
"Por ahora, mantén la cautela". Así de rotundos se muestran los estrategas de Morgan Stanley de cara a la temporada de resultados del tercer trimestre de las petroleras europeas. Unas cuentas que vendrán marcadas por los márgenes de refino y en las que la caída de los precios del crudo seguirán dominando las perspectivas del sector. Pero ¿qué esperar en el caso de Repsol?
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La cotizada española no se encuentra entre los valores preferidos de la firma. De hecho, rebaja su consejo a 'mantener' desde 'sobreponderar', al tiempo que reitera su precio objetivo en 15,80 euros por acción, ya que considera que los diferenciales se normalizarán después del primer trimestre de 2026, a medida que los factores temporales (como la interrupción del suministro de Dangote) comiencen a disiparse.
Es más, los expertos de Morgan Stanley remarcan que el reciente repunte de Repsol relacionado con la mejora del margen de refino en el tercer trimestre, se desvanecerá en el segundo semestre de 2026.
La energética presentará sus cifras el próximo 30 de octubre, antes de la apertura del mercado, y los analistas prevén que "el EBIT aumente de aproximadamente 1.100 millones de euros en el segundo trimestre a 1.300 millones de euros este trimestre, impulsado principalmente por una mejor información en el segmento de refino".
Asimismo, estiman que el beneficio por acción de la compañía disminuya de 2,77 euros en 2024 a 2,56 euros en 2025, mientras que el dividendo por acción mejorará de 0,98 euros a 1,07 euros.
Con todo, en Morgan Stanley dicen que "aún observamos algunos factores positivos que nos impiden ser más negativos en este momento, como la exposición de la compañía al gas estadounidense y el próximo evento de liquidez del segmento de exploración y producción".
"Durante la conferencia, nos centraremos en más actualizaciones sobre los márgenes de refino durante el cuarto trimestre, las perspectivas macroeconómicas generales para 2026 y cualquier información adicional sobre el próximo evento de liquidez en el segmento de exploración y producción", añaden.
LAS MATERIAS PRIMAS, CLAVES PARA EL SECTOR
En este marco, en Morgan Stanley señalan que las perspectivas futuras del sector vendrán definidas por el continuo debilitamiento del precio del petróleo. "Las perspectivas futuras probablemente se verán marcadas por el continuo debilitamiento de los precios del petróleo a corto plazo y el deterioro de las perspectivas del gas natural a medio plazo".
Por ello, se preguntan si las empresas pueden ahorrar costes, reducir el gasto de capital y utilizar ventas de activos específicos para evitar el aumento del apalancamiento en sus balances o también es necesario reducir las recompras de acciones para lograrlo.
"Esta pregunta tiene diferentes respuestas para cada empresa. Sin embargo, a nivel sectorial, las perspectivas actuales justifican una postura prudente; por lo tanto, reiteramos nuestra visión 'cautelosa' del sector".
Y justifican su planteamiento, en primer lugar, exponiendo que el mercado petrolero se está deteriorando visiblemente. "Dado que la OPEP también está aumentando la producción y la demanda se debilita estacionalmente, hemos estado anticipando una aceleración en la acumulación de inventarios".
A este respecto, indican que, durante septiembre, identifican acumulaciones de inventarios a un ritmo de 4,2 mb/d, tanto de petróleo crudo como de productos refinados. "Los cambios mensuales en los inventarios son volátiles, pero esperamos que el mercado petrolero tenga un superávit de entre 2 y 2,5 mb/d durante el primer semestre de 2026".
En segundo lugar, en Morgan Stanley ponen el foco en el riesgo al alza de la deuda neta y el riesgo a la baja de las recompras. "Las estimaciones de consenso de deuda neta siguen aumentando, mientras que las de recompra de acciones siguen disminuyendo. Dadas las perspectivas para los precios de las materias primas, los riesgos se inclinan hacia una mayor continuidad de estas tendencias".
El tercer aspecto al que hacen referencia está relacionado con que las valoraciones no son particularmente bajas. "En periodos anteriores de deterioro de las perspectivas para las materias primas, las valoraciones solían ser muy poco exigentes. Sin embargo, en esta ocasión, este no es el caso hasta el momento".
PREFERENCIA POR NOMBRES DEFENSIVOS
Con este telón de fondo, Morgan Stanley muestra su preferencia por nombres defensivos que ofrecen resiliencia financiera como Shell ('sobreponderar').
"Shell posiblemente presenta la combinación más sólida de apalancamiento del balance y perspectiva de flujo de caja libre (FCF)". "La ejecución ha sido sólida desde el 'Capital Markets Day' de 2023, y Shell ha logrado mantener altas tasas de recompra junto con un continuo desapalancamiento, con una sólida generación de FCF en los últimos trimestres".
Además, ante una perspectiva de precios del petróleo moderados, "no debe pasarse por alto la solidez del balance, ya que añade un componente defensivo a la cartera".
Del mismo modo, confían en que TotalEnergies ('sobreponderar') adopte una postura defensiva. "En su reciente 'Capital Markets Day', la dirección presentó un plan realista sobre cómo la compañía puede cumplir con sus perspectivas de crecimiento, manteniendo a la vez la deuda neta prácticamente estable, incluso si el Brent cae a 60 dólares/bbl y no se recupera hasta 2030".
"Las acciones no resultan caras para una empresa de alta calidad", enfatizan estos analistas.
En el extremo opuesto, para Morgan Stanley se encuentra Equinor ('infraponderar'), debido a que, dado su enfoque exclusivo en la producción de petróleo y gas, sus ganancias son más sensibles a las variaciones en los precios de las materias primas."Si el Brent se mantiene en 60 $/bbl, sospechamos que la perspectiva de FCF de Equinor caería por debajo del nivel de su dividendo ordinario".
En ese caso, el apalancamiento del balance general probablemente aumentaría, incluso si su programa de recompra de acciones se redujera a cero. "Con un rendimiento ajustado del FCF (es decir, después de todos los pagos de arrendamiento) del 2,5% en 2026, creemos que Equinor ofrece una perspectiva de riesgo/recompensa relativamente poco atractiva", concluyen.

