
Los desfiles de las semanas de la moda de París o Milán han tenido una acogida muy positiva. El debut de nuevos directores creativos en firmas como Gucci o Dior ha disparado el optimismo sobre las perspectivas del sector a medio plazo. Y, aunque este auge de inspiración puede cambiar el tono del lujo, en Morgan Stanley advierten que todavía persisten vientos en contra.
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"Es probable que el sector de los artículos personales de lujo siga enfrentándose a diversos obstáculos durante los próximos 18 meses, como una situación macroeconómica adversa en mercados clave (por ejemplo, China), la débil demanda del consumidor de ingresos medios (que se ha visto algo excluido por los precios) o un tipo de cambio adverso (ya que el euro se ha apreciado frente a las principales divisas)", señalan en la entidad.
Sin embargo, los expertos en moda se han mostrado claramente más optimistas sobre las perspectivas del sector para los próximos meses. Esto se debe a que, en las principales marcas de lujo, han debutado más directores creativos en las últimas semanas que en cualquier otro momento de los últimos 30 años.
"En general, la opinión inicial de la industria indica que los recién llegados son vistos como muy talentosos, y las recientes semanas de la moda de Milán y París parecen haber estado a la altura de las expectativas. Además, y aunque aún es pronto, nuestros expertos de la industria creen que la tendencia de la moda ha comenzado a alejarse del minimalismo y la discreción, acercándose más a una estética maximalista", añaden en Morgan Stanley.
Con todo, los analistas dejan claro que, tras seis años (2017 a 2023) de crecimiento del sector significativamente superior a su tasa histórica de crecimiento a largo plazo, siguen considerando que "el periodo de 'resaca' durará unos tres años. Esto significa que seguimos anticipando que 2026 se mantendrá por debajo de las tendencias seculares".
Aun así, en conjunto, esperan que la tasa de salida (2026) de este periodo de "resaca" sea "ligeramente más positiva de lo que habíamos anticipado hasta hace poco".
Además, subrayan que la probabilidad de que se produzca un escenario alcista para la industria el próximo año ha aumentado, tanto por el lado de la oferta (mayor creatividad, el péndulo de la moda volviendo a oscilar, etc.) como por el lado de la demanda (impacto del efecto riqueza en Estados Unidos y, potencialmente, en China, si se mantiene el fuerte impulso del mercado de valores).
EL PÉNDULO OSCILA HACIA KERING Y LVMH
Con este telón de fondo, en Morgan Stanley eligen a sus dos acciones preferidas del sector: LVMH y Kering, que conforman su 'top pick'.
En este sentido, elevan el precio objetivo de LVMH de 515 euros por acción a 635 euros por título, y mejoran su consejo hasta 'sobreponderar'. En el caso de Kering, también revisan al alza su valoración hasta los 370 euros por acción desde los 250 euros por título previos, y recomiendan 'sobreponderar' el valor.
En general, prevén que LVMH y Kering se beneficien de este auge de creatividad y novedad durante el ciclo 2026-28. "Según nuestras nuevas estimaciones, la valoración derivada del flujo de caja descontado (DCF) implica un potencial de crecimiento del +15% y del +24%, respectivamente".
De esta forma, por un lado, sobre LVMH, en Morgan Stanley dicen que la división de Moda y Marroquinería es el principal motor de ventas y beneficios del grupo.
"En 2026, prevemos que las ventas de la división vuelvan a crecer tras dos años de contracción, impulsadas por una recuperación en Dior y Céline (y posiblemente en Fendi). Esta recuperación debería cobrar impulso a partir de 2027, con una tasa de crecimiento subyacente de la división que se acerca a su media histórica del +10%".
Por otro lado, respecto a Kering, expresan que los recientes cambios en la gestión y la estrategia deberían generar un aumento significativo de los beneficios durante los próximos tres años.
"Creemos que los inversores estarán preparados para considerar los múltiplos de valoración líderes del sector durante los próximos 12 meses".
No obstante, los estrategas de la firma remarcan que todo esto, por ahora, es una "reorganización" de su orden de preferencias, más que una apuesta total por el sector del lujo.
"Por lo tanto, si bien elevamos la recomendación de Kering y LVMH porque creemos que serán potencialmente beneficiarios clave de este auge de creatividad y novedad en la industria de la moda, rebajamos a 'mantener' la de otros dos nombres (Prada y Hermès) que deberían beneficiarse menos, o incluso verse potencialmente afectados negativamente, por una intensificación del panorama competitivo (en el caso de Prada)".
Precisamente, sobre Prada cometan que es una organización mejor gestionada que hace cinco meses. Además, a corto y medio plazo, esperan que el grupo siga superando al resto del sector en ingresos y, por lo tanto, gane cuota de mercado (impulsada fundamentalmente por Miu Miu).
"Además, y más importante, la valoración de la acción es baja, con un PER de 16,1 veces para 2026 (incluyendo Versace) según nuestras nuevas estimaciones", agregan en Morgan Stanley. Sin embargo, matizan que, "si bien pensamos que las acciones están ahora claramente baratas, no logramos identificar por qué superarían significativamente al resto del sector de bienes de lujo personales".
En el caso de Hermés, sostienen que sigue siendo uno de los grupos de artículos de lujo mejor gestionados y rentables, y prevén que el crecimiento de los ingresos de la compañía siga superando al del resto del sector en el futuro próximo.
"Sin embargo, ahora anticipamos una tasa de crecimiento de un solo dígito alto a medio plazo (en lugar dos dígitos a la baja anterior). Estas nuevas estimaciones implican que la acción debería cotizar con un PER a futuro de entre 40 y 45 veces, en lugar de entre 45 y 50 veces (como en los últimos años)", concluyen en Morgan Stanley.

