new york stock exchange, nyse, markets, wall street, us. photo: grant wickes
Grant Wickes (https://creativecommons.org/licenses/by/2.0/ ) No changes made
33.912,440
  • -
  • -

Wall Street no ha encontrado tendencia (Dow Jones: +0,08%; S&P 500: -0,39%; Nasdaq: -1,20%) en la primera jornada de la semana tras el fuerte rebote del pasado viernes, que alejó a los índices neoyorquinos de sus mínimos anuales y de importantes zonas de soporte por análisis técnico.

Por ejemplo, el S&P 500 marcó un mínimo anual la semana pasada en 3.858 puntos, muy cerca del soporte de los 3.800 puntos, que supone un ajuste del 38% de Fibonacci a toda la subida del índice desde los mínimos de la pandemia hasta los máximos históricos de principios de año.

El selectivo norteamericano cotiza ligeramente por encima de 4.000 puntos, tras haber llegado a caer más del 20% desde su máximo. En este escenario, los inversores se preguntan si el rebote tendrá continuidad en las próximas sesiones.

Muchos expertos sí lo consideran probable, aunque sea un rally dentro de un mercado bajista. Por tanto, la volatilidad está asegurada durante los próximos días.

“El elevado nivel de sobreventa que presentan muchos valores y los principales índices, unido a que los indicadores que miden el sentimiento de los inversores se encuentran en mínimos multianuales, pueden facilitar repuntes puntuales y muy verticales de la renta variable”, explican desde Link Securities.

“Nuestro temor es que muchos inversores aprovechen los mismos para reducir sus posiciones de riesgo en renta variable, proceso que creemos que se impondrá, al menos hasta que haya noticias positivas en frentes como la alta inflación, la guerra de Ucrania o los confinamientos masivos en China”, añaden.

“No obstante”, concluyen, “y este es un factor no debe pasar desapercibido, a favor de la renta variable sigue jugando la falta de alternativas atractivas de inversión”.

UN ESCENARIO GLOBAL NEGATIVO

Por el momento, el escenario no invita al optimismo. Las bolsas asiáticas han bajado con fuerza después de unos negativos datos económicos en China, debido a los confinamientos masivos para frenar la expansión del Covid-19.

Estos confinamientos se están convirtiendo en una losa para el crecimiento chino y en un problema adicional para las economías occidentales, por los cuellos de botella que están creando en las cadenas de suministro, que a su vez son una presión añadida a la elevada inflación.

En el frente bélico, aumenta la tensión geopolítica por la entrada de Suecia y Finlandia en la OTAN, vista con muy malos ojos por Rusia. Además, la Unión Europea sigue debatiendo cómo implementar un embargo total al petróleo ruso, y las fuerzas ucranianas siguen ganando terreno a las tropas rusas en varios puntos del país.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha dicho por primera vez que “Ucrania puede ganar esta guerra”.

La agencia Moody’s ha señalado en un informe que “la invasión rusa de Ucrania está avivando la inflación y frenando el crecimiento, lo que pesa sobre las de muchos países”. Además, la Comisión Europea ha recortado de manera importante sus previsiones de crecimiento por el conflicto.

“Los mayores costes de energía y suministro debilitarán particularmente los márgenes y las reservas de los gobiernos regionales y locales en Europa Central y del Este, dada su mayor dependencia de las materias primas rusas”, ha añadido Moody’s.

Por otra parte, el ex presidente de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, ha comentado que la posibilidad de ver una recesión en EEUU es “un riesgo cada vez más alto”. El banco americano ha recortado su previsión de cierre para el S&P 500 hasta 4.300 puntos, al mismo tiempo que ha rebajado su previsión de crecimiento hasta el 2,4% para este año.

En el plano empresarial, McDonald's ha decidido abandonar Rusia tras mantener cerrado su negocio desde el pasado mes de marzo. "Es imposible ignorar la crisis humanitaria causada por la guerra", ha señalado el consejero delegado Chris Kempczinski. La compañía pondra a la venta los 850 establecimientos que tiene en suelo ruso y se espera que la venta dé lugar a un cargo no monetario de entre 1.200 y 1.400 millones de dólares para amortizar su inversión.

En otros mercados, el barril de crudo West Texas ha subido un 3,14% ($113,96) y el barril Brent ha avanzado un 2,35% ($114,17), mientras el euro se ha apreciado un 0,17% ($1,043). Además, la onza de oro ha subido un 0,97% ($1.825); y la rentabilidad del bono americano a 10 años ha caído hasta el 2,88%. Por último, el bitcoin ha cedido un 2,55% ($29.530)

Noticias relacionadas

contador