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Esperar lo inesperado y estar muy alerta ante los temas que más guerra han dado este 2018 y que seguirán haciendo bailar al mercado de las divisas en 2019. Los economistas y expertos son casi unánimes en sus consejos a los inversores para preparar su operativa en el Forex de cara a los próximos 12 meses y también coinciden a la hora de identificar los principales puntos calientes.

Turquía, China, Donald Trump, Brexit… Son los temas más recurrentes en los coloquios que se han celebrado en el marco de la conferencia Trade Tech FX, este 11 y 12 de septiembre en Barcelona. “El mercado ya descuenta las tensiones comerciales o las elecciones legislativas de EEUU, pero no por ello dejarán de provocar fluctuaciones en las principales divisas”, señala Patrick Hoffmann, gestor de carteras en Stone Milliner Asset Management.

Así, durante este encuentro de la industria de las divisas, gestores y economistas de las principales instituciones financieras mundiales han enumerado cuatro asuntos que seguirán causando quebraderos de cabeza a los inversores.

LAS TENSIONES COMERCIALES ENTRE CHINA Y EEUU

El primer puesto en los desvelos de los analistas lo ocupa la guerra comercial que se fragua entre las dos primeras potencias mundiales. Con 50.000 millones de dólares en aranceles mutuos en vigor, otros 200.000 millones de EEUU a China a la espera de ser aplicados y otros 267.000 millones más amenazados por el presidente de los EEUU, “cualquier escalada de este conflicto tendrá reverberaciones en el dólar, el yuan y en los mercados emergentes”.

En este momento, “Trump está jugando al ‘gallina’”, apunta Thomas Wind director ejecutivo de Woodman Asset Management. “Lo hemos visto antes en las negociaciones con Corea del Norte”, elabora el economista, y buena muestra de ello es el reciente tuit de presidente estadounidense en el que ha insistido en que Washington aplicará muy pronto nuevos impuestos mil millonarios al comercio con Pekín que tendrán un impacto en el crecimiento del país y en el yuan, al que Nigel Rogers, socio fundador de Adrian Lee and Partners, ubica en el cambio de 7,00 yuanes por dólar si entran en vigor los nuevos impuestos.

Wind comparte la visión de otros analistas de que habrá más calentones a medida que se aproximen las elecciones legislativas de noviembre, pero también subraya que pasada esta fecha, no mejorarán las relaciones entre ambos países. El republicano “tiene su objetivo de hacer America grande otra vez”, indica, y seguirá gobernando para lograr esta meta.

“Hay fuerzas contrarias en la Casa Blanca, donde un sector comparte una visión más estratégica: parar los pies a China como un gran competidor”, explica David Nowakowski, economista de Aviva. Por lo tanto, prevé que las relaciones entre China y EEUU sigan siendo un foco de “potencial desestabilización”. En definitiva, los expertos coinciden en señalar que “China es un gran monstruo que podría acabar ganando la batalla en el largo plazo, pero Trump no es capaz de mirar a más de dos años vista”.

“China es un gran monstruo que podría acabar ganando la batalla en el largo plazo, pero Trump no es capaz de mirar a más de dos años vista”

¿YA HEMOS VISTO LO PEOR EN LA CRISIS DE LOS EMERGENTES?

Más allá de las consecuencias domésticas, un desenlace amargo en este conflicto tendrá un efecto contagio y provocará más debilidad en las divisas emergentes, asegura Rogers. La debacle que han vivido monedas como la lira turca o el peso argentino, que se ha depreciado un 50% este año, sugiere a los expertos que “tal vez ya hayamos visto lo peor”, apunta Wind, aunque reconoce que las economías en desarrollo “no son un buen sitio para estar ahora mismo porque todavía no se han estabilizado”.

Las causas de las huidas de capitales de estos países siguen en juego, ya que aún se esperan más subidas de tipos por parte de la Reserva Federal de EEUU (Fed), que seguirán alimentando la fortaleza del dólar. Además, el ‘billete verde’ entrará en una espiral alcista porque atraerá todos los flujos de fondos que han abandonado los mercados regionales, “lo que agregará presión sobre sus economías”, prosigue, por su parte, Nowakowski.

Sin embargo, Hoffman, asegura que los inversores deberían haber estado preparados para estos acontecimientos porque “cabía esperar esta reacción desde que se vio que la Fed iba en serio con las subidas de tipos”. Pero reconoce que “lo que ha ocurrido en Turquía ha rebasado todas las expectativas”. El país otomano es el que más preocupa a los analistas, dada su influencia y vínculos en el sistema bancario de la Eurozona “con potencial para desatar un contagio en el euro”, avisa el gestor de Stone Milliner Asset Management.

LA INDEPENDENCIA DE LOS BANCOS CENTRALES, ¿EN PELIGRO?

Una derivada del episodio de la lira turca es la supuesta falta de independencia de su banco central. La entidad eurasiática ha plantado cara al presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, que ha llegado a instar esta misma semana al organismo a que baje los tipos en lugar de subirlos y ha marcado perfil con un auge de tasas de 625 puntos básicos, enfocado a disipar las dudas de su papel como garante de la estabilidad de la moneda.

Pero no es un caso aislado, Nowakowski señala que en la crisis de los emergentes ha quedado claro que los supervisores monetarios están cada vez más influenciados por los gobiernos locales. Pero, para el analista de Aviva, el auténtico problema sería que la Fed hiciera caso a las presiones de Trump, que ha cargado contra el supervisor monetario por las alzas de tipos y ha roto la regla de no entrometerse en las decisiones del banco central.

Pero Guy Verberne, economista de PGGM Investments, destaca la autonomía de los bancos centrales y cree firmemente que “harán lo correcto, que en el momento actual es subir tipos, o los volverán a bajar si cambia el ciclo, por mucho que digan los políticos”.

ITALIA Y EL AUGE DE LOS POPULISMOS

Como último punto a mantener en el radar en los próximos meses está el auge de los populismo y los movimientos de ultra-derecha en Europa. En el euro siempre hay que tener presente la prima de riesgo político que se cobran los gobiernos de la Eurozona, como en el caso de Italia, cuyas políticas se deben vigilar de cerca, advierten los expertos.

Todavía en el ‘Viejo Continente’, Wind señala que asuntos como la crisis de los refugiados preocupan a los inversores, pero si algo hay que “monitorizar con perspectiva histórica es el auge de los movimientos ultras”, añade el director ejecutivo de Woodman Asset Management. “Sólo hay que echar la vista atrás 60 o 70 años y ver lo que pasó”, sentencia.

Por todos estos motivos, coincide con Nowakowski en que los capitales que se han retirado de los emergentes o de activos refugio como el oro no van a reinvertirse en Europa. “Vemos más atractivo en EEUU”, redondean ambos analistas.

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