
El mercado espera ya el inicio de la temporada de resultados del segundo trimestre del año, que tendrá una vez más como grandes protagonistas a las compañías de Wall Street, especialmente a aquellas relacionadas con la inteligencia artificial (IA), aunque los analistas creen que en esta ocasión las firmas europeas pueden dar la sorpresa y "reducir la brecha con EEUU".
"Europa se prepara para otro trimestre de fuerte crecimiento de los beneficios. Tras registrar en el primer trimestre su mayor crecimiento de beneficios en tres años, los analistas tienen grandes expectativas para el segundo trimestre. Se prevé un aumento interanual del 12% en los beneficios, lo que sugiere que se mantendrá la tendencia alcista. Algunos analistas también ven margen para una sorpresa positiva, dado que las expectativas de beneficios se han revisado al alza en las últimas semanas", destaca Kathleen Brooks, directora de análisis de XTB.
Al analizar la situación más a fondo, prevé que el crecimiento "esté impulsado principalmente por los ingresos y beneficios masivos de las grandes compañías de petróleo y gas", cuyas ganancias aumentarían un 84% interanual según estas estimaciones. Si se excluye este sector, Brooks cree que "el crecimiento de los beneficios en Europa se sitúa en un nivel mucho más modesto: el 3%".
"El sector energético es el equivalente europeo al sector tecnológico y probablemente dominará esta temporada de resultados. Además de la energía, se espera que los sectores químico e industrial registren un sólido crecimiento de beneficios, al igual que el sector bancario europeo. También podrían observarse buenos resultados en el sector tecnológico de Europa, estrechamente vinculado a la tendencia de la inteligencia artificial", agrega.
No obstante, esta experta anticipa que los sectores orientados al consumidor "sigan bajo presión", y ve "poco probable que las acciones de los sectores automotriz y de consumo discrecional sigan el ritmo de crecimiento de beneficios observado en otros ámbitos".
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"La pregunta es si los beneficios del sector energético podrán seguir apuntalando los mercados europeos y si hemos alcanzado el punto álgido del crecimiento de los beneficios. Los resultados del sector energético son muy sensibles a los acontecimientos en Oriente Medio y, aunque el precio del crudo Brent ha caído casi una cuarta parte en el último mes, la situación sigue siendo cambiante. Por tanto, las perspectivas para los beneficios energéticos -y para los beneficios europeos en general- presentan matices a la espera de evaluar las previsiones de las empresas en las próximas semanas", indica.
¿QUÉ SE ESPERA DE EEUU?
Al observar el otro lado del Atlántico, la analista se muestra "inusualmente optimistas ante esta temporada de resultados", ya que espera que el S&P 500 registre un crecimiento de los beneficios del 23% en el último trimestre, lo que supondría el segundo trimestre consecutivo en el que dicho crecimiento supera el 20%.
"Las estimaciones de crecimiento de los analistas no surgen de la nada, sino que se basan en las propias previsiones de las empresas. Según FactSet, 111 empresas del S&P 500 han emitido proyecciones de beneficios positivas para el segundo trimestre, una cifra que duplica las medias de los últimos 5 y 10 años", detalla.
No obstante, recuerda que "los inversores se están acostumbrando a un fuerte crecimiento de los beneficios y a revisiones al alza de las previsiones en Estados Unidos", y es que "durante siete trimestres consecutivos, el S&P 500 ha superado las estimaciones de beneficios".
"Paralelamente a estos resultados mejores de lo esperado, el índice S&P 500 ha subido más de un 45%. Sin embargo, esto conlleva un riesgo: si los resultados del segundo trimestre no cumplen las expectativas, el optimismo de los inversores podría desvanecerse", comenta.
De manera similar, los estrategas de J. Safra Sarasin Sustainable AM creen también que el segundo trimestre "debería ser sólido para el S&P 500, impulsado sobre todo por semiconductores, energía y financieras".
Sin embargo, advierten de que "las perspectivas empiezan a moderarse por el posible enfriamiento del gasto en inteligencia artificial, la caída del apoyo del petróleo y el impacto negativo de un dólar más fuerte".
"Se espera que el crecimiento del beneficio por acción del S&P 500 se sitúe en el 25% interanual en el trimestre, con las grandes compañías de semiconductores y el sector energético aportando aproximadamente la mitad de ese avance. Si se excluyen Nvidia, Micron y el sector energético, el crecimiento previsto del BPA cae hasta un más razonable 13%", anticipa Wolf von Rotberg, estratega de renta variable en J. Safra Sarasin Sustainable AM.
Por sectores, cree que "los bancos deberían volver a presentar un trimestre sólido, apoyados por un entorno de tipos favorable, una intensa actividad de banca de inversión y la elevada volatilidad registrada en los mercados durante el segundo trimestre".
"Los beneficios del sector energético deberían moderarse en el tercer trimestre, dado que los precios del petróleo han vuelto a los niveles previos a la guerra, mientras que la fortaleza del dólar probablemente supondrá un lastre creciente para las revisiones de beneficios del consenso", concluye.

