• Los expertos concluyen que Hollande adoptará más medidas propias de la 'derecha'
francia hollande

La historia se ha dado la vuelta y ahora Francia busca una gran alianza con Alemania. Tras la dimisión en bloque del Gobierno galo, el primer ministro Manuel Valls prepara un nuevo gabinete más proclive a las reformas que persiguen la austeridad.

Valls buscará una base más heterógenea para su segundo gabinete en cinco meses antes de unas duras negociaciones, dentro y fuera de Francia, para pactar el presupuesto de Francia para 2015.

Lea también: 'Gracias Putin': Alemania se contrae, Francia se estanca, Italia en recesión, se evapora el crecimiento europeo

La debilidad de la economía francesa sumada a la impopularidad de su presidente, François Hollande, han conducido al Ejecutivo hacia el precipicio en medio de un escoramiento hacia políticas más proclives al sistema de austeridad que promulga la canciller alemana Angela Merkel.

Lea también: Crisis de Gobierno en Francia: las políticas de austeridad provocan la dimisión de los ministros de Economía y Educación

UN GOBIERNO MÁS HACIA LA DERECHA

El último signo de debilidad tiene forma de ladrillo, ya que la construcción de viviendas en julio registró una caída interanual del 10,8%, alcanzando mínimos desde 1998. Precisamente, el propio Hollande ha planteado un macroplan público-privado para incentivar la construcción en todo el país.

Según recoge CNBC, para el jefe de investigaciones económicas de Natixis Asset Management, Philippe Waechter, “Hollande ahora tendrá que moverse más hacia la derecha aunque sus políticas le han costado el apoyo del ala izquierda del partido socialista”.

Lea también: Dimisión en 'bloque' del Ejecutivo francés: Hollande tiene que formar un nuevo Gobierno

Dos de los principales diarios franceses, el conservador Le Figaro y el izquierdista Liberation, abordaron la crisis con el mismo titular: "Crisis de régimen".

Luc Chatel, líder de la UMP, el principal partido de la oposición, pidió un voto de confianza sobre el nuevo Gobierno, pero no pidió que Hollande disolviese el Parlamento.

contador