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Sharecast / David Mark via Pixabay

Moody's Investors Service anunció el viernes la rebaja de su perspectiva sobre EEUU, que ha pasado de 'estable' a 'negativa', y lo hizo arguyendo dos problemas acuciantes. Por un lado, el elevado déficit fiscal, que podría seguir en cotas altas durante más tiempo, y por el otro, la polarización política en Washington, que dificulta llegar a consensos. Todo eso, dice la agencia de calificación, aumenta el riesgo sobre la fortaleza fiscal del país.

En su opinión, "los riesgos a la baja para la fortaleza fiscal de Estados Unidos han aumentado y es posible que ya no sean totalmente compensados por las fortalezas crediticias únicas del soberano".

Como dice, "en el contexto de tipos de interés más altos, sin medidas efectivas de política fiscal para reducir el gasto público o aumentar los ingresos", espera que los déficits fiscales de Estados Unidos "sigan siendo muy grandes, lo que debilitará significativamente la asequibilidad de la deuda".

Asimismo, remarca que "la continua polarización política dentro del Congreso de Estados Unidos aumenta el riesgo de que los sucesivos gobiernos no puedan llegar a un consenso sobre un plan fiscal para frenar la disminución de la asequibilidad de la deuda".

No obstante, la agencia de calificación confirmó las calificaciones de emisor a largo plazo y senior no garantizada de Estados Unidos en 'Aaa' por "las formidables fortalezas crediticias" del país, que "continúan preservando el perfil crediticio del soberano". De hecho, Moody's espera que EEUU "conserve su excepcional fortaleza económica".

"Nuevas sorpresas positivas de crecimiento a medio plazo podrían al menos frenar el deterioro de la asequibilidad de la deuda", apunta la agencia en una nota, que también se refiere a la "fortaleza institucional y de gobernanza" del país, y dice que "es muy alta, respaldada en particular por la eficacia de las políticas monetarias y macroeconómicas".

Bajo su punto de vista, "si bien el ajuste de la economía y el sector financiero de Estados Unidos a tipos de interés más altos durante más tiempo está en marcha, las autoridades han facilitado la transición a través de políticas transparentes y efectivas".

Por último, Moody's defiende la calificación de 'Aaa' destacando "el papel único y central del dólar estadounidense y del mercado de bonos del Tesoro en el sistema financiero mundial", que "proporciona una capacidad de financiación extraordinaria y reduce significativamente el riesgo de una espiral repentina de los costes de financiación, lo cual es particularmente relevante en el contexto de altos niveles de deuda y debilitamiento de la asequibilidad de la deuda".

De cara al futuro, la agencia de calificación señala que podría volver a cambiar la perspectiva a 'estable' si cambiara su opinión y esperase que el Gobierno adoptase medidas de política fiscal que "ayudaran a frenar el esperado deterioro de la asequibilidad de la deuda y la disminución de la fortaleza fiscal, por ejemplo, contribuyendo a una reducción estructural de los déficits fiscales primarios a través de mayores ingresos gubernamentales o reducción del gasto".

"La perspectiva también puede cambiar a 'estable' si se vuelve cada vez más probable que el potencial de crecimiento de Estados Unidos sea duraderamente superior a las estimaciones actuales de Moody's, lo que aumentaría los ingresos del Gobierno y frenaría el deterioro de la asequibilidad de la deuda", comenta.

Por el contrario, la calificación de EEUU "enfrentaría una presión a la baja si Moody's concluyera que es poco probable que las autoridades respondan a los crecientes desafíos fiscales del país a medio plazo, a través de medidas para aumentar los ingresos del Gobierno o reducir estructuralmente el gasto para frenar el deterioro de la asequibilidad de la deuda".

En este escenario, dice, una rebaja "reflejaría una mayor confianza en que el deterioro de la asequibilidad de la deuda y la solidez fiscal probablemente socavarían la fortaleza económica de Estados Unidos y/o el papel del dólar estadounidense y del mercado de bonos del Tesoro".

Además, "un debilitamiento de las instituciones y la fortaleza de la gobernanza, como por ejemplo a través del deterioro de la efectividad de las políticas monetarias y macroeconómicas o de la calidad de las instituciones legislativas y judiciales, también podría afectar la calificación", apunta. "Tal resultado afectaría el perfil crediticio soberano, particularmente si redujera la confianza en que el dólar estadounidense y el mercado de bonos del Tesoro mantendrán sus roles únicos y centrales en el sistema financiero global, que actualmente aportan un apoyo considerable a la calificación".

Cabe recordar que el pasado mes de agosto Fitch rebajó la calificación de emisor a largo plazo en moneda extranjera de EEUU de 'AAA' a 'AA+' por el "deterioro fiscal esperado en los próximos tres años", así como por la erosión de la gobernanza y la creciente carga de deuda. Asimismo, citó también las disputas en Washington como un problema. "Los repetidos enfrentamientos políticos sobre el límite de la deuda y las resoluciones de último momento han erosionado la confianza en la gestión fiscal", dijo la agencia.

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