img 20251105d
96,580$
  • -2,180$
  • -2,21%

En Wall Street hay historias que se cuentan solas. Y luego está CoreWeave: una compañía que sube alrededor de un 200% desde enero… y que, según algunos analistas, podría estar solo calentando motores, dado su "gran potencial alcista actual".

Su crecimiento está lejos de haber terminado”, afirma Manali Pradhan, analista de tecnología en The Motley Fool. Lo dice con una convicción que hace que algún que otro inversor se toque el bolsillo.

Porque si la inteligencia artificial es el petróleo de nuestra era, CoreWeave se está encargando de construir las refinerías.

INFRAESTRUCTURA LISTA PARA DESPEGAR

El negocio de CoreWeave se sostiene sobre algo muy físico: centros de datos diseñados para IA. Nada de nubes generalistas. Aquí se trata de una infraestructura pensada para devorar datos y aliada con los gigantes adecuados.

En un año, la compañía ha pasado de 600 megavatios contratados a 2,2 gigavatios. Casi nada. Su objetivo para finales de 2025: 900 MW operativos. Y no se queda ahí: quiere seguir ampliando músculo para responder a una demanda que, según McKinsey, se multiplicará por 3,5 para 2030 en lo referente a IA.

Manali lo resume sin rodeos: “CoreWeave disfruta de una visibilidad de ingresos excepcional durante varios años”. Y eso al mercado le encanta.

LOS ALIADOS QUE TODA EMPRESA QUERRÍA

Hay nombres que pesan como toneladas en bolsa. CoreWeave los tiene en fila:

OpenAI, con un contrato de 22.400 millones de dólares.

Meta Platforms, con un acuerdo de 14.200 millones hasta 2031.

Nvidia, que se compromete a comprar capacidad hasta 2032 por 6.300 millones.

Además, Microsoft supuso el 71% de los ingresos del último trimestre. Cuando te paga media industria de la IA, por algo será.

Y su cartera de pedidos habla por sí sola: pasó de 4.000 millones a 30.100 millones en un solo año. Eso no es crecimiento, es esteroide.

HARDWARE + SOFTWARE: LA COMBINACIÓN GANADORA

CoreWeave no solo alquila y vende infraestructura: está levantando todo un ecosistema para que los clientes se queden… y no quieran irse ni aunque les regalen servidores en otra parte.

Su estrategia de integración vertical incluye adquisiciones como:

Core Scientific: podría sumar 1,3 GW más de capacidad (aunque con alguna oposición accionarial).

Weights & Biases: 1.600 clientes adicionales y mayor control sobre el rendimiento de cargas de IA.

A esto se añade un paquete de software cada vez más completo: Mission Control, SUNK y su gran novedad, Serverless RL, la primera plataforma pública de aprendizaje por refuerzo totalmente gestionada. “Un servicio que puede añadir nuevas fuentes de ingresos recurrentes”, destaca Pradhan.

Traducido: más lealtad, más facturación, más margen.

¿CARO? DEPENDE DE DÓNDE MIREMOS

La acción cotiza a 18,7 veces ventas. Puede sonar a locura para una firma aún sin beneficios. Pero cuidado con el contexto: los analistas prevén que sus ingresos pasen de 5.270 millones este año a 18.090 millones en 2027.

Manali incluso maneja un escenario más agresivo: “Podría alcanzar los 25.000 millones en 2028”.

Si eso se cumple, su capitalización podría llegar a entre 235.000 y 271.000 millones de dólares. Dicho de otra forma: triplicar o cuadruplicar su valor en apenas dos años. ¿Magia? No. Exuberancia sí. Pero respaldada por contratos muy reales.

RIESGOS: TAMBIÉN EXISTEN

No todo es champán y GPU brillando. CoreWeave es una acción con:

- Alta concentración de clientes.

- Dependencia tecnológica.

- Necesidad constante de inversión.

- Competencia feroz de 'hyperscalers'.

Pero el analista de Motley Fool no duda en el enfoque: “Es un valor de alto riesgo y alta recompensa”. Por tanto, quien se suba a esta ola debe hacerlo con cabeza: compras escalonadas, paciencia… y no mirar la cotización cada diez minutos.

LA METÁFORA PERFECTA DE ESTA ERA

CoreWeave es la metáfora perfecta de esta era: velocidad, ambición y vértigo. En un mercado donde cada empresa presume de ser “clave para la IA”, esta compañía está demostrando que no se limita a las palabras: está montando la infraestructura que alimentará el futuro.

Si cumple su plan, quienes entren hoy podrán presumir de haber encontrado "la nueva joya de la inteligencia artificial". Si no… también podrán decir que al menos lo intentaron en el sitio correcto: justo donde se está construyendo la próxima revolución digital.

Noticias relacionadas

contador