
La energética estatal noruega Equinor, la antigua Statoil, se anotó un beneficio neto atribuido de 7.954 millones de dólares (unos 6.957 millones de euros) en la primera mitad de 2026, lo que supone un mejora del 102% respecto de las ganancias contabilizadas en el mismo periodo del ejercicio precedente como consecuencia de los mayores precios del crudo a raíz del bloqueo del estrecho de Ormuz, lo que impulsó a productores ajenos a la región.
La compañía escandinava ha destacado en una nota de prensa que el precio promedio del barril de Brent en el primer semestre fue de 92,6 dólares, un 29% superior al del mismo intervalo de 2025.
De hecho, en el segundo trimestre del año, que recoge el impacto del conflicto en Oriente Próximo, el beneficio neto atribuido de Equinor aumentó un 267%, hasta 4.848 millones de dólares (4.248 millones de euros), después de que el precio promedio del barril de Brent subiera un 54%, hasta 104,5 dólares.
Los ingresos de la compañía hasta junio sumaron 63.020 millones de dólares (55.218 millones de euros), lo que representa un avance interanual del 14%, incluyendo un incremento del 40% entre abril y junio, cuando Equinor facturó 35.177 millones de dólares (30.822 millones de euros).
Entre abril y junio, Equinor registró una alta producción, que alcanzó los 2,16 millones de barriles equivalente de petróleo por día, lo que representa un incremento del 3% interanual.
"La sólida producción del segundo trimestre nos permitió aprovechar los precios más altos, lo que contribuyó a un flujo de caja y unos resultados financieros sólidos", ha declarado Anders Opedal, presidente y consejero delegado de Equinor.

