
JP Morgan ha dado, en su último informe de estrategia en renta variable, las claves para invertir con éxito en bolsa pese a los vaivenes que se están produciendo y que han sumido a los inversores en un mar de dudas. En primer lugar, los estrategas del banco estadounidense aconsejan incluir en las carteras valores de cinco temas (value, small caps, cíclicos, mercados emergentes y acciones internacionales), y en segundo lugar, también recomiendan fijarse en seis inversiones temáticas en Europa.
"En cuanto a sesgos de posicionamiento, hemos comenzado el año con sobreponderaciones en value, small caps, cíclicos, mercados emergentes (EM) y acciones internacionales. Creemos que estos sesgos de asignación deberían mantenerse", apuntan estos analistas.
Tal y como explican, las acciones value superan a las growth en un 2% en lo que va del año en Europa (tras el 20% registrado en 2025), y también están al alza en EEUU, con +11%. "Creemos que estas operaciones aún tienen recorrido, dado lo extremo de su anterior infrarendimiento", comentan, y añaden que las valoraciones value "siguen siendo poco exigentes", lo que es otro punto a favor.
Por su parte, señalan que las small caps van por delante en la mayoría de las regiones este año: +1% en Europa y +7% en EEUU. Y en cuanto a los sectores cíclicos, "también lideran en general, apoyados por un fuerte impulso de la actividad", dicen los expertos de JP Morgan, que recuerdan que índices como el ISM de EEUU ha alcanzado máximos de tres años.
"Los sectores cíclicos, en general, han tenido un buen comportamiento durante los últimos trimestres. La reciente corrección del mercado ha provocado cierta reducción de riesgo, pero lo vemos como una oportunidad de compra.", afirman estos expertos, que esperan que "sigan bien respaldados a medida que se fortalezcan las tendencias macroeconómicas".
Y a nivel regional, mantienen su posición larga en mercados emergentes (EM) frente a mercados desarrollados (DM). Tal y como explican, los mercados emergentes son otra buena apuesta para este 2026 ya que superan a los desarrollados en un 10%.
"Las fuertes entradas de capital en renta variable EM han apuntalado el sólido comportamiento de la región", dicen los analistas de JP Morgan. Recuerdan que las entradas netas en acciones de mercados emergentes alcanzaron los 29.200 millones de dólares en 2025, el nivel anual más alto desde 2021. En lo que va del año, apuntan, las entradas ya suman 55.500 millones de dólares, casi el doble del total de todo el pasado ejercicio.
Pero a pesar de estas fuertes entradas, añaden estos analistas, los mercados emergentes siguen siendo una buena apuesta. "Con un PER adelantado a 12 meses de 13x, las acciones de mercados emergentes cotizan con un descuento del 33% frente a los mercados desarrollados, muy por encima de lo habitual", exponen los estrategas del banco estadounidense.
Remarcan, además, que los activos de EM "siguen beneficiándose de una relajación monetaria generalizada en la mayoría de los bancos centrales emergentes". Y la debilidad del dólar "aporta un apoyo adicional".
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Asimismo, sobre las acciones internacionales, dicen que "aventajan a las estadounidenses en un 8% en lo que va de año, en términos de USD", destacan. "Preferimos exposición internacional frente a EEUU dentro de los mercados desarrollados", y es que las acciones de Estados Unidos "han quedado rezagadas frente a las de Japón y Europa, una tendencia que esperamos que continúe", dicen.
"La renta variable japonesa debería beneficiarse de las políticas fiscales expansivas bajo la administración de Sanae Takaichi, mientras que las acciones de la Eurozona ofrecen valoraciones relativas atractivas, posicionamiento ligero y potencial para beneficiarse de un mayor gasto fiscal", añaden.
