dl andrew bailey bank of england

Este jueves tiene lugar una nueva reunión del Banco de Inglaterra (BoE). Los últimos datos publicados en Reino Unido y el carácter restrictivo de la política monetaria actual respaldan la necesidad de nuevos recortes de tipos este año, pero la previsión es que no se aprobarán en el encuentro de junio. La probabilidad que maneja el mercado es que el organismo británico hará una pausa y retomará las bajadas en las reuniones de agosto y noviembre.

Es muy poco probable que el BoE reduzca los tipos de interés este mes, pero ¿debería hacerlo? Desde Oxford Economics consideran que, después de los mensajes relativamente agresivos del Comité de Política Monetaria en mayo, los últimos datos de actividad y del mercado laboral publicados deberían ayudar a aliviar algunas de las preocupaciones sobre la rigidez de la inflación.

"En conjunto, las publicaciones semanales sobre el mercado laboral y el PIB sugieren que los riesgos en torno a la fortaleza del crecimiento salarial y la holgura económica probablemente se estén orientando a la baja. El gobernador del BoE, Andrew Bailey, afirmó recientemente que para que los tipos de interés sigan bajando será crucial que el crecimiento salarial se reduzca, por lo que nuevas señales de desaceleración en los datos salariales deberían dar al organismo cierta confianza en que el crecimiento salarial se mantiene en la senda correcta para alcanzar un ritmo consistente con el objetivo", dicen.

Creen que los datos recientes y el carácter restrictivo de la política monetaria actual "respaldan la necesidad de nuevos recortes de tipos este año", pero su escenario más probable para el encuentro de este jueves es que se haga una pausa, seguida de recortes de 25 puntos básicos en agosto y noviembre.

"El Comité de Política Monetaria ha establecido un ritmo de recortes y espera para la flexibilización de la política monetaria y las actas de la reunión de mayo y los comentarios públicos recientes de los miembros del Comité sugieren que no hay un interés real de la mayoría en apoyar un ritmo más rápido de recortes. Además, si bien los datos recientes respaldan la necesidad de una mayor flexibilización, no creemos que los datos hayan sido lo suficientemente débiles como para impulsar a acelerar el ritmo de los recortes", afirman.

Por lo tanto, esperan una votación de 7 a 2 a favor de mantener el tipo de interés bancario en el 4,25%, con Swati Dhingra y Alan Taylor probablemente apoyando un recorte.

En ING comparten la misma proyección de recortes: pausa en junio y recortes en agosto y noviembre. "Somos más optimistas sobre las perspectivas de inflación que el BoE. Y creemos que esto se reflejará cada vez más en las decisiones en los próximos meses", comentan.

Contemplan la posibilidad de que las últimas cifras de empleo "podrían tentar a uno o dos funcionarios adicionales a votar a favor de una rebaja de tipos este mes. Tras votar por un recorte mayor de 50 puntos básicos en mayo, sería sorprendente que Alan Taylor y Swati Dhingra no votaran al menos por un recorte de 25 puntos básicos este mes. Como mínimo, por lo tanto, estamos ante una votación de 7 a 2 a favor de mantener los tipos sin cambios esta vez".

Sin embargo, señalan que "la historia nos demuestra que estas diferencias de voto no son una señal especialmente fiable sobre futuros cambios de política". En cambio, "los cinco miembros internos, incluido el gobernador Andrew Bailey, suelen votar en grupo, aunque, al menos formalmente, la política no se establece por consenso. En otras palabras, que dos o tres miembros externos voten en contra del consenso no es un indicador claro de lo que harán los miembros internos a continuación".

En resumen, salvo grandes sorpresas, aseguran que las últimas cifras decepcionantes de empleo contribuyen a consolidar un recorte de tipos en agosto. "Cabe recordar que, con un 4,25%, el tipo de interés bancario se mantiene en un nivel muy restrictivo, lo que ofrece al BoE un amplio margen para seguir bajándolo", con lo que vaticinan un nuevo recorte en noviembre y dos rebajas más en 2026, lo que situaría el tipo terminal al 3,25%.

