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Recurso de un inversor.

La bolsa europea mantiene el tono positivo, pero ha perdido fuelle. Tras un comienzo de año fantástico, la guerra comercial de Estados Unidos y sus efectos en las previsiones de las compañías europeas frenaron esta escalada. En cambio, Wall Street viene renovando un máximo histórico tras otro gracias al optimismo que despierta la tecnología, especialmente la inteligencia artificial (IA). Esto ha provocado que numerosas empresas europeas se negocien con un importante descuento que no ha pasado desapercibido para los analistas… y tampoco para los inversores de capital privado.

Según Michael Bruun, codirector global de 'private equity' en Goldman Sachs Asset Management, esta clase de inversores están sintiéndose atraídos por las oportunidades en Europa a medida que aumenta la actividad de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) en la región.

"La actividad de acuerdos está en aumento en toda la región por varias razones. Muchas empresas europeas buscan deshacerse de negocios no esenciales, mientras que otras están interesadas en consolidar activos dentro de sus industrias. Varias compañías quieren escalar para desarrollar capacidades en IA y otras buscan optimizar sus operaciones para expandirse globalmente", señala este experto.

El resultado, explica, es un aumento en la actividad de 'private equity'. "No se trata de un solo factor, sino de una confluencia de factores, y todos se mueven en una dirección favorable para los acuerdos", afirma el experto de Goldman Sachs AM.

MÁS BARATO, IGUAL DE BONITO

Uno de los principales motivos, señala Bruun, se debe al crecimiento económico subyacente y a la estabilidad de la región. Pero también una valoración menos exigente.

"Hay razones para ello, como el hecho de que Estados Unidos tiene los mercados de capital más profundos del mundo y un entorno de salida más favorable. Pero los inversionistas con experiencia en construir negocios de alto valor intrínseco en Europa, y que saben cómo venderlos a compradores estratégicos, están viendo la oportunidad y diciendo: 'Puedo obtener características similares a las de los acuerdos en EEUU, pero a un precio más bajo'", señala este analista.

De hecho, este experto señala que algunas de estas compañías tienen "grandes" oportunidades de crecimiento fuera de la región, incluso en Estados Unidos. "Es, en cierto sentido, un escenario 'Ricitos de Oro': se obtiene exposición al crecimiento global, pero con descuento europeo. Un papel importante del private equity es ayudar a las empresas a cruzar fronteras y fomentar tanto el crecimiento orgánico como el impulsado por fusiones y adquisiciones", agrega.

En este contexto, Bruun identifica oportunidades en varios sectores. En primer lugar, en el "particularmente interesante" sector financiero. Según este experto, la necesidad de que las personas diversifiquen y gestionen sus ahorros, así como de la necesidad de una mayor variedad de productos (incluidos los alternativos), les hace ver oportunidades de crecimiento y consolidación en servicios patrimoniales, así como en áreas como los seguros.

El sector sanitario es otro al que prestar atención. Según Goldman Sachs AM, la sociedad europea se enfrenta a un aumento de los costes, al tiempo que se demanda cada vez más innovación en este campo. Por ello, el sector sanitario puede ser objetivo de este tipo de inversiones en el futuro.

"Por supuesto, la inteligencia artificial está actuando como un catalizador clave para el crecimiento y la generación de acuerdos en toda Europa, y vemos grandes oportunidades en torno a los datos, la implementación de IA y los servicios relacionados con el despliegue y mantenimiento tanto de infraestructura de datos como energética", añade Bruun.

CONFLUENCIA DE FACTORES

Asimismo, el experto de Goldman Sachs señala que el capital privado se está fijando más en Europa debido a unas condiciones mucho mejores que las de 2024. "No se trata de un solo factor, sino de una confluencia de factores, todos moviéndose en una dirección propicia para los acuerdos", explica este experto.

En el lado de la oferta, hay muchos activos no vendidos en manos de fondos de capital privado que necesitan generar niveles adecuados de retornos realizados. Además, hay un importante número de corporaciones que buscan deshacerse de activos no estratégicos. Por su parte, desde el lado de la demanda todavía se observa una "buena cantidad" de capital recaudado y un impulso para invertirlo.

Los tipos de interés también están contribuyendo a este aumento del interés del 'private equity'. Los diferenciales de crédito han disminuido y, en Europa, el coste total de la deuda corporativa es ahora más bajo que hace 24 meses. Esto, destaca Bruun, hace que los nuevos acuerdos sean "más atractivos" y debería dejar a las empresas "con mayor margen para invertir en crecimiento".

"En un entorno de valoración estable, eso es positivo para el 'private equity'. En última instancia, esto significa que compradores y vendedores, oferta y demanda, están ahora más equilibrados, lo que permite concretar más transacciones", apunta el estratega de Goldman Sachs.

El euro juega un importante papel en este escenario. Según Bruun, el mercado europeo de capital privado resulta atractivo porque permite diversificarse respecto a lo que históricamente ha sido un mercado privado dominado por el dólar estadounidense. "Así que sí, sin duda observamos un aumento del interés en tener más exposición a mercados privados denominados en euros", señala.

A su vez, la elevada fragmentación en las industrias europeas "brinda una oportunidad" a los actores del capital privado para "crear plataformas y comenzar a consolidar mercados". "Pueden construir empresas más grandes y mejores, con suficiente crecimiento en ingresos y ganancias para respaldar inversiones en investigación y desarrollo en innovaciones como la IA", apunta Bruun.

"El esfuerzo por invertir más en las capacidades más importantes y preparar a las compañías para el futuro se está convirtiendo en un motor de consolidación. Hay empresas que no son lo suficientemente grandes y temen quedarse atrás", añade este experto, que ve un "enorme crecimiento" en la aplicación de la IA y en las compañías "que ayudan a otras a incorporarla en sus herramientas", ya que esta tecnología ayudará a mejorar la eficiencia y generará ingresos adicionales.

Por otro lado, Bruun constata cierto aumento en el volumen total de desinversiones este año, lo que también puede representar una "verdadera oportunidad" para impulsar el crecimiento "más allá de lo que una empresa podría lograr con su propia estrategia".

También pone de relieve las operaciones secundarias, en las que un inversor vende su participación a otro. Según este experto, antes las empresas se mantenían en cartera "alrededor de cuatro años", mientras que ahora esa cifra se acerca más a las seis.

"Y existe la necesidad de generar retornos realizados. Por lo tanto, se observa que los patrocinadores están dispuestos a transaccionar a niveles de valoración ahora más atractivos para los nuevos inversionistas, lo que ha impulsado una buena cantidad de nuevas operaciones. También hay compañías cotizadas en bolsas públicas que están fuera del alcance de los grandes gestores de activos y se sienten algo rezagadas. Buscan un nuevo accionista estratégico, un socio que pueda aportar una red de contactos, capacidades de aceleración de valor y ser un aliado fuerte para facilitar su crecimiento", concluye.

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