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Fachada de la Bolsa de Nueva York en Wall Street.EUROPA PRESS - Archivo

Wall Street acumula un 2025 de fuertes ganancias para los inversores, con sus principales índices renovando sus máximos históricos en múltiples ocasiones. De cara a lo que resta de año, algunas voces han encendido las alarmas sobre las elevadas valoraciones de las acciones, aunque en Bank of America (BofA) todavía encuentran oportunidades para seguir sumando hasta diciembre.

Como ya ocurrió en los cursos anteriores, las compañías tecnológicas han liderado las ganancias de la renta variable en Wall Street, y la tendencia podría continuar en el último trimestre. Uno de los títulos favoritos para los expertos de BofA es Nvidia, a pesar de que la compañía acumula ganancias del 44% en lo que va de año.

La apuesta por la inteligencia artificial (IA) ha catapultado en bolsa al fabricante estadounidense de chips, que esta semana ha renovado máximos de todos los tiempos, alcanzando los 5 billones de dólares de capitalización de mercado, convirtiéndose en la primera compañía del mundo en alcanzar este hito.

Sin embargo, Nvidia no es la única de las 'big tech' que se cuela en la lista de favoritos de BofA, en la que también figura Tesla, una compañía que se mueve este año en un contexto de marcada volatilidad. El fabricante de vehículos eléctricos publicó la semana pasada sus resultados trimestrales, que mostraron un descenso de las ganancias del 37%, y terminó por subir un 2,28% en bolsa en la jornada siguiente, a pesar de llegar a caer un 5% al inicio de la jornada.

Tesla se mantiene como apuesta de BofA desde principios del segundo trimestre, a pesar de que ha subido más de un 30% desde la fecha, al igual que ocurre con Dell y Uber, ya que los analistas del banco aseguran que "las predicciones alcistas de mayo siguen funcionando".

Entre los nuevos nombres, además de Nvidia, se encuentran Disney, Booking y Walmart. La cadena de supermercados también atraviesa un curso de altibajos, al igual que Tesla, ya que se ha visto presionada por los anuncios de aranceles realizados por el presidente de EEUU, Donald Trump. No obstante, la cotizada viene subiendo con fuerza desde mayo y se mueve cerca de sus máximos históricos.

En lo que respecta a los sectores, los expertos del banco estadounidense apuestan principalmente por las tecnologías de la información, los servicios de comunicación y la salud.

En concreto, destacan que "el análisis de tendencias absoluto y relativo favorece las tecnologías de la información, los servicios de comunicación y la salud", aunque también encuentran "potencial" para los sectores industrial, discrecional, inmobiliario y, tras la caída, para los servicios públicos.

Más precavidos se muestran estos expertos para los bienes de primera necesidad, los activos financieros, la energía y los materiales, que según su análisis se mantendrán "rezagados" hasta finales de año o registrarán subidas limitadas.

EL S&P 500 QUIERE MÁS

Los valores tecnológicos han impulsado con fuerza este año al índice S&P 500, que suma una ganancia del 17% desde enero a pesar de las fuertes caídas de abril tras el anuncio de aranceles recíprocos de Trump. Además, el selectivo no deja de renovar máximos, y ya tiene la mira puesta en los 7.000 puntos.

"Los fantasmas y duendes de septiembre-octubre se desvanecen a medida que nos adentramos en la época más maravillosa del año. Una reacción alcista a los datos del IPC de EEUU rompió el rango de 5 semanas del S&P 500, que ahora se acerca a los 7.000. La ruptura, la estacionalidad del cuarto trimestre y algunos cruces del indicador MACD son temas de tendencia alcista. Sin embargo, un mercado alcista saludable se basa en la amplitud y la rotación, ambos factores que han disminuido", aseguran en BofA.

La publicación del último informe de inflación en EEUU, que ha sido mejor de lo esperado, ha desatado el optimismo y ha anticipado que "los inversores arriesgados aumentarían sus posiciones largas, ya que el precio abrió un gap al alza y salió de su rango de 5 semanas".

Además, los registros históricos también anticipan nuevas subidas para el índice, ya que, como recuerdan en BofA, cuando el S&P 500 subió en lo que va de año hasta octubre, mejoró de noviembre a diciembre en el 79% de los casos, con un promedio alcista del 3,99%.

Cuando el índice registró ganancias hasta octubre en el primer año de un Gobierno, el índice subió en un 92% de los casos de noviembre a diciembre, con un promedio del 5%.

"Tras alcanzar un nuevo máximo histórico en octubre, el S&P 500 subió el 86% del tiempo (19/22), con un promedio del 3,91%. Solo en 1980, el S&P 500 cayó más del 15% y alcanzó un nuevo máximo histórico en octubre. En noviembre-diciembre de 1980, el índice subió un 6,5%", concluyen los estrategas del banco.

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