EUROPA, EN LA MIRA
Pero además de las asignaciones por estilo mencionadas, y de los sesgos que JP Morgan mantiene por países y sectores, especialmente la cautela de sus estrategas sobre "los grupos afectados por la 'canibalización' de la inteligencia artificial (IA), como software, servicios empresariales y medios", en el banco estadounidense consideran que también es interesante fijarse en una serie de inversiones temáticas en Europa.
1. Modernización de infraestructuras: tal y como dicen los analistas de JP Morgan, es una temática interesante dado que "se esperan inversiones sustanciales en energía verde, infraestructura digital y transporte en los próximos años". Sobre todo, destacan, por parte de Alemania.
Pero, ¿qué sectores hay que poner en el radar? Según estos expertos, "Infraestructuras, Construcción y Logística se perfilan como los principales beneficiarios", con el gasto dirigido especialmente hacia el transporte. Y "la industria manufacturera, especialmente Maquinaria, Equipos y Automóviles, también debería beneficiarse de las medidas fiscales" germanas.
Asimismo, los sectores de Tecnología Digital y Tecnología Verde "se verán favorecidos por las inversiones en infraestructura digital y proyectos climáticos", y creen que la Investigación y Desarrollo (I+D) y la innovación "probablemente recibirán un impulso adicional gracias al gasto en Defensa e Infraestructuras".
2. Gasto en defensa: en el banco estadounidense destacan que se esperan "aumentos del gasto en defensa impulsados por la OTAN de hasta el 3,5% del PIB para 2035 y con mayor enfoque doméstico". Los analistas recuerdan que ya tuvieron este tema como una de sus principales compras en 2024 y en las perspectivas para 2025.
Ahora, dicen, "tras la corrección de las acciones de Defensa en el cuarto trimestre" del pasado año, "una nueva oleada de titulares geopolíticos las ha reactivado a comienzos de este año".
Tal y como dicen, el sector europeo de Defensa "ofrece un crecimiento sólido y visible del BPA (beneficio por acción) durante al menos los próximos cinco a diez años". De hecho, se espera que las acciones alemanas de defensa generen un crecimiento medio del BPA de alrededor del 30% en cinco años, mientras que otras compañías europeas del sector rondarían el 13%.
"Muchas empresas europeas de defensa han mejorado su calidad, con balances más sólidos, mejor conversión de caja y contratos de menor riesgo, lo que las convierte en inversiones más atractivas".
No obstante, reconocen también que el sector Defensa "lleva tiempo teniendo dificultades para lograr nuevas ganancias relativas (desde abril del año pasado) y, en nuestra opinión, podría no ofrecer ya rendimientos extraordinarios". "Las valoraciones están extremadamente exigentes, lo que podría limitar el potencial alcista del sector a corto plazo", afirman.
Por eso, entre los grandes ganadores del año pasado se inclinan más por los Bancos frente a Defensa de cara a 2026, "ya que las valoraciones bancarias siguen pareciendo atractivas".
3. Regreso de la energía nuclear: tal y como explican estos analistas, "el renovado interés por la energía nuclear está impulsado por el fuerte aumento de la demanda eléctrica procedente de centros de datos, infraestructura de IA y electrificación, además de su papel en la seguridad energética y la descarbonización".
Destacan que países líderes como Francia y Reino Unido están comprometiendo decenas de miles de millones en nuevos reactores y en el desarrollo de SMR, mientras que mercados de transición como Italia están estableciendo marcos legales para reintroducir la energía nuclear, con el objetivo de cubrir entre el 11% y el 22% de la demanda energética para 2050.
"Desde el mínimo del pasado abril, el índice MVIS Global Uranium and Nuclear (una cesta de las compañías más grandes y líquidas activas en el sector del uranio y la energía nuclear) se ha más que duplicado, acelerando una tendencia que ya estaba en marcha desde 2020", comentan.
Y añaden: "Observamos que estas acciones se han movido en rango desde mediados de octubre y vemos esto como una buena oportunidad para aumentar exposición a este tema".
