
"El ataque gana partidos, la defensa gana campeonatos". Esta célebre frase deportiva atribuida tanto a Phil Jackson, legendario entrenador de la NBA, como al míster de fútbol americano Bear Bryant, puede trasladarse al mercado de valores y, más concretamente, a la renta variable europea. Y es que en un entorno como el actual, con tipos de interés a la baja y abundante liquidez, una estrategia defensiva centrada en dividendos puede presentar grandes ventajas.
De hecho, para Madeleine Ronner, gestora de DWS, si el objetivo es la creación de riqueza a largo plazo, el "campeonato", por así decirlo, o la cartera, debe ser capaz de resistir diferentes ciclos. "Lo más importante son las valoraciones razonables del crecimiento de los beneficios, junto con la solidez del balance y la calidad del modelo de negocio".
En cambio, los estilos de inversión ofensivos, como el crecimiento y el beta alto —con valores que tienden a fluctuar más bruscamente—, aunque pueden ser más atractivos, suelen obtener mejores resultados a corto plazo.
Por ello, la experta pone el foco en los dividendos, que desempeñan un papel importante en el ampliamente debatido tema de la diversificación dentro de la clase de activos de renta variable.
"Las acciones con dividendos seleccionadas ofrecen la posibilidad de pagos regulares y crecimiento de los dividendos". "Esto puede ayudar a respaldar los rendimientos reales frente a la inflación y la incertidumbre de los tipos de interés", señala Ronner.
Así, en la actualidad, y fijando la mirada en Europa como región de inversión, en DWS ven oportunidades crecientes en las acciones orientadas a los dividendos. Es más, dado que las acciones europeas se han encarecido, destacan que los dividendos son ahora casi el único factor que sigue cotizando a valoraciones comparativamente atractivas.
"Las inversiones en dividendos son actualmente una forma interesante de aportar una diversificación genuina a una cartera, y con una valoración atractiva", afirma.
En cuanto a las perspectivas generales de las acciones europeas en comparación con las estadounidenses, el Viejo Continente ya experimentó un modesto renacimiento en 2025. "Aunque las acciones europeas siguen cotizando con descuento respecto a las estadounidenses, lograron cerrar parte de esa brecha en 2025".
Sin embargo, gran parte de su rendimiento se debió a la expansión múltiple. En Estados Unidos, por el contrario, el aumento de los beneficios empresariales ha sido el principal motor de los precios de las acciones.
"Para que las acciones europeas tengan un buen rendimiento, necesitamos ver un crecimiento más sólido de los beneficios", explica Ronner. Además, añade que el ciclo de la inteligencia artificial (IA) se ha vuelto más arriesgado, caracterizado por unos requisitos de inversión excepcionalmente elevados que primero tendrán que materializarse en rendimientos tangibles.
"Esto hace que vuelva a merecer la pena fijarse en los segmentos del mercado que están valorados más en línea con sus medias históricas a largo plazo, o incluso por debajo de ellas. El hecho de que las acciones de los sectores energético, de materiales, industrial y de consumo lideraran el mercado en enero, mientras que las tecnológicas se quedaron rezagadas, encaja en este panorama", subraya.
VISIÓN ESTRATÉGICA
Con este telón de fondo, en DWS consideran que apostar por la renta variable europea es un modo de diversificación eficaz más allá de las acciones tecnológicas estadounidenses. "Consideramos la renta variable europea como una herramienta de diversificación".
Del mismo modo, desde la gestora enfatizan que las condiciones para la renta variable europea parecen "favorables", gracias a unos datos económicos ligeramente mejores de lo esperado, a que las amenazas temporales de aranceles adicionales por parte de Donald Trump se han disipado (por ahora) y a que Francia ha aprobado su presupuesto para 2026.
Por otro lado, y a pesar de que el índice de referencia alemán, el Dax, no ha logrado mantener el impulso que mostró a principios de año, los estrategas de la firma tienen claro que "Alemania sigue siendo nuestro mercado de renta variable preferente en Europa".
"La inversión pública se está trasladando gradualmente a las carteras de pedidos de las empresas. Además, prevemos que los obstáculos que enfrenta la industria automotriz se alivien", apunta Ronner.
En cuanto a la renta variable estadounidense, en DWS destacan que el rendimiento de las ganancias de las diez mayores empresas tecnológicas estadounidenses del S&P 500 sigue siendo "impresionante", ya que las ganancias aumentaron un 24% en el cuarto trimestre de 2025.
"Las 490 empresas restantes lograron un crecimiento de las ganancias del 5%. Sin embargo, las diez acciones tecnológicas tuvieron un rendimiento inferior al del mercado en general. Nuestras acciones favoritas actuales provienen de los sectores financiero, sanitario, de servicios públicos y de comunicaciones".
Respecto a los mercados emergentes, observan una gama de atractivas oportunidades de inversión en América Latina y Asia, impulsadas por la debilidad del dólar.
"América Latina se está beneficiando del auge actual de las materias primas y de la dinámica política cambiante, mientras que Asia continúa beneficiándose del fortalecimiento del comercio regional y de su papel como actor clave en la cadena de suministro, que impulsa el auge de la IA. En nuestra opinión, la debilidad del dólar estadounidense refuerza aún más el atractivo de la región", concluyen.

