¡El Dow Jones en camino de registrar el mejor mes de junio desde más de 80 años!

Mark Decambre de MW

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 24 jun, 2019 15:24
dow jones

El mes de junio de la bolsa estadounidense ha sido espectacular, al menos hasta ahora. Veamos unos datos que lo demostrarán:

  • El Dow Jones está registrando unas alzas en lo que llevamos de mes de junio del 7,7%, el mayor nivel desde 1938, cuando el indicador subió más del 24%.
  • El S&P 500 está en camino de rebotar más del 7%, la mayor subida desde 1955 cuando subió más del 8%
  • El Nasdaq Composite sube un 7,8% en lo que llevamos de mes, el mejor junio desde el 2000 cuando subió un 16,6%

¿El motivo? Pues el principal es el apoyo explícito de la Fed a la economía mediante su intención de rebajar tipos este año cuantas veces sea necesario. Es llamativo que la Fed haya ganado la partida a la evidente crisis comercial de EE.UU. con China, y la menos evidente con EE.UU., Japón, economías de Latinoamérica, México, Canadá...

La interpretación de los inversores de las previsibles bajadas de tipos está siendo muy generosa. Es cierto que a los inversores, y más a los de las últimas décadas, les encanta un entorno de dinero barato. Pero también lo es que ese dinero barato se produce por un escenario económico incierto. "El entorno económico actual podría perjudicar la confianza de los inversores", comenta un operador.

Las ganancias para las acciones también se producen cuando los rendimientos de los bonos en todo el mundo se han recuperado, impulsando sus rendimientos que se mueven en la dirección opuesta, sólidamente más bajos. Por lo general, los precios de los bonos no aumentan mientras las acciones suben porque los bonos se perciben como activos a los que los inversores huyen en momentos de incertidumbre, mientras que las acciones aumentan cuando aumenta el apetito por activos de riesgo.

En 1938, la economía de EE.UU. se enfrentó a una recesión cuando la recuperación de la Gran Depresión se estancó, hasta que Franklin D. Roosevelt en su segundo mandato obtuvo un programa de gastos de $ 3,750 millones aprobado por el Congreso en la primavera de ese año para ayudar a estimular una lenta expansión, aumentando el gasto deficitario.

La medida, al menos en parte, ayudó a sacudir las fichas cuando se utilizaron medidas de estímulo fiscal para combatir el desempleo, que alcanzó el 19% en junio de 1938 debido a que la actividad manufacturera se debilitó.