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4. Aeroespacial civil: "El sector aeroespacial civil europeo se está beneficiando de una combinación de tendencias estructurales favorables y vientos de cola específicos de la industria", afirman los expertos de JP Morgan, que recuerdan que las aerolíneas "están impulsando una fuerte demanda de nuevos aviones a medida que modernizan sus flotas con modelos más eficientes en consumo de combustible y con menores emisiones, en un contexto de recuperación del tráfico aéreo mundial".
Y, además, la industria está entrando en o que los analistas describen como una 'fase de cosecha', que no es otra cosa que "un periodo sin grandes programas nuevos de aeronaves en desarrollo, lo que reduce el riesgo de ejecución y permite la expansión de márgenes a medida que maduran las plataformas existentes".
Habrá "muy poco desarrollo de nuevos productos antes de 2030", confirman estos estrategas, que creen que "está en marcha un repunte cíclico de varios años" en el sector.
¿Por qué? Pues porque el segmento de motores aeronáuticos "está viviendo lo que algunos denominan una 'Edad Dorada', con condiciones de mercado excepcionalmente sólidas que se espera se mantengan al menos hasta mediados de 2027", y también porque se prevé que el crecimiento del BPA de las principales compañías europeas del sector aeroespacial civil "se sitúe en la parte media-alta de los dos dígitos durante los próximos años".
Airbus, Safran o Rolls Royce son buenas apuestas dentro del sector, comentan.
5. Posible alto el fuego Rusia-Ucrania: sobre esta cuestión, los estrategas de JP Morgan dicen que las probabilidades de que esto ocurra en 2026 "son relevantes", pese al último desencuentro que han protagonizado ambas partes justo cuando se cumplen cuatro años de conflicto.
"Aunque el momento y los términos de cualquier acuerdo potencial siguen siendo inciertos, la resolución del conflicto podría provocar una reevaluación de las primas de riesgo en los activos europeos y reconfigurar la dinámica sectorial", comentan.
También dicen que "el impacto inmediato probablemente se manifestaría mediante una reducción de la incertidumbre geopolítica, una posible disminución de los costes energéticos y cambios en las prioridades fiscales, a medida que los gobiernos recalibran el gasto desde medidas de emergencia hacia inversiones estructurales a largo plazo".
En cualquier caso, destacan, si se materializa el alto el fuego, esto "tendría impacto en varios sectores, desde Construcción y Químicos hasta Utilities", y avisan de que también "podría generar vientos en contra a corto plazo para el sector Defensa, ya que los mercados podrían percibir una menor urgencia en el gasto militar".
Creen, de hecho, que el escenario cambiaría, y es que en entorno postconflicto "probablemente desplazaría el enfoque hacia reabastecimiento de municiones y equipamiento, modernización de capacidades y apoyo a la reconstrucción militar de Ucrania, lo que respalda la demanda continua de productos de Defensa europeos".
Y apuntan, además, que el sector financiero europeo, especialmente los Bancos con exposición a Europa Central y del Este, "podrían beneficiarse de una reducción del riesgo crediticio, menores provisiones y una mejora del sentimiento económico en la región".
6. Envejecimiento de la población: por último, los expertos del banco estadounidense destacan que las poblaciones en edad laboral de los mercados desarrollados empezaron a disminuir en 2024, lideradas por Japón y la eurozona. "El ratio de dependencia de mayores en la Unión Europea está llamado a casi duplicarse en las próximas décadas, acercándose al 60%, lo que presionará las finanzas públicas debido al aumento de los costes sanitarios", apuntan.
"Esto podría favorecer a sectores como Salud (Farmacéuticas, Biotecnología, Dispositivos Médicos), residencias y cuidados para mayores, Seguros y Gestión Patrimonial, así como la llamada 'economía plateada', que es la relacionada con Ocio, Viajes, anti-envejecimiento y retail farmacéutico", concluyen.