
El sector del lujo busca recuperarse tras la fuerte caída que sufrió el año pasado, y los analistas creen que "podría haber tocado suelo" y que "vuelve a ser interesante". De cara al futuro, prevén que cuatro catalizadores principales "podrían reactivar el interés en el sector".
"A pesar de que el mercado del lujo registró una caída el año pasado, con retrocesos significativos en China (cerca del 20%) y una demanda débil en Estados Unidos, observamos señales de que el mercado podría haber tocado suelo. Las empresas que han publicado resultados del tercer trimestre de 2025 muestran claras señales de mejora, con ingresos que crecieron un 1% en el sector, revirtiendo la caída del 5% del trimestre anterior", asegura Flavien del Pino, responsable en España de BDL Capital Management.
En lo que respecta a los catalizadores, este experto apunta, en primer lugar, "una reaceleración sostenible del consumo en China y una mayor visibilidad sobre la solidez del consumidor americano", que tacha de "esencial dado que China y Estados Unidos representan conjuntamente alrededor del 50% del mercado mundial, y ambos han mostrado señales de mejora reciente tras periodos de debilidad en la demanda".
En segundo lugar, señala el "inicio de nuevos ciclos creativos en marcas líderes como Gucci o Dior, lo que típicamente reactiva el tráfico en tiendas", ya que "estos ciclos son fundamentales para dinamizar las ventas y atraer al consumidor, buscando revertir situaciones como las dificultades vistas en Kering, cuya caída de margen se atribuye a problemas con Gucci".
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El tercer catalizador que puede catapultar al sector, según la valoración de los expertos, es la "expansión del lujo accesible (belleza, fragancias, estilo de vida), que demuestra ser más resistente al ciclo económico".
"Este segmento proporciona una base de crecimiento más estable al sector en general, ofreciendo resiliencia incluso durante ajustes temporales del mercado", subraya.
Por último, pone el foco en "un entorno de tipos de interés más estables que tendería a favorecer el consumo premium", y es que "la estabilidad de los tipos ayudaría a mitigar la debilidad de la demanda observada, especialmente en Estados Unidos, que ha sido afectada negativamente por el ciclo de subidas de tipos de interés".
VALORES FAVORITOS
No obstante, en BDL mantienen una postura de selección activa, ya que, "si bien el sector vuelve a ser interesante por sus mejores perspectivas, las valoraciones siguen cotizando con una prima frente a su media histórica (alrededor de 27 veces los beneficios estimados para 2026 frente a 23 veces históricas), en un momento de presión sobre los márgenes". Por ello, en la firma aseguran que han sido "cautelosos", tras mantener a principios posiciones cortas y tomar beneficios antes del verano.
"Actualmente, aunque nos encanta Hermès, su valoración nos resulta muy exigente; en cambio, consideramos que LVMH está mejor posicionada. En este contexto, el equipo ve hoy oportunidades más atractivas en otros sectores con múltiplos más razonables, como el sector salud o los bienes de consumo básico. Nuestra estrategia se centra en combinar los dos extremos del espectro", comenta.
En BDL mantienen las grandes casas (LVMH, Hermès, Richemont) como su "base defensiva" por su "estabilidad, enorme generación de caja y alta rentabilidad".
"A esto sumamos marcas de nicho con gran potencial de crecimiento y que conectan con las nuevas generaciones, como Brunello Cucinelli, Moncler o Prada. Estamos convencidos de que, en este entorno polarizado, el alfa vendrá de la selección activa, y no de la simple exposición sectorial", destacan.
Por su parte, los analistas de Berenberg también apuestan fundamentalmente por Brunello Cucinelli y Hermès, ambos con recomendación de 'compra', mientras que optan por 'mantener' los títulos de LVMH, Moncler y Richemont. Las peores perspectivas las encuentran en Kering y Swatch Group, activos que aconsejan 'vender'.
"Las fusiones y adquisiciones verticales siguen siendo una estrategia fundamental en gran parte del sector del lujo. La actividad se mantiene elevada en comparación con el pasado, ya que las casas de lujo buscan aumentar el control de sus cadenas de suministro y sus ubicaciones inmobiliarias de primer nivel. La mejora del valor de la marca y la gestión de riesgos siguen siendo objetivos clave", explican los analistas de Berenberg.
En este sentido, apuntan que "si bien la mayoría de las casas siguen esta estrategia, lideradas por LVMH y Chanel, Hermès mantiene su singularidad, favoreciendo un desarrollo orgánico de su cadena de suministro y una estrategia de venta minorista poco convencional".
"En consonancia con las tendencias macroeconómicas más amplias, incluida una presión sostenida sobre el consumo chino, mantenemos nuestra postura cautelosa en el sector y nuestra preferencia por el lujo absoluto (Brunello Cucinelli y Hermès) sobre el lujo aspiracional", concluyen.

