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OficinaRicardo Rubio - Europa Press

Patronales y sindicatos del sector bancario comenzaron hace semanas las negociaciones para los cuatro convenios que deben renovarse este año. Los avances son lentos y en estos momentos se encuentran atascados por la polémica legislación del registro de jornada, sobre la que ambas partes mantienen diferencias, como el apunte o la exclusión de las pausas y los desplazamientos como parte del horario de trabajo.

Los sindicatos de banca no descansan. Después de haber pasado la primera parte del año negociando los ajustes puestos en marcha recientemente por entidades como Santander o CaixaBank, cuyas conversaciones iban más rápidas, ahora se encuentran debatiendo con la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), la Asociación Española de Banca (AEB), la Unión de Cooperativas de Crédito (UNACC) y la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef) sus condiciones laborales para los próximos años.

En medio de estas conversaciones ha irrumpido el tema del registro de jornada, que se implantó en las empresas españolas el pasado 13 de mayo tras la aprobación por parte del Gobierno de un real decreto-ley en marzo de este año. La norma afecta a todos los trabajadores, excepto a la alta dirección, mandos intermedios, cargos de confianza o con especiales responsabilidades.

Los sindicatos rechazan algunos planteamientos de las patronales, como su intención de que el trabajador se “autorregule” y excluya del registro de jornada las pausas que realice, por ejemplo para fumar o para realizar una llamada personal.

Los representantes de los trabajadores, sin embargo, creen que debe contar como tiempo de trabajo todo el que el empleado esté a disposición de la empresa, incluidas estas pausas, los desayunos y los desplazamientos al puesto de trabajo.

Además, exigen a las patronales que se reconozca el derecho a la desconexión digital, es decir, la renuncia por parte del trabajador a responder a mails o mensajes profesionales fuera de su horario de trabajo salvo causas de fuerza mayor o circunstancias excepcionales. Se trata de un derecho que algunas compañías, como la aseguradora Axa, tienen reconocido en su convenio individual.

REGISTRO A MANO Y EN PAPEL

Otra de las exigencias de los sindicatos es que el registro de jornada se efectúe de forma electrónica y no manual. “Que nos expongan que en algunos casos el registro tiene que realizarse a mano y en papel nos parece inadmisible”, apuntan desde la negociación del convenio de banca de UGT.

“En el siglo XXI entidades punteras en tecnología, que se están gastando millones de euros en transformación digital, que nos expongan que en algunos casos el registro tiene que realizarse a mano y en papel, no nos parece admisible”, señalan desde la negociación del convenio del ahorro del mismo sindicato.

Los representantes de los trabajadores piden también que el registro de jornada “no sea intrusivo” en los derechos a la intimidad, a la propia imagen, a la protección de datos y a los derechos digitales y que se contabilice como tiempo de trabajo la formación (presencial y online), el trabajo realizado fuera del tiempo de trabajo. Y, sobre todo, como indica CCOO, que el sistema sea “fiable, con trazabilidad y no manipulable”.

“Se ha constatado la enorme distancia que aún nos separa de AEB para la consecución de un acuerdo sobre el registro de la jornada debido a los planteamientos restrictivos que ponen sobre la mesa”, afirman desde CCOO, mientras que UGT cree que la patronal, al reconocer que es necesario un cambio cultural en esta materia, entiende que “el trabajador se quedaba más tiempo de su jornada laboral por presentismo”.

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