
A finales de 2024, Ursula von der Leyen ponía la competitividad en el centro de la estrategia de la actual Comisión Europea. La presidenta del Ejecutivo comunitario hablaba de una "brújula de la competitividad", basada en los tres pilares del informe Draghi, para cerrar la brecha de innovación de Europa con Estados Unidos y China. "Europa necesita un nuevo enfoque en política de competencia, más favorable a que las empresas escalen en mercados globales", señaló la mandataria germana, dando a entender que se avecinaba una gran ola de consolidación en el Viejo Continente. Si se ha producido, desde luego ha evitado por completo al sector de las telecomunicaciones.
Así lo afirma Morgan Stanley en uno de sus últimos informes, en el que destaca que desde que Teresa Ribera sucedió a Margrethe Vestager como comisaria de Competencia no se han anunciado fusiones de telecos europeas y tampoco ha habido grandes avances para una. En este sentido, destacan que la "narrativa" de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) en este sector solo "ha avanzado lentamente", ya que cuatro de los cinco grandes países europeos siguen teniendo cuatro operadores, y solo Reino Unido ha pasado a tener tres operadores móviles.
Entre los obstáculos que identifican, hay uno claro y fundamental: el precio. "Sigue siendo el mayor impedimento", admiten estos expertos, apuntado a la oferta del consorcio francés de telecos (Orange, Bouygues y Free-iliad) para adquirir la mayoría de Altice France por unos 17.000 millones de euros, la cual fue rechazada "casi de inmediato".
Otro escollo es, pese a las intenciones de la Comisión, la postura actual de la Unión Europea (UE) en cuestiones antimonopolio. Y es que la comisaria Ribera ha señalado que las normas sobre fusiones deben actualizarse y que las futuras directrices "podrían contemplar un horizonte temporal más largo que los tres años actuales y valorar factores más allá del precio, incluyendo sostenibilidad, innovación o resiliencia".
Por otro lado, la Comisión Europea está revisando las leyes de fusiones horizontales, un proceso que que podría extenderse durante 18 meses. Se espera la publicación de un borrador en el segundo trimestre de 2026, por lo que las telecos podrían esperar para actuar en posibles fusiones hasta que dicho borrador se publique. Posteriormente tendrá lugar una consulta para la presentación de comentarios públicos, y es probable que las directrices finales se publiquen a finales de 2027.
"Creemos que el mayor margen de cambio en la normativa de fusiones horizontales de la Comisión Europea está relacionado con un desplazamiento desde el enfoque en los efectos de precios a corto plazo hacia una evaluación de las dinámicas competitivas a largo plazo (innovación, inversión, datos, sostenibilidad, resiliencia, visión global…). Una cuestión clave es si el 'espíritu' de la nueva normativa sobre fusiones se aplicaría durante el periodo intermedio entre la presentación borrador y la implementación legal definitiva", señalan desde Morgan Stanley.
Por último, estos analistas señalan que hay otras cuestiones "más cualitativas" que podrían representar obstáculos adicionales para cerrar acuerdos entre empresas del sector. Por ejemplo, qué parte tendría una participación mayoritaria en la entidad fusionada, la asignación de sinergias entre firmas, las penalizaciones por ruptura del acuerdo ('break fees') y posibles remedios antimonopolio.
DIFERENCIAS ENTRE PAÍSES
Con todo, y a la espera de que estas cuestiones se solucionen, Morgan Stanley cree que un ciclo de M&A en el sector "tiene sentido", aunque las diferencias entre países son numerosas e importantes.
Un buen ejemplo es el caso de Francia, donde la competencia en el último año y medio ha sido "particularmente intensa" y donde se ha vuelto a hablar de consolidación tras casi 10 años desde el último esfuerzo fallido. De hecho, Iliad expresó durante la presentación de sus resultados anuales que la consolidación "sucederá más temprano o más tarde". En febrero, el 'Financial Times' informó que Altice France podría enfrentar nuevas necesidades de refinanciación a finales de 2027, lo que sería un posible catalizador para la venta.
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Para estos analistas, la operación de Altice France es, por ello, tan compleja como "alentadora", ya que cuestiones clave, como la división de activos entre los compradores, ya se han acordado y se ha llevado a cabo el proceso de diligencia debida ('due dilligence'). En este sentido, gran parte de las ganancias en el precio de las acciones derivadas de la posible consolidación se reviertan para Orange y Bouygues, con la primera en una "posición sólida" y también potencial de llevar a cabo fusiones en otras geografías.
