
MADRID, 18 (EUROPA PRESS)
El Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) continúa expandiendo su presencia más allá de las ciudades, el transporte o la energía, y desembarca de lleno en el sector turístico.
Tras su implantación en hoteles, museos y transportes, la nueva tendencia apunta ahora hacia el litoral con la llegada de las denominadas "playas inteligentes" o smart beaches, un modelo que España ya empieza a adoptar de cara a las próximas campañas estivales.
Según datos de 1NCE, multinacional especializada en IoT con fuerte presencia en el mercado español y en más de 170 países, ya se detecta una proliferación de arenales cuyos servicios tradicionales se gestionan de forma íntegra a través de aplicaciones y sistemas digitales en tiempo real.
Esta integración tecnológica permite a los usuarios realizar de manera online acciones cotidianas como reservar aparcamiento, sombrillas y tumbonas, efectuar pagos digitales, acceder a zonas deportivas o disfrutar de redes wifi de alta cobertura sin moverse de la arena.
Italia abandera el modelo que busca replicar España Como segundo destino turístico mundial --rozando los 100 millones de visitantes anuales y solo por detrás de Francia--, España sigue de cerca los pasos de Italia, país pionero en la puesta en marcha de estas infraestructuras conectadas.
"Esta nueva tendencia para el veraneo surgida en Italia ya empieza a exportarse a otros países turísticos, España entre ellos, y todo parece indicar que ha llegado para quedarse", señalan desde la compañía tecnológica.
Desde 1NCE destacan el ejemplo de la región italiana del Véneto, donde destinos como la playa de Bibione ofrecen a los bañistas mapas interactivos para reservar hasta 18.000 sombrillas online, además de plazas de garaje y acceso a zonas de ocio.
Asimismo, enclaves cercanos a Venecia han implementado sistemas de comercio electrónico de proximidad que permiten a los usuarios adquirir y recibir productos, como crema solar, directamente en su tumbona.
INCLUSIÓN, SERVICIOS A LA CARTA Y SEGURIDAD.
El concepto de playa inteligente va más allá del simple ocio y apuesta también por la accesibilidad y la segmentación.
El análisis sectorial detalla que estos espacios cuentan con infraestructuras adaptadas a personas con movilidad reducida, así como áreas reservadas para perfiles específicos como los viajeros singles (personas que viajan solas) o espacios pet-friendly destinados a quienes se desplazan con mascotas.
A través de la conectividad que ofrece el IoT, los usuarios pueden gestionar de forma digital la reserva de duchas de agua caliente, el acceso a vestuarios, zonas deportivas y el alquiler de taquillas o cajas fuertes automatizadas para prevenir robos en la costa.