
Hay historias en bolsa que no hacen ruido… hasta que lo hacen. Mientras el foco sigue atrapado en los titanes tecnológicos, una nueva generación de compañías empieza a construir su propio relato en silencio. No compiten por tamaño. Compiten por velocidad. Y, sobre todo, por especialización.
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En ese terreno emergente, Bank of America ha puesto el focos sobre un concepto que empieza a ganar peso entre los inversores: los 'neocloud'. Y lo hace con dos nombres propios que podrían convertirse en protagonistas del próximo ciclo alcista de la inteligencia artificial. Títulos que ve como "joyas ocultas".
EL NUEVO MAPA DEL 'CLOUD': MENOS ESCALA, MÁS PRECISIÓN
Durante años, el negocio ligado a la nube ha sido territorio casi exclusivo de gigantes como Amazon o Microsoft. Pero el tablero está cambiando. Según explica el analista Tal Liani, “los 'neocloud' no intentan replicar a los 'hyperscalers', sino crear una categoría propia basada en densidad de GPU, velocidad y rendimiento específico para IA”.
Aquí está la clave: la inteligencia artificial ya no necesita solo infraestructura… necesita infraestructura optimizada. Y eso abre la puerta a jugadores más pequeños, pero mucho más ágiles.
El mercado potencial no es menor. El segmento de infraestructura como servicio (IaaS), incluyendo la IA, podría superar los 419.000 millones de dólares en 2028, impulsado por la creciente complejidad de los modelos y su adopción empresarial.
NEBIUS: CRECER AL 500% Y APUNTAR A UN +30%
Uno de los nombres destacados es Nebius Group, una compañía centrada en infraestructura de IA que ha experimentado un crecimiento explosivo. Sus ingresos en el último trimestre se dispararon un 547% interanual, hasta los 227,7 millones de dólares.
Sí, todavía pierde dinero (algo habitual en este tipo de compañías en fase de expansión), pero el mercado parece dispuesto a mirar más allá del corto plazo.
El argumento de inversión es claro. “Nebius está posicionada en uno de los segmentos de mayor crecimiento del 'cloud'”, subraya Liani, destacando su capacidad para ofrecer infraestructura sin que las empresas tengan que asumir el coste de construirla.
Con clientes de primer nivel y el respaldo de Nvidia (que ha anunciado una inversión de 2.000 millones de dólares), el banco estima un potencial alcista del 30%, mientras el consenso de mercado eleva esa cifra hasta el 44%.
Traducción para el inversor: crecimiento agresivo, narrativa potente… y volatilidad garantizada.
COREWEAVE: EL ‘ANTI-CLOUD’ QUE YA VALE 46.000 MILLONES
El segundo nombre es CoreWeave, una historia aún más peculiar. Nació como empresa de minería de criptomonedas y hoy es uno de los líderes del 'cloud' especializado en IA, con una capitalización bursátil cercana a los 46.000 millones de dólares. Un giro de guion que Wall Street ha comprado y bien.
Además, en su último trimestre, la compañía registró ingresos de 1.570 millones de dólares, con un crecimiento del 110%.
Pero lo verdaderamente interesante está en la tesis estructural. Según Liani, “la demanda de capacidad para IA seguirá superando a la oferta al menos hasta 2029”. Es decir, estamos ante un mercado tensionado donde quien tenga capacidad… manda.
CoreWeave no solo ofrece potencia de cálculo, sino que ha construido un ecosistema optimizado para IA desde el hardware hasta el software. Y eso le permite posicionarse como socio estratégico para compañías punteras del sector.
El potencial estimado es más moderado, entre el 14% y el 29%, pero con un perfil más consolidado dentro del nicho.
UNA APUESTA DE ALTO CRECIMIENTO… Y ALTO RIESGO
No todo es color de rosa. Ambas compañías comparten un patrón clásico en el universo tecnológico: crecimiento explosivo acompañado de pérdidas. Y eso implica riesgo. Pero también implica algo que el mercado adora: opcionalidad.
Porque si la inteligencia artificial sigue escalando (y todo apunta a que lo hará), la infraestructura será el verdadero cuello de botella. Y ahí, los 'neocloud' juegan con ventaja.
CUANDO LOS PEQUEÑOS DEFINEN EL FUTURO
En bolsa, las grandes historias rara vez nacen en primera fila. Suelen empezar en los márgenes, donde pocos miran y menos entienden. Los 'neocloud' están ahí ahora mismo: en ese punto exacto entre promesa y validación.
Nebius y CoreWeave no son apuestas tranquilas. Pero tampoco lo fueron en su día las primeras grandes tecnológicas. La diferencia es que ahora el mercado ya sabe cómo acaba la película… y no quiere perdérsela otra vez desde la barrera.

