ep filed - 04 november 2019 berlin christine lagarde president of the european central bank ecb
Christoph Soeder/dpa - Archivo

Con los riesgos de una recesión acechando a la zona euro, "el equilibrio entre crecimiento e inflación se ha inclinado lo suficiente como para que el Banco Central Europeo (BCE) detenga su ciclo de subidas", señalan los expertos de Oxford Economics. Creen que, independientemente de lo que suceda finalmente en la reunión de septiembre, los aumentos de tipos de interés han terminado: "No vemos una justificación económica obvia para mayores aumentos a finales de este año después de una pausa".

Los últimos datos han vuelto a despertar los temores sobre la marcha de la economía de la eurozona. El índice PMI, por ejemplo, cayó en agosto al nivel más bajo en tres años, mientras que la confianza del consumidor descendió poniendo fin a la lenta recuperación que venía registrando en los últimos meses. Y, aunque el Producto Interior Bruto (PIB) de la región volvió a crecer en el segundo trimestre, las encuestas apuntan a una nueva contracción en el tercero.

A esto hay que sumar que Alemania, la gran economía europea, volvió a tener el peor desempeño, confirmando su estancamiento. "Los indicadores económicos sugieren que la actividad en la eurozona continúa debilitándose", destacan los analistas, que añaden que, "a medida que el deterioro de la actividad se extiende desde el sector industrial hacia los servicios la probabilidad de que la economía caiga en recesión en el segundo semestre está aumentando".

Sus previsiones colocan al PIB registrando una escasa expansión del 0,1% tanto en el tercer como en el cuarto trimestre. Pero avisa: "Es probable que revisemos estas cifras a la baja".

¿Afectará el rumbo económico que tome la eurozona a las próximas decisiones de política monetaria del BCE? En Oxford Economics siguen pensando que si el organismo subirá los tipos de interés o no en septiembre será como lanzar una moneda al aire. En general, el mercado está dividido entre los que esperan una pausa y los que piensan que el BCE subirá los tipos otros 25 puntos básicos.

"Si el BCE sube los tipos una vez más el próximo mes, creemos que el listón para nuevas subidas después de eso será demasiado alto. En nuestra opinión, solo una gran sorpresa al alza en los datos de inflación justificaría tal movimiento", dicen. Como explican, a medida que los datos continúan deteriorándose, el lado moderado del consejo del BCE continúa destacando los riesgos de hacer demasiado y el impacto potencial de aumentar aún más el interés.

CARNE PARA LOS 'HALCONES' Y LAS 'PALOMAS' DEL BCE

Por su parte, los expertos de Berenberg destacan que los datos de la eurozona "van por el camino equivocado". "La desaceleración cíclica en el sector manufacturero se está extendiendo al sector de servicios con más fuerza de lo esperado. Esto sugiere que la economía de la eurozona será mucho más débil en el segundo semestre de 2023 de lo que había previsto el BCE en sus proyecciones económicas de junio". De hecho, consideran que en septiembre lo más probable es que el organismo tenga que tirar la toalla y recorte significativamente sus proyecciones de crecimiento.

Al mismo tiempo, "el reciente aumento de los precios del petróleo desacelerará temporalmente la caída de la inflación general. Una fuerte temporada turística de verano podría provocar una inflación subyacente rígida en los datos de precios al consumo de agosto. Por lo tanto, tanto las palomas como los halcones obtienen algo de forraje".

Como resultado, elevan la probabilidad de que el BCE permanezca en pausa en septiembre, aunque la decisión "sigue siendo finamente equilibrada": "En su esfuerzo habitual por lograr un compromiso entre halcones y palomas, el BCE probablemente enviará una señal mixta, ya sea combinando una subida de tipos con un claro indicio de que puede ser el último movimiento o manteniéndose en espera mientras enfatiza que nuevos datos podrían conducir fácilmente a un aumento más adelante en 2023".

Ven probable que tras el estancamiento en el tercer trimestre la economía de la eurozona se contraiga ligeramente a finales de 2023. Por lo tanto, reducen su previsión de PIB al -0,2% para el cuarto trimestre. Esto lleva sus proyecciones de crecimiento medio anual al 0,5% para 2023 y al 0,9% para 2024.

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