• Desde que lanzó un profit warning el 10 de julio, sus acciones se han hundido un 35%
  • Los Gallardo eran en 2016 la vigésima fortuna de España y controlan el 66% del capital
investigacion almirall
Un investigador de Almirall en uno de los laboratorios del grupo
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'Verano negro'. Así puede resumirse la situación para los hermanos Gallardo, máximos accionistas del grupo farmacéutico Almirall, desde que la compañía lanzó un 'profit warning' (una advertencia sobre sus beneficios futuros) hace unas semanas.

Todo comenzó el pasado 10 de julio. El grupo controlado por Jorge Gallardo Ballart y Antonio Gallardo Ballart (poseen el 66,64% del capital de manera concertada, según los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores) anunció un recorte de sus estimaciones de ventas y EBITDA para este año 2017 debido a los problemas en su negocio estadounidense.

Y el pánico se apoderó de los operadores. En pleno verano, los títulos de la compañía se desplomaron un 24%, desde 12,23 euros hasta 9,80 euros por acción. En la jornada siguiente, sus acciones volvieron a hundirse cerca de un 10%, hasta 8,85 euros.

Bankinter recortó su consejo hasta 'vender' desde 'neutral', al señalar que "a corto/medio plazo la visibilidad sobre la compañía es reducida". Por su parte, los analistas de Credit Suisse recortaron un 38% su valoración, hasta 10 euros desde los anteriores 16 euros por título.

Los expertos del banco suizo perdieron "la confianza" en la directiva de Almirall y en la estrategia del grupo. "Recortamos nuestra previsión de beneficio por acción (BPA) entre un 35% y un 75% hasta 2021 para reflejar menores ventas, mayores costes y menores márgenes", afirmaron.

Credit Suisse añadió que "los inversores ya no darán a Almirall el beneficio de la duda en la ejecución de su estrategia", debido a la aparicion de serios problemas en los precios de la franquicia de Estados Unidos y a la continúa desaceleración de las ventas por el lanzamiento de nuevos productos. En su opinión, la transformación de Almirall en una compañía dermatológica sólida ha quedado en entredicho.

El pasado 24 de julio, la empresa presentó unas pérdidas semestrales de 73 millones de euros y confirmó los peores presagios. Las ventas cayeron un 11,5%, hasta los 378,9 millones de euros, y el grupo lo achacó a la "combinación de los acontecimientos inesperados ocurridos en el mercado de EEUU". Sus acciones cedieron cerca del 4%, hasta 8,70 euros.

El 4 de agosto, la agencia S&P recortó su rating un escalón, hasta 'BB-', con perspectiva Negativa, lo que anticipa nuevos recortes en el futuro. La agencia citó sus "expectativas de baja rentabilidad y generación de flujo de caja en 2017 y 2018" como principal razón para el recorte.

DESPLOME DEL 50% EN TRES MESES

En este escenario, las acciones de Almirall se han desplomado hasta 8 euros por título, lo que otorga a la compañía una capitalización de 1.390 millones de euros. Y los inversores bajistas, que anteriormente no tenían en su radar a esta empresa, controlan ya el 1% del capital.

Los Gallardo, que se han hecho millonarios gracias a medicamentos como Almax (acidez de estómago), Monodox (acné) y Ebastel (alergia), acumulan una de las mayores fortunas de España. No sólo controlan Almirall, sino que son dueños de Vithas, el segundo grupo de hospitales privados de España. Según la lista Forbes, con datos de 2016, la fortuna de ambos hermanos está calculada en 1.900 millones de euros, la vigésima más importante de España.

Actualmente, Almirall cotiza a 8 euros por acción y capitaliza 1.390 millones de euros en bolsa. Pero hace tan sólo un mes, cuando cotizaba a 12,23 euros, Almirall estaba valorada en 2.125 millones de euros. Así que el desplome bursátil de las últimas semanas, que asciende al 35%, le ha costado al grupo perder 735 millones de euros de capitalización.

Al ampliar el horizonte temporal a tres meses, cuando Almirall cotizaba a 16 euros por acción el pasado 10 de mayo y capitalizaba 2.780 millones de euros, el desplome alcanza el 50%. El precio actual supone mínimos desde principios de 2013. Así, el valor de la participación de los Gallardo se ha reducido desde 1.852 millones hace tres meses hasta los 926 millones de euros actuales, una diferencia de 926 millones de euros.

Almirall ha perdido el favor del mercado y los inversores bajistas acechan. Habrá que ver cuál es la respuesta de los hermanos Gallardo a esta crisis. A buen seguro, los máximos accionistas de la farmacéutica no olvidarán este 'verano negro' que ha recortado de manera drástica sus fortunas. Cuesta poco perder la confianza del mercado, pero mucho recuperarla.

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