
En un año marcado por la volatilidad, los metales preciosos siguen brillando como refugio. El oro y la plata suben con fuerza; el cobre gana protagonismo gracias a la expansión de la inteligencia artificial; mientras que, en paralelo, las grandes mineras británicas se enfrentan a un escrutinio constante de los inversores. ¿Dónde se esconden las verdaderas oportunidades?
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“Pese a las tensiones geopolíticas y los nubarrones macroeconómicos, las perspectivas de largo plazo de los metales continúan siendo positivas”, asegura Christopher Johnson, analista de Morningstar, quien se decanta por los siguientes títulos.
RIO TINTO Y ANGLO AMERICAN: "GIGANTES EN REBAJAS"
Rio Tinto, el titán del FTSE 100, vive uno de sus años más grises. Sus acciones caen cerca de un 6% en 2025, arrastradas por la debilidad del mineral de hierro y las turbulencias arancelarias impuestas por Donald Trump. Morningstar sitúa su valor razonable en 5.600 peniques, frente a los 4.450 peniques actuales, lo que implica un potencial próximo al 19%.
“El mayor cliente de Rio es China, que representa cerca del 60% de sus ventas”, explica Jon Mills, experto también de la firma. “Si la demanda de infraestructuras y vivienda en China sigue enfriándose, el impacto en beneficios será inevitable”. Aun así, coincide en señalar que el castigo de la compañía en los parqués es "excesivo".
Anglo American tampoco escapa del bache. Sus acciones caen más de un 8% desde enero. Sus diamantes y níquel restan brillo a la multinacional, que ya busca compradores para De Beers y ha vendido activos de carbón y níquel.
Aun así, la exposición a cobre en Quellaveco (Perú) y Collahuasi (Chile) le da un "salvavidas estratégico"; algo que, según estos economistas, podría servir de catalizador bursátil.
GLENCORE: EL DESCUENTO MÁS PROFUNDO
Si de valoraciones se trata, Glencore es la "joya escondida". Cotiza con un descuento del 36% respecto a su estimación de valor razonable (460 peniques frente a los 293 actuales). La debilidad del carbón térmico y metalúrgico ha golpeado su cotización, pero Morningstar otorga cuatro estrellas al valor.
“La amplitud de sus operaciones, que van del cobre al zinc y las aleaciones, coloca a Glencore en una buena posición para el éxito futuro”, sostiene Richard Marwood, de Royal London. En un mercado donde obtener permisos para nuevas minas es cada vez más complicado, "sus activos actuales son un tesoro difícil de replicar".
FRESNILLO: EL METAL PRECIOSO DEL SELECTIVO BRITÁNICO
La mexicana Fresnillo, cotizada en Londres, es la gran estrella. Sus acciones se disparan un 151% desde principios de año, convirtiéndose en el valor más rentable del FTSE 100. El oro ha subido un 84% en dos años, la plata un 70%, y los resultados acompañan: beneficio antes de impuestos de 860,8 millones de dólares en el primer semestre, un 266% más que en 2024.
“Los activos refugio están recibiendo un impulso adicional por el debilitamiento del dólar y la pérdida de fe en las monedas fiduciarias”, afirma Georges Lequime, gestor de Amati Strategic Metals Fund. La gestión disciplinada de Fresnillo y el empuje de su mina Herradura hacen prever que "el 'rally' podría no haber terminado".
ANTOFAGASTA: EL COBRE DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
La chilena Antofagasta, también cotizada en Londres e igualmente "infravalorada", se anota más de un 30% este año, beneficiada por un incremento del 11% en su producción de cobre y un beneficio semestral un 63% mayor. El cobre es el metal fetiche de la transición energética y de la IA: desde los centros de datos hasta los coches eléctricos.
“Nuestro programa de crecimiento posiciona a Antofagasta como uno de los productores de cobre de mayor expansión entre sus pares”, aseguró su presidente ejecutivo, Iván Arriagada.
Russ Mould, de AJ Bell, añade un matiz interesante: “La concentración en cobre la hace un posible objetivo de adquisición, aunque la familia Luksic actúe como escudo protector”.
CONCLUSIÓN: MINERAS, ENTRE REFUGIO Y OPORTUNIDAD
El mapa minero en 2025 dibuja contrastes. Glencore ofrece valor oculto, Rio y Anglo esperan un rebote ligado a China, Fresnillo cabalga sobre el oro y la plata como refugio y Antofagasta se coloca en la primera línea de la revolución del cobre.
Para el inversor, la lección parece nítida: en tiempos de incertidumbre, los metales siguen siendo una brújula. Y aunque cada minera refleja sus propios riesgos y matices, el sector vuelve a brillar como escenario donde refugio y oportunidad se funden en un mismo mineral.

