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El presidente de EEUU, Donald Trump, durante una rueda de prensa en la Casa BlancaContacto

Las críticas que está recibiendo Donald Trump por su gestión de la crisis del coronavirus no han gustado nada al presidente de EEUU, que ha decidido poner en práctica una nueva estrategia para desviar la atención del Covid-19, y qué mejor que resucitar las tensiones con China para conseguirlo. En los últimos días el republicano ha lanzado diversos ataques contra Pekín, a la que acusa de ser responsable del brote, y ha empezado a adoptar una serie de medidas que han avivado los temores sobre la guerra comercial.

En los últimos días las tensiones entre Washington y Pekín han crecido de forma exponencial y, lejos de aplacar los ánimos, Trump no hace más que echar leña al fuego. No solo se ha preguntado qué pasaría si EEUU rompiese toda relación con China, sino que ha dejado claro que no está dispuesto a renegociar bajo ninguna circunstancia la Fase 1 del acuerdo comercial, tal y como había sugerido el gigante asiático.

Y por si eso fuese poco, ha renovado el veto a las chinas Huawei y ZTE alegando razones de "seguridad nacional", además de ordenar a un fondo federal de pensiones que no invierta en China. Sin olvidar que sigue acusando al país directamente de ser el responsable de la pandemia de coronavirus, hablando directamente del "virus chino".

"Xi y yo tenemos una buena relación, pero ahora mismo, simplemente no quiero hablar con él", ha llegado a decir Trump en una entrevista en Fox News. "Es probable que reavivar la guerra comercial sea una estrategia que puede resultar contraproducente, pero aún así deberíamos esperar que el gobierno de Trump aumente la retórica sobre China", dicen los expertos de TD Segurities, que creen que es una táctica de "bajo coste" que permitirá al presidente de EEUU, ahora que va por detrás del demócrata Joe Biden en las encuestas, "ganar votos y desviar las noticias negativas relacionadas con el Covid-19 y la economía". Y es que la sangría del empleo no para.

Según TD Securities, si esta estrategia política continúa, entonces los mercados "tendrán que lidiar con un prolongado período de incertidumbre comercial y geopolítica antes de que las elecciones" de noviembre. Una idea con la que coincide Goldman Sachs, que dice que aunque el aumento de las tensiones entre EEUU y China aún no están afectando a los mercados, ya que "siguen centrándose principalmente en las consecuencias del Covid-19 y menos en el riesgo que representan las tensiones comerciales", la situación podría cambiar dentro de poco.

"Creemos que las tensiones comerciales podrían representar una fuente adicional de choques negativos", dicen los analistas de Goldman en uno de sus últimos informes. También aseguran que el barómetro de la guerra comercial sugiere que los mercados "aún esperan un resultado relativamente benigno", pero todo podría cambiar ya que "el acuerdo parece cada vez más difícil" de implementar debido al coronavirus y a los bajos precios del petróleo.

Eso sin olvidar que el próximo presidente de EEUU puede tener complicado mantener un tono conciliador sobre China, sobre todo después de que la opinión pública estadounidense se haya vuelto más negativa sobre el gigante asiático. La mayoría de ciudadanos (un 66%, según el Pew Research Center) tiene una visión desfavorable de China, lo que significa que "poner a Pekín en la picota es una cuestión electoral clave de cara al mes de noviembre", dice Rabobank.

"La agudización de la desigualdad y una oleada de apoyo popular a la desglobalización hará que aumenten las tensiones entre EEUU y China para llenar cualquier vacío que deje la disminución de la preocupación por el Covid-19", afirman también los expertos del banco holandés.

CHINA NO SE AMILANA... Y RESPONDE A TRUMP

Pese a los "maliciosos ataques" estadounidenses, Pekín insiste en renegociar el acuerdo comercial, aunque tampoco se ha quedado de brazos cruzados viendo cómo Trump arremete un día sí, y otro también, contra China. Según el medio chino Global Times, el gigante asiático está elaborando una lista de personas y entidades estadounidenses que serán "castigadas" si continúan presionando sobre el Covid-19. También en los últimos días ha recogido declaraciones de un exfuncionario que señala que EEUU no puede permitirse el lujo de reiniciar la guerra comercial, dado el daño económico que está provocando el virus y ante la cercanía de las próximas elecciones presidenciales.

Pero Trump insiste: "Como he dicho durante mucho tiempo, tratar con China es algo muy caro. Acabamos de hacer un gran trato comercial, la tinta apenas se ha secado, y el mundo ha sido golpeado por la plaga de China. 100 tratos comerciales no harían la diferencia", ha afirmado. Por eso los analistas de Spreadex ya han advertido de que "la situación entre las dos naciones corre peligro de perder el control". Solo el tiempo dirá qué ocurre.

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