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¿Qué está pasando en el mercado en los primeros días de octubre? Bolsamanía ya publicó el pasado 29 de septiembre que el décimo mes del año es el más complicado para las bolsas, estacionalmente hablando. Y ese 'aviso a navegantes' se ha cumplido plenamente en sus dos primeras jornadas bursátiles. Todo lo que podía salir mal, está saliendo mal.

El factor negativo más relevante hasta el momento ha sido la confirmación de que el sector manufacturero de Estados Unidos está en recesión. Según datos del Institute for Supply Management (ISM), la actividad industrial de la principal economía del mundo se desplomó en septiembre hasta mínimos de los últimos 10 años (junio de 2009).

Este dato, pese a que el sector manufacturero supone una pequeña parte de la economía estadounidense, ha aumentado los temores sobre los efectos negativos de la guerra comercial que mantienen EEUU y China. Los inversores temen que la crisis del sector industrial se traslade al sector servicios, el auténtico motor de las economías occidentales. Hasta el momento, el consumo ha mantenido a flote la economía americana y la europea. Pero si el consumo se frena, el mercado descuenta que tanto EEUU como la Unión Europea caerán en recesión.

La economía global va a entrar en un periodo de vulnerabilidad”, con un crecimiento en EEUU de un 1% en la primera mitad de 2020, afirma el informe Cyclical Outlook, elaborado por Pimco, uno de los mayores inversores en el mercado de bonos. "La caída del comercio mundial y de la fabricación afectará a otros sectores económicos a través de menores beneficios corporativos, menos contratación y retroceso en la inversión empresarial", señalan.

“Vemos a la economía mundial y a EE UU entrando en una ventana de bajo crecimiento y debilidad durante la cual serán más vulnerables de lo habitual a shocks adversos, con una mayor incertidumbre sobre si esta ventana conducirá a una recesión o a una recuperación”, añade Pimco. En este escenario, su consejo a los inversores es "centrarse en la preservación de capital, con una visión cauta, tanto en renta variable como en crédito corporativo".

Por su parte, Philippe Waechter, economista jefe de OSTRUM AM, señala que "la reducción de nuevas órdenes en el sector manufacturero es el fenómeno económico más importante de los últimos meses". Para este experto, "el shock es severo y la cuestión ahora es si el sector servicios puede compensar este impacto". Para Waechter, "normalmente, ese no es el caso y esto da argumentos a un mayor descenso en la actividad".

"Históricamente", afirma Patrik Lang, jefe de investigación en el banco suizo Julius Baer, "los rendimientos de las acciones son peores cuando el ISM manufacturero cae por debajo de 50". No obstante, este analista añade que espera "una recuperación" de la actividad a finales de año, porque hay indicadores como "la masa monetaria de la zona euro y el Índice Baltic Dry" que anticipan un repunte económico. Por ello, mantiene su visión positiva sobre las acciones "hasta final de año", ya que "es probable que la reciente rotación hacia acciones cíclicas y de valor tenga un segundo tramo".

En este sentido, el ISM servicios de septiembre en EEUU, que se ha publicado este jueves, ha bajado hasta mínimos de los últimos tres años. El indicador ha descendido hasta 52,6 desde 56,4, muy por debajo de la caída esperada hasta 55,0. Esto refuerza la sensación de que el impacto de la guerra comercial está afectando al conjunto de la economía.

NEGOCIACIONES ENTRE CHINA Y EEUU

En relación a la guerra comercial, Julius Baer considera que los malos datos de actividad económica conocidos en septiembre puede obligar al presidente Trump a "encontrar un acuerdo en el conflicto comercial con China, que mantiene paralizada la fabricación mundial".

En este sentido, ambos países han fijado para el 10 de octubre la nueva ronda de negociaciones comerciales, que se celebrará en Washington. "La cuestión sigue siendo si llegan a un acuerdo global o sólo un acuerdo parcial, en el que China se comprometa a aumentar sus importaciones de productos agrícolas estadounidenses a cambio de un aplazamiento de los aumentos de los aranceles previstos para octubre y diciembre", señala la firma Bank Degroof Petercam. Cualquier tipo de avance en este asunto será bienvenido por las bolsas. Por el contrario, si las negociaciones no avanzan o terminan rotas, el mercado puede reaccionar de manera muy negativa.

BREXIT, ¿ÚLTIMO CAPÍTULO DE LA SAGA?

Por último, aunque no menos relevante, la saga del Brexit llega a su capítulo final, en teoría. Boris Johnson ha enviado una nueva propuesta a la Unión Europea para lograr un acuerdo sobre el espinoso asunto de la frontera entre Irlanda, miembro de la UE, e Irlanda del Norte, territorio de Reino Unido.

La determinación del 'premier' inglés para finalizar el proceso el 31 de octubre, con o sin acuerdo, sigue siendo una gran fuente de incertidumbre para el mercado. Por el momento, la Unión Europea se mantiene abierta al diálogo con el Gobierno británico, pero lograr un nuevo acuerdo que sea respaldado en el Consejo Europeo de finales de mes no será fácil. Si finalmente hay pacto, el mercado respirará aliviado. Pero si Johnson finalmente opta por un Brexit duro, las consecuencias para las bolsas pueden ser tremendas e imprevisibles.

A buen seguro, todos estos asuntos condicionarán el rumbo del mercado en las próximas semanas. Octubre, el mes de los grandes suelos, ha comenzado con mal pie, pero aún queda mucha tela que cortar. Los datos económicos, sobre todo del sector servicios, las negociaciones comerciales China-EEUU y la evolución del Brexit serán los principales factores que determinarán si termina aún peor o, por el contrario, sorprende de manera positiva.

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