
La situación no es nada fácil ahora mismo para los inversores bursátiles. Tras enfrentar el terremoto que provocó la guerra arancelaria emprendida por Donald Trump, ahora deben lidiar con la incertidumbre que ha provocado el aumento de las tensiones entre Israel e Irán, que podrían desembocar en una guerra a gran escala y acabar por afectar a los mercados mundiales. Los riesgos siguen muy presentes, así que ¿cuál es la mejor estrategia a seguir en renta variable de aquí a final de año?
Esa es la pregunta que muchos se hacen, y a la que el equipo de Banca Privada de Barclays trata de responder en uno de sus últimos informes. Tal y como explican los expertos del banco británico, aunque los mercados de renta variable "se han recuperado con fuerza" tras la caída de abril, lo cierto es que se está produciendo "una rotación significativa a medida que los inversores cuestionan la excepcionalidad de EEUU".
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"Los riesgos de recesión han disminuido, aunque el crecimiento más lento y la creciente incertidumbre en las políticas siguen generando volatilidad y afectando al sentimiento del mercado", añaden estos analistas, que creen que es momento de apostar por el "reequilibrio" para la próxima fase del ciclo e invertir siguiendo tres máximas: "diversificar, defender y descubrir".
Y es que lo ocurrido en la primera mitad del año, sobre todo la caída "breve pero intensa" que vivieron las bolsas como consecuencia del órdago arancelario de Trump, y la posterior recuperación hasta acercarse de nuevo a máximos, es una señal de que lo que viene es un entorno de inversión "más complejo" en la segunda mitad de 2025. Sobre todo teniendo en cuenta lo que está ocurriendo en Oriente Medio.
"Los inversores deben prepararse para un crecimiento moderado, con la posibilidad de una recesión técnica aún sobre la mesa", comentan desde Barclays, pero hay un problema: las valoraciones "siguen siendo elevadas, especialmente en EEUU", y no concuerdan con las expectativas de "un crecimiento más lento, mayores riesgos inflacionarios y una incertidumbre política persistente".
Lo que está claro es que el sentimiento ha cambiado, y eso queda patente en la rotación de activos que se ha producido: "El capital ha salido de las operaciones más concurridas del año (particularmente las acciones tecnológicas estadounidenses de mega capitalización y los activos centrados en EEUU) hacia segmentos más amplios del mercado y mercados internacionales", recuerdan los analistas del banco británico.
Añaden, además, que esta rotación "refleja una reevaluación del concepto de 'excepcionalismo estadounidense' y de la capacidad de un pequeño grupo de gigantes tecnológicos para mantener un crecimiento de ganancias significativamente superior".
Así las cosas, dan seis consejos a los inversores para acertar y seguir ganando en lo que queda de año:
1. Mantenerse invertido... pero con selectividad
"Es importante que la volatilidad a corto plazo no haga perder de vista el panorama general a los inversores", dicen estos expertos, que esperan que las acciones globales "sigan generando retornos saludables del 6,5% anualizado durante la próxima década, incluyendo dividendos, a pesar de los altibajos".
No obstante, remarcan, "la mayor incertidumbre macroeconómica y de política justifica una mayor selectividad, una gestión del riesgo más cuidadosa y una mejor diversificación". En su opinión, las estrategias basadas en opciones "pueden ayudar a mitigar el riesgo a la baja en los portafolios y proteger frente a movimientos bruscos de mercado".
2. La diversificación importa
Por otro lado, señala Barclays que el riesgo de concentración en los mercados bursátiles "se ha convertido en un desafío clave para los inversores", y es que las acciones estadounidenses representan ahora casi dos tercios del índice MSCI All Country World por capitalización bursátil.
Es más, "el sector tecnológico por sí solo constituye una cuarta parte del índice global, y las acciones de los '7 Magníficos' -Alphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla- comprenden casi un tercio del S&P 500". Como dicen estos expertos, "este desequilibrio deja a muchos portafolios expuestos a un conjunto limitado de resultados macroeconómicos y dinámicas sectoriales".
¿Cómo evitar ese problema? Pues con una "asignación más amplia por regiones y sectores", que "puede ayudar a protegerse de estos riesgos, al tiempo que permite descubrir oportunidades pasadas por alto".
