
El precio del petróleo sube este miércoles impulsado por los nuevos ataques entre Estados Unidos e Irán. Y es que el aumento de las tensiones en Oriente Medio amenaza a los suministros energéticos ante el bloqueo del estrecho de Ormuz y el temor al cierre del mar Rojo.
Así, el barril Brent, de referencia para Europa, avanza un 3,15%, hasta los 93,88 dólares, mientras que el West Texas, de referencia en EEUU, repunta un 3,71%, hasta los 87,47 dólares.
"El bloqueo marítimo anunciado por los hutíes contra Arabia Saudita mantiene nerviosos a los transportistas, y varios petroleros han optado por evitar el estrecho de Bab el-Mandeb. Esto obligaría a los petroleros a entrar y salir del mar Rojo a través del canal de Suez, lo que incrementaría significativamente el tiempo y el costo de sus viajes a Asia", valoran los expertos de ING Economics.
"El presidente estadounidense Donald Trump minimizó la posibilidad de conversaciones inmediatas con Irán y prometió responder si los rebeldes hutíes interrumpen el transporte marítimo en el mar Rojo, lo que aumentó aún más la presión alcista", afirma el analista Neil Wilson.
A esto hay que sumar que el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha llevado a cabo la undécima noche consecutiva de ataques contra objetivos iraníes, con el objetivo de "seguir degradando la capacidad de Irán para amenazar el transporte marítimo comercial en el estrecho de Ormuz". El CENTCOM ha informado que estos bombardeos alcanzaron centros de operaciones militares, instalaciones de almacenamiento de drones e infraestructuras logísticas militares.
Todo ello desvanece las esperanzas de un alto el fuego temporal, sobre todo, después de el presidente Trump haya descartado la posibilidad de conversaciones inmediatas. Además, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha acusado a Irán de no respetar el acuerdo relativo al estrecho de Ormuz, al tiempo que ha reiterado que Washington sigue "comprometido con la diplomacia" en Oriente Medio.
"El problema que tenemos ahora es que no se toman en serio las conversaciones", ha dicho. "Si van en serio, nosotros hablamos en serio. Si no lo están, haremos lo necesario para proteger nuestros intereses y también los intereses de nuestros aliados".
Pero las perturbaciones que enfrenta el mercado no terminan en Oriente Medio. En el mar Negro, la terminal rusa CPC ha dejado de recibir petróleo de Kazajistán, y las cargas se han suspendido tras los continuos ataques a buques cisterna. "Cuanto más se prolongue la suspensión, mayor será la probabilidad de que Kazajistán se vea obligado a reducir la producción de petróleo. Los volúmenes transportados desde la terminal CPC son significativos, con alrededor de 1,7 millones de barriles diarios cargados en junio", concluyen en ING Economics.