- La institución dirigida por Mark Carney reitera que el Brexit golpearía al crecimiento y hundiría a la libra
- De hecho, asegura que la incertidumbre ya está afectando a la economía británica

El Banco de Inglaterra ha celebrado su última reunión antes del referéndum del 23 de junio en el que los británicos decidirán si quieren continuar o romper con la Unión Europea. La autoridad monetaria ha mantenido los tipos sin cambios, igual que el programa de compras de activos, y ha advertido por enésima vez del perjuicio económico de un Brexit.