Johnson se equivoca con Merkel y Macron porque al que debe convencer es a Irlanda

Los expertos de Berenberg aseguran que solo así resolverá el 'gran lío' del Brexit

Virginia Mora
Bolsamania | 23 ago, 2019 06:00 - Actualizado: 11:40
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El 'gran lío' del Brexit solo tiene una solución: que Irlanda ceda y acepte cambiar los términos de la salvaguarda de la frontera incluidos en el Acuerdo de Retirada. Los expertos coinciden en señalar que Boris Johnson se equivoca al intentar convencer a Angela Merkel y Emmanuel Macron de renegociar este punto, porque su hombre es Leo Varadkar, el primer ministro irlandés. Él tiene la llave para desbloquear la situación y evitar que Reino Unido abandone la UE sin acuerdo el próximo 31 de octubre.

Johnson ha amenazado una y otra vez que habrá Brexit en octubre con o sin acuerdo, aunque él sigue intentando que Bruselas cambie de opinión y se avenga a renegociar la salvaguarda irlandesa. Lo ha intentado esta semana con una carta dirigida al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y con las reuniones que ha mantenido con la canciller alemana y el presidente francés en Berlín y París, aunque más le valdría tratar de convencer a los irlandeses.

"Como el problema crítico de la barrera de contención afecta únicamente a la República de Irlanda, el primer ministro irlandés Leo Varadkar determina en gran medida la posición de los Veintisiete. Si la República de Irlanda aceptara cambios en la barrera de contención, entonces el resto de la UE estaría de acuerdo con eso", dicen los expertos de Berenberg en su último informe, en el que analizan los tres escenarios potenciales que hay sobre la mesa: Brexit duro, Brexit con acuerdo, otro retraso del Brexit.

Comentan estos analistas que según avanzan las semanas la posibilidad del divorcio a las bravas es cada vez mayor, por lo que Johnson, si de verdad quiere intentar renegociar el acuerdo, debe mirar en la dirección correcta y centrarse en convencer a Irlanda. Y es que, como dice esta firma alemana, "la forma en que se desarrolle el debate en Dublín en los próximos meses será fundamental para el resultado del Brexit".

Aunque nadie ha dicho que vaya a ser fácil. Varadkar sigue siendo inflexible, ya que esta misma semana ha llamado a Johnson para dejarle claro que el Acuerdo de Retirada no puede ser renegociado, insistiendo en la "importancia de que haya una garantía legal y operable de que no va a haber una frontera dura" entre la República de Irlanda y la región inglesa de Irlanda del Norte una vez Reino Unido abandone el club europeo. Por su parte, el 'primer' británico insiste en que se deben encontrar "soluciones alternativas" a esa salvaguarda, porque es el principal escollo que impide que el Parlamento apruebe el acuerdo.

La UE considera indispensable la salvaguarda, como se encargó de recordar Macron este jueves tras verse con Johnson, porque cree que solo así se podrán mantener los acuerdos de paz firmados en Úlster en 1998, que exigen que no haya una frontera en la isla de Irlanda. "No esperamos que la UE ceda ante la exigencia de Johnson de retirar por completo la barrera de contención. Johnson probablemente sabe esto. En cambio, creemos que Johnson espera crear suficiente espacio entre la posición actual de la UE y la suya para poder llegar a un compromiso intermedio", remarcan desde Berenberg.

Pero para ello debe encargarse de convencer a Irlanda de que mueva su postura, porque tal y como están las cosas ahora "es poco probable que Berlín o cualquier otra capital de la UE ejerza una presión significativa sobre Dublín" para eliminar el 'tope trasero' (backstop, como se conoce en inglés), remarcan los expertos de esta firma.

Merkel sí que se ha mostrado abierta a estudiar el planteamiento de Johnson, siempre que este plantee sus propuestas en un plazo de 30 días. Porque el mayor problema ahora es el tiempo. La salida de Reino Unido está fijada para el 31 de octubre, pero el Parlamento británico está actualmente en receso y no volverá al trabajo hasta el 3 de septiembre. Los plazos son muy ajustados, y eso dificulta cualquier cambio que se ponga sobre la mesa, si es que al final es aceptado por todas las partes.

Los expertos apuntan que si, por ejemplo, Johnson pudiera asegurar un límite de tiempo para el 'tope trasero', la mayoría de los conservadores, con la ayuda de los diputados laboristas que representan a las circunscripciones pro-Brexit, probablemente aprobarían el Acuerdo de Retirada que ya ha sido rechazado hasta en tres ocasiones.

PROBLEMAS CON IRLANDA SI HAY BREXIT DURO

Y es que, si al final hay Brexit duro (escenario que cada vez tiene más probabilidades de producirse), no solo Irlanda se encontrará con un grave problema. También Londres. Como apuntan desde Phanteon Macroeconomics, en lo que respecta a Irlanda del Norte "Reino Unido tendría que imponer controles en su lado de la frontera" porque, si hay divorcio a las bravas, no solo habrá que regular el flujo de mercancías, también el flujo de personas, que ya no disfrutarán de libertad de movimiento. "Este desafío en particular podría convertirse en una pesadilla práctica y política para Londres desde el primer día", afirman los expertos de esta casa.

También remarcan que el Brexit sin acuerdo es el "resultado por defecto", y el hecho de que el tiempo se esté agotando "aumenta el riesgo de que termine exactamente así".

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