El Ibex acaricia los 17.600 puntos, pero el petróleo sigue dictando la sesión
- El Ibex 35 arranca con leves subidas y se aproxima a los 17.600 puntos en una sesión muy condicionada por Irán.
- El Brent vuelve a escalar hasta la zona de 111 dólares y el WTI se mueve en torno a 115 dólares.
- El mercado sigue pendiente del ultimátum de Trump sobre Ormuz y de cualquier avance en las negociaciones.
El Ibex 35 ha comenzado la sesión de este martes con un ligero tono positivo, acercándose a la cota de los 17.600 puntos, en una apertura marcada una vez más por la tensión geopolítica y por el fuerte repunte del petróleo. El mercado español se mueve con cautela, pero sin perder del todo el pulso alcista, en un contexto en el que la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán vuelve a monopolizar la atención de los inversores.
La presión llega directamente desde el mercado energético. El Brent se sitúa en torno a 111 dólares, muy por encima de los niveles previos al estallido del conflicto, mientras el WTI ronda los 115 dólares. Ese encarecimiento del crudo refleja hasta qué punto el mercado sigue descontando riesgos serios sobre el suministro global, con el Estrecho de Ormuz todavía en el centro de todas las miradas.
Irán y Ormuz vuelven a marcar el paso
El repunte del petróleo se produce después de que Donald Trump reiterara su ultimátum a Irán, exigiendo la reapertura de Ormuz, una ruta por la que circula una parte decisiva del petróleo y del gas mundial. El conflicto en torno a este paso marítimo se ha convertido en el principal foco de inestabilidad para los mercados, no solo por el impacto inmediato en la energía, sino también por sus efectos sobre inflación, crecimiento y sentimiento inversor.
Irán mantiene un cierre de facto del estrecho, aunque sostiene que permite el paso a buques no alineados con sus enemigos. Ese matiz no está tranquilizando al mercado. La percepción dominante sigue siendo que cualquier interrupción prolongada del tránsito elevaría aún más la presión sobre el crudo y complicaría la visibilidad para las bolsas.
Negociación abierta, pero con una tensión evidente
En paralelo, las negociaciones para intentar poner fin a la guerra siguen abiertas, aunque sin una resolución clara. Trump considera que la última propuesta diplomática iraní no es suficiente, pero al mismo tiempo reconoce que supone un paso relevante. Teherán, por su parte, plantea una contrapropuesta más amplia, con exigencias que van desde el fin de las sanciones hasta un nuevo protocolo para el tránsito por Ormuz.
Ese equilibrio entre amenaza y negociación es lo que mantiene a los inversores en tensión. El mercado quiere creer en una salida pactada, pero no termina de concederle plena credibilidad mientras persista el riesgo de una nueva escalada militar.
Ibex, Europa y Asia intentan aguantar
En este contexto, el mercado español muestra una resistencia razonable. Dentro del Ibex, algunas compañías mantienen el tono positivo, aunque también se observan caídas en valores relevantes, reflejo de una apertura sin excesiva convicción. En Europa, el arranque ha sido igualmente moderadamente favorable, con las principales plazas moviéndose en positivo, mientras en Asia también se ha visto un tono relativamente estable.
Ese comportamiento sugiere que el mercado no ha entrado en pánico, pero tampoco está en modo confianza. Más bien se mantiene en una zona intermedia: tratando de sostener el rebote mientras espera una señal más clara sobre el conflicto.
También pesan el Tesoro y el frente empresarial
En la sesión también habrá atención a la subasta de letras del Tesoro español, que inaugura el calendario de emisiones de abril, así como a algunas noticias empresariales. Entre ellas, destacan el préstamo sindicado firmado por Squirrel Media y la alianza estratégica anunciada por Audax con MasOrange para comercializar servicios de telecomunicaciones en España.
Son referencias que aportan contenido al mercado, pero hoy siguen claramente en segundo plano. El verdadero catalizador continúa siendo geopolítico. En una jornada así, el comportamiento del petróleo, del dólar y de la deuda volverá a ser más revelador que casi cualquier otra variable.