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3. Oportunidades más allá de EEUU
Teniendo en cuenta todo lo anterior, explican los analistas del banco británico, hay dos mercados que "resultan atractivos desde una perspectiva de valoración". El primero es Reino Unido, y es que el FTSE 100 ofrece "diversificación" respecto a los índices de EEUU dada la baja representación tecnológica. "Su exposición a sectores defensivos debería beneficiarse de un liderazgo más amplio en el mercado, mientras que su rentabilidad por dividendo relativamente alta puede resultar atractiva para los inversores enfocados en ingresos", comentan.
Y en segundo lugar, los mercados emergentes. "Podrían beneficiarse de un dólar estadounidense más débil y de vientos de cola estructurales, como los cambios en las cadenas de suministro, la digitalización y la adopción de la inteligencia artificial", remarcan al respecto. Es más, dicen, como grupo "cotizan con un gran descuento histórico frente a las acciones estadounidenses, aunque con diferencias significativas según el país".
"La selectividad y la gestión activa son esenciales, ya que los riesgos específicos por país siguen siendo elevados", dicen, en referencia a los diferentes grados de exposición a los aranceles estadounidenses, los precios de las materias primas, el riesgo político y la volatilidad cambiaria.
Por último, comentan que el sentimiento en torno a China "sigue siendo débil", aunque creen que "cualquier estímulo creíble en materia de políticas podría generar una fuerte revalorización, dado que el país representa el 27% del índice MSCI de mercados emergentes por capitalización bursátil".
4. Apostar por los defensivos
¿Por qué? Como dicen en Barclays, porque todo apunta a que los tipos de interés disminuirán y a que el crecimiento se moderará. "En ciclos anteriores de relajación monetaria los sectores defensivos han superado a los cíclicos", y ahora puede ocurrir lo mismo.
En este sentido, apuestan por tres grupos:
-Servicios públicos y productos básicos de consumo: "A nuestro juicio, y a pesar de una reevaluación significativa este año, estos sectores siguen estando razonablemente valorados, especialmente en Europa, y ofrecen rendimientos por dividendo superiores", exponen.Y añaden que las expectativas de ganancias "más conservadoras" dejan "menos margen para decepciones".
-Salud: los estrategas del banco señalan que tras su reciente corrección, el sector "luce cada vez más atractivo, particularmente en Europa, y creen que las preocupaciones sobre los precios de los medicamentos en EEUU y los aranceles "parecen exageradas".
-Energía: por último, con el fin de diversificar, aconsejan a los inversores "buscar exposición selectiva a cíclicos con gran valor", y las acciones energéticas "destacan por estar poco representadas en los portafolios, cotizar con un fuerte descuento histórico y ofrecer rendimientos por dividendo líderes del sector".
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5. Priorizar calidad y poder de fijación de precios
Pese al entorno actual, en Barclays creen que "no hay razón" para desviarse del enfoque en empresas de mayor calidad. "Tener balances sólidos, visibilidad de ganancias, fuerte poder de fijación de precios y márgenes estables son atributos deseables en tiempos difíciles" como el actual, explican estos analistas, aunque avisan: "La selectividad es esencial, ya que muchas de esas acciones ahora se negocian con una prima significativa".
6. Adelantarse al ciclo
Por último, comentan que otra forma de ganar en el escenario que viene es adoptar un enfoque de inversión a largo plazo que siga temas estructurales. Y es que, comentan, "estos tienden a ser menos sensibles al ciclo económico y menos correlacionados con los movimientos del mercado a corto plazo".
A su juicio, hay dos temas que destacan:
-Defensa europea: como dicen, el sector "se beneficiará del aumento del gasto en defensa por parte de los gobiernos", ya que las naciones europeas buscan reducir la dependencia de las garantías de seguridad de Estados Unidos.
-Inteligencia artificial: "Tras la reciente caída, algunas empresas relacionadas con la IA han pasado a tener valoraciones más atractivas", y las perspectivas a largo plazo "siguen siendo prometedoras", remarcan.
"Mantenerse invertido tiene sentido, pero también lo tiene gestionar el riesgo activamente. La diversificación, la selectividad y el enfoque en la calidad serán claves para navegar el resto del año", concluyen estos expertos.