
A veces los mercados parecen sagas familiares: durante décadas, unos pocos apellidos sostienen la historia. Pero llega un punto en el que el patriarca envejece, la narrativa se agota y el guion exige nuevas caras. En la bolsa española, ese momento podría llamarse 2026. Después de un 2025 sobresaliente, la gran pregunta ya no es si los bancos seguirán tirando del carro… sino quién está preparado para heredar el volante.
“El listón que deja 2025 es extraordinariamente alto”, apunta el Alberto Blanco, profesor en el Instituto de Estudios Bursátiles, recordando que España es, con diferencia, el mercado más rentable del G20. La subida del Ibex 35, que ronda el 45% desde enero, no deja espacio para la modestia. Pero sí para la duda.
UN AÑO QUE HA CAMBIADO LA JERARQUÍA
El 'rally' de 2025 tiene un nombre propio: la banca. Santander avanza cerca de un 115% y BBVA se anota alrededor de un 100%, cifras que no se ven dos veces en una década. Son tiempos de balances robustos, ROEs sólidos y márgenes aún tolerables. Un festín de rentabilidad.
Sin embargo, 2026 llega con otro aire. “El mercado podría haber corrido demasiado rápido hacia una narrativa casi perfecta”, señala Javier Molina, de eToro. Esa narrativa incluía crecimiento económico, estabilidad política y un BCE dispuesto a suavizar condiciones. Pero las historias perfectas siempre tienen un pero.
Los analistas discrepan. Gescooperativo recuerda que “las valoraciones bancarias ya incorporan casi todas las buenas noticias”. Bestinver, en cambio, sigue viendo apoyo en los beneficios crecientes y los tipos reales positivos. Y Gallagher, de Jupiter AM, va más lejos: “Incluso después de las fuertes ganancias, las valoraciones siguen siendo atractivas gracias a la consolidación y al impulso de la automatización”.
Lo único indiscutible es el diagnóstico de Morningstar: los bancos españoles ofrecieron resultados sólidos en los nueve primeros meses de 2025 pese al estrechamiento de los márgenes. Pero que la máquina funcione no significa que vuelva a acelerar.
EL PROBLEMA DEL HÉROE CANSADO
El mercado ha disfrutado de un protagonista claro, pero también sabe que ningún 'rally' vive eternamente de un solo motor. Y aquí entra la figura del analista de Johann Scholtz, de Morningstar, quien lanza un jarro de agua fría sobre las 'blue chips' financieras: “Santander está sobrevalorado y BBVA está, como mucho, justamente valorado”.
El mensaje implícito: la banca seguirá siendo importante, pero no volverá a ser el héroe solitario del Ibex 35.
LOS ASPIRANTES AL TRONO: DEFENSA, TECNOLOGÍA, SALUD Y MÁS
Si los bancos pierden impulso, ¿quién tomará el relevo? Blanco lo tiene claro: sectores como defensa y tecnologías de la información, con Indra y Amadeus como estandartes, están llamados a reforzar su protagonismo en un mundo que gasta más en seguridad y automatización. La sanidad, con Rovi y Grifols, aparece como otra palanca apoyada en innovaciones en obesidad, oncología y neurodegeneración.
Las infraestructuras, por su parte, podrían vivir un renacimiento ante la falta de inversión estructural en vivienda y transporte. Y aunque las renovables vienen de un año buenos, algunos expertos las ven como una oportunidad.
Sobre la mesa también destacan valores que hoy cotizan con descuento frente a su valor razonable calculado por Morningstar: Amadeus (0,93 P/FV) y Telefónica (0,87 P/FV), una selección que empieza a sonar a recomendación táctica para un 2026 más selectivo.
Gescooperativo añade una pista adicional: “Los servicios públicos de alta calidad y los campeones del consumo resistente pueden sorprender positivamente”. Y ojo a Latinoamérica: su recuperación, impulsada por un dólar débil y materias primas al alza, puede añadir combustible a las empresas españolas con fuerte presencia allí.
RIESGOS QUE NO SE PUEDEN ESQUIVAR
No todo son luces. “El riesgo político puede minar la confianza si España entra en una nueva fase de inestabilidad”, alerta Blanco. Molina insiste en que el optimismo depende de una estabilidad que quizá sea más frágil de lo que parece.
Además, aunque España mantiene una valoración atractiva frente al mundo (13 veces beneficios), el propio análisis de Morningstar sostiene que es el mercado “más caro de Europa” en valoración relativa. Otro aviso para navegantes: 2026 no será un año para pilotos automáticos.
UN NUEVO RELATO PARA UN NUEVO MERCADO
2025 ha sido el año del rugido. 2026 será el del matiz. Si el índice nacional quiere sostener su narrativa, tendrá que aprender a no depender de un solo héroe. Y quizá esa sea la mejor noticia: cuando los mercados amplían su elenco, las historias duran más.
El relevo ya está convocado. Falta ver quién toma el mando… y si el selectivo está preparado para abrazar una nueva generación de líderes. Porque, en los mercados, como en las familias largas, siempre llega el momento en el que el futuro exige otros apellidos.