"Totalmente descontada". Así ven en Rabobank la pausa en junio: "Esperamos que el Comité de Política Monetaria mantenga el tipo de interés bancario sin cambios en el 4,25%. Este resultado ya está plenamente descontado por los mercados" que, de cara al futuro, prevén dos recortes de tipos antes de fin de año, "una perspectiva que refleja nuestra previsión histórica".

Así, anticipan reducciones de 25 puntos básicos tanto en agosto como en noviembre, lo que situaría el tipo de interés oficial en el 3,75% para diciembre. "Sin embargo, las declaraciones del gobernador Bailey subrayan la creciente incertidumbre en torno al ritmo de la flexibilización. En este contexto, el gobernador reiteró que cualquier ajuste de la política monetaria sería "gradual" y "cauteloso". Es probable que este texto se mantenga en las directrices del Comité".

Un tono cauteloso que, en su opinión, también tiene un propósito práctico. "Ayuda a superar la amplia divergencia de opiniones dentro del BoE. Recordemos que la reunión de mayo tuvo una inusual división a tres bandas: dos miembros favorecieron un recorte de 50 puntos básicos, cinco apoyaron uno de 25 puntos básicos (con diferentes justificaciones) y dos optaron por mantener los tipos estables. Esta división refleja la amplia incertidumbre que enfrentan tanto los analistas como los responsables políticos y esto, por supuesto, está totalmente relacionado con lo que ocurra en la Casa Blanca", indican.

Como añaden, "es probable que esta vez haya una votación dividida, aunque probablemente en dos líneas". Esperan que Dhingra y Taylor favorezcan un recorte de 25 puntos básicos, mientras que el resto de los miembros probablemente apoyarán mantener los tipos estables.

"La cuestión política clave es, de hecho, si los aranceles estadounidenses son inflacionarios. Creemos que el impacto directo sobre la inflación de Reino Unido será limitado. Tras haber alcanzado un acuerdo, es poco probable que Reino Unido tome grandes represalias y la desviación del comercio de Asia hacia Europa ya está ejerciendo cierta presión a la baja sobre los precios de importación. El mayor efecto probablemente se deba a la incertidumbre. Las empresas globales, especialmente aquellas con exposición a EEUU, podrían retrasar la inversión y la contratación, lo que lastra el crecimiento. Un entorno con mayor presión sobre la demanda que sobre la oferta justifica una mayor flexibilización en lugar de una pausa", exponen.

Con este panorama, su escenario base se mantiene sin cambios. Plantean que el Comité de Política Monetaria "tiene la valentía de actuar, reduce su tipo de interés oficial una vez por trimestre, se atiene a las reuniones y finaliza 2025 con el tipo de interés bancario en el 3,75%. Este ritmo le da al Comité margen para evaluar la persistencia de la inflación, la dinámica de los costes laborales, la presidencia de Trump y sus aranceles y cualquier nueva perturbación que, sin duda, surja".

Su previsión del tipo de interés terminal se mantiene en el 3%, que se alcanzará en 2026. Pero hay dos condiciones clave. En primer lugar, "el ancla de la inflación debe mantenerse y las expectativas de los responsables de la fijación de precios, en particular, deben seguir bajando". En segundo lugar, "los mercados no deben adelantarse a los acontecimientos. Una flexibilización excesiva descontada a medio plazo podría debilitar la postura del BoE".

Para Danske Bank, el BoE se mantendrá fiel a su orientación previa, reiterando que "sigue siendo apropiado un enfoque gradual y cuidadoso para eliminar las restricciones de la política monetaria", ya que, desde la última reunión en mayo, "los datos han sido, en general, sorprendentemente a la baja. La debilidad del mercado laboral se ha acentuado en los últimos meses, con una caída constante de las nóminas y una disminución continua de las vacantes sin cubrir. El crecimiento salarial del sector privado también ha sido menor de lo esperado, aunque se mantiene en niveles elevados. El crecimiento ha sido menor de lo esperado, lo que supone un riesgo a la baja para la proyección del Comité de Política Monetaria. La inflación de los servicios se mantuvo elevada", destacan.

En este caso, el pronóstico es que el organismo británico mantendrá los recortes trimestrales, dejando el tipo de interés en el 3,75% para finales de 2025. No obstante, matizan que el riesgo se inclina hacia un ciclo de recortes más rápido en 2025 y 2026, "dados los riesgos a la baja para el crecimiento".

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