, paradójicamente, una tregua que reduzca el riesgo de recesión severa podría dar más margen a los bancos centrales para mantener una postura dura frente a los precios.
La gran referencia del día será el IPC de Estados Unidos, para el que se espera un fuerte repunte de la tasa general hasta el 3,4%, frente al 2,4% previo, impulsado sobre todo por la energía. La subyacente, en cambio, se mantendría más estable, en torno al 2,7%. También se publicará la confianza consumidora preliminar de la Universidad de Michigan, que podría reflejar el deterioro del ánimo económico provocado por la guerra.
China, Alemania y Corea del Sur completan el foco macro
En Asia, China ha publicado una inflación de marzo moderada, con precios a la producción en el 0,5% y un IPC del 1%. En Europa se conocerá el dato final del IPC alemán, tras una preliminar del 2,7%. Además, el Banco de Corea ha mantenido los tipos en el 2,5%, optando por la prudencia ante el mismo dilema que afrontan hoy la mayoría de bancos centrales: menos crecimiento y más presión inflacionista.
En paralelo, el mercado también seguirá de cerca el frente geopolítico asiático. La reunión prevista entre el presidente de China y el líder de la oposición taiwanesa añade una nueva capa de atención en un momento especialmente sensible para la estabilidad regional y para el equilibrio estratégico entre Pekín y Washington.