• Esto demuestra que no hubo improvisación y que fue un acto premeditado
rajoy-agredido

El joven que este miércoles agredió a Mariano Rajoy en Pontevedra había planeado al detalle lo que iba a hacer. Así lo demuestran los mensajes de WhatsApp que intercambió con sus amigos poco antes de pegar un puñetazo al presidente del Gobierno, en los que les anunciaba que ya salía de casa y que pronto perpetraría sus planes. Los amigos de Andrés de V. F. le escribieron: "Capi mátalo", "Los pulgares en los ojos" o "Y escúpele en las cuencas".

contador