También es intensa la competencia en Alemania, donde, no obstante, Morgan Stanley observa "señales tempranas" de recuperación en el sector; por ejemplo, el incremento de hasta un 50% del precio del Family Plan de Deutsche Telekom para la tercera y cuarta tarjeta SIM. Asimismo, 'El Español' informó hace algo más de un mes que Telefónica y 1&1 han mantenido conversaciones para que la española adquiera la firma germana. En los resultados del ejercicio 2025, el CEO de 1&1, Ralph Dommermuth, negó estos rumores: "No nos estamos preparando para eso, y tampoco hay discusión al respecto, debo decirlo muy claramente. Leemos una vez por semana lo que Telefónica piensa en las noticias españolas. No tenemos diálogo con ellos en absoluto. Por lo tanto, no hay discusión en esa dirección". Otros medios apuntan que Telefónica ha paralizado la operación… por el momento.
Sea como fuere, la operación tiene mucho sentido para Morgan Stanley. "Las sinergias hipotéticas están bien documentadas: eliminación de costos superpuestos, evitación de 'capex' (plan de construcción de red de 1&1), posible retorno del operador móvil virtual (MVNO) a la red de O2D (desde Vodafone). Estimamos que las sinergias hipotéticas de una consolidación de 4 a 3 podrían totalizar entre 4.000 y 14.000 millones de euros", explican. No obstante, también identifican obstáculos, como la asignación de las sinergias o quién controlaría la entidad resultante de la fusión. Sobre esto último, el acuerdo de fusión en Reino Unido entre Vodafone y Three se finalizó solo después de que Vodafone asegurara una participación del 51% en la JV, con CK Hutchison cediendo el control mayoritario.
En Italia la competencia se ha intensificado desde la entrada de Free (Iliad) en 2018 y, si bien se ha informado de posibles fusiones, los ánimos están bastante templados. En su presentación de resultados, Iliad no confirmó ni negó los rumores de negociaciones con Wind-3 y reiteró su compromiso con la "historia de crecimiento orgánico" en el país transalpino. Por ello Morgan Stanley considera sorprendente la oferta de Poste Italiane para adquirir el 73% restante de TIM, con el objetivo de crear un "motor de innovación, un 'hub' de infraestructura y seguridad tecnológica, y un pilar estratégico de la economía nacional".
Para la firma norteamericana, el mercado italiano tiene por delante una recuperación "significativa y rápida". En primer lugar, porque las ofertas de datos móviles ilimitados son tan baratas como 10 euros/mes, lo que sugiere un margen para un rebote de precios "importante". Además, Italia es un mercado predominantemente de prepago, lo que significa que cualquier aumento de precio se reflejaría rápidamente, pues no hay que esperar uno o dos años para que los contratos se renueven.
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¿Y en España? Morgan Stanley cree que la clave está en los posibles 'remedies', ya que han tenido un papel clave en operaciones anteriores, como la fusión entre Orange y Jazztel en 2015 y entre Orange y MásMóvil en 2024. La firma habla de potenciales remedios "significativos" y que podrían beneficiar, sobre todo, al cuarto actor del mercado: Digi. Esto, explican, podría dar un resultado similar al de la fusión Wind-3 en Italia en 2018, donde los 'remedies' impulsaron un mercado de telecomunicaciones mucho más competitivo.
Para evitar este riesgo potencial, Telefónica podría considerar opciones de M&A fuera de España, como la ya mencionada con 1&1 en Alemania, pero sin descartar Reino Unido, Brasil o la propia España. "Creemos que la consolidación española podría ser un enfoque estratégico para Telefónica, ya que su filial doméstica representa aproximadamente el 50% de la valoración del grupo, mientras que las sinergias potenciales de la fusión podrían ser significativas", reflexiona Morgan Stanley.
Con todo, Morgan Stanley no ve claro que se pueda reducir el número de grandes actores de los cuatro actuales a tres. Además, aunque la competencia en el sector sigue siendo intensa, precisamente por el empuje de Digi, aunque esta intensidad es "considerablemente menor" que hace dos años antes de la fusión que resultó en la creación de MásOrange.
