
El oro acumula una subida del 25% en lo que va de año, que se suma a las fuertes alzas de 2024, lo que lo ha llevado a renovar sus máximos históricos en repetidas ocasiones, aunque en los últimos meses se ha estancado en estos niveles, a la espera de un catalizador que le permita seguir registrando ganancias.
Chris Weston, responsable de investigación en Pepperstone, destaca que el metal precioso "se ha mantenido en un rango de entre 3.450 y 3.220 dólares por onza desde mayo y parece oscilar con notable comodidad entre estos niveles".
"Con el mercado en un valor razonable, esto se refleja en los flujos de clientes, que se mantienen equilibrados y bidireccionales. Las entradas y los volúmenes en los ETF de oro tanto estadounidenses como chinos son moderados, mientras que la volatilidad implícita del oro a un mes se sitúa cerca de sus mínimos de 12 meses", explica.
Ante esta situación, se pregunta "qué podría revitalizar el mercado del oro", aunque esta no es la única duda que encuentra, ya que no descarta una tendencia a la baja.
"Y, si se produce un movimiento, ¿existe una mayor probabilidad de una ruptura alcista y nuevos máximos históricos, o de una caída por debajo de los 3.220 dólares, lo que lo llevaría a la zona de riesgo de los 3.000 dólares?", cuestiona.
LA FED ENTRA EN ESCENA
Este experto se inclina "hacia el potencial alcista", aunque con reservas, ya que, asegura, "el elefante en la habitación es la credibilidad de la Reserva Federal, que se cuestiona cada vez más".
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"Trump ya tiene a tres gobernadores de la Fed bajo su firme influencia: Waller, Bowman y Miran han pedido públicamente recortes. Junto con Jefferson, estos nombres figuran en la lista de candidatos para el puesto vacante de presidente de la Fed en mayo de 2026. Ahora vemos cómo aumenta la presión de Trump sobre la gobernadora Cook. Esto deja a un preocupante número de responsables de la política monetaria de la Fed percibidos como dóciles al presidente, algo que inevitablemente erosionará la confianza en los activos denominados en dólares", señala.
Además, cree que la idea de que la Fed pueda recortar los tipos en septiembre, actualmente descontada con una probabilidad del 81%, en un momento en que se proyecta que el PCE básico estadounidense de la próxima semana se sitúe en el 2,9% (alejándose aún más del objetivo del 2% de la Fed) "plantea la preocupación de que se repita el fiasco 'transitorio' de 2021".
"Por supuesto, la veracidad de este debate solo se revelará con el tiempo, a medida que se publiquen los próximos datos económicos de EEUU. Sin embargo, el riesgo es claro: si la Fed recorta en septiembre, cuando los efectos arancelarios son tan difíciles de modelar para las presiones inflacionarias futuras, y si el mercado laboral estadounidense muestra una renovada resiliencia, entonces el 'riesgo de credibilidad' se convierte en la palabra de moda, y esa es una razón importante para tener oro", añade.
Si esta situación se produce, considera que "la Fed casi con seguridad perdería credibilidad y, aún más importante, el mercado de bonos estadounidense se haría oír con fuerza y reprendería a la Fed".
"Sí, septiembre es estacionalmente un mes flojo para los rendimientos del oro, pero cada vez parece más probable que este mercado aletargado esté a punto de despertar. Y cuando lo haga, la buena noticia para los inversores es que el primer movimiento no será el último", indica.
Para Fadi Al Kurdi, CEO de FFA Kings, "los mercados de futuros siguen asignando una alta probabilidad a un recorte de tasas de un cuarto de punto en septiembre", aunque apunta que "las divisiones entre los miembros de la Fed podrían aumentar la incertidumbre".
Sin embargo, la situación del banco central no es el único elemento que definirá la cotización del oro, ya que las tensiones geopolíticas podrían emerger en cualquier momento, a pesar de que ahora el mercado parece estar enfocado en otros aspectos.
"A nivel mundial, las tensiones geopolíticas siguen impulsando el interés en los activos refugio. Si no se alcanza un acuerdo de paz en Ucrania, podría impulsar la demanda de oro. En Oriente Medio, Israel autorizó una importante operación militar en Gaza, desafiando los llamamientos internacionales a un alto el fuego", destaca.
Así, la evolución de las negociaciones de paz en torno a la guerra de Ucrania pueden definir el próximo movimiento del oro, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuviera una reunión con su par ucraniano, Volodímir Zelenski, y una delegación de líderes europeos. El metal precioso espera ahora la respuesta de Rusia.

