
Las bolsas han entrado en una fase de cautela en la última parte del año, motivada principalmente por el temor a una posible burbuja en torno a las compañías de inteligencia artificial (IA), aunque los analistas de Goldman Sachs mantienen una postura "moderadamente pro-riesgo" hasta 2026.
"El fuerte repunte de la renta variable en lo que va de año, sumado a los obstáculos macroeconómicos y las preocupaciones sobre la inteligencia artificial, genera riesgo de retrocesos hasta fin de año. Sin embargo, con nuestra base macroeconómica favorable hasta 2026, respaldada por la flexibilización de las políticas, apostaríamos por aprovechar las caídas (para comprar) y nos centraríamos en oportunidades de diversificación y coberturas para proteger nuestra renta variable de largo plazo", comentan.
Su estrategia se basa en "la asimetría entre renta variable y crédito", ya que "en un contexto de ciclo tardío, las valoraciones son una restricción más severa para el crédito, mientras que las de renta variable pueden sobrepasar los límites y los beneficios pueden impulsar la rentabilidad".
"Además, las empresas suelen reestructurarse y reapalancarse en ciclos tardíos, lo que favorece más a la renta variable que al crédito. Finalmente, si bien el crédito ha tenido un rendimiento superior recientemente, en caso de temor a una recesión, esperamos que las betas de crédito respecto a la renta variable repunten considerablemente", agregan.
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En este sentido, recomiendan 'sobreponderar' renta variable en los próximos 12 meses, y esperan que "se vea respaldada por un buen crecimiento de las ganancias, la flexibilización de la Fed sin recesión y el estímulo fiscal global".
"Las ganancias deberían impulsar el alza, con una posible expansión de la valoración si persiste el optimismo de finales de ciclo. Nuestro equipo de estrategia de renta variable global no cree que las acciones de IA estén en una burbuja, ya que las acciones más grandes se han visto más impulsadas por las ganancias que por las valoraciones hasta ahora, y la mayoría son rentables y cuentan con balances sólidos", anticipan.
Los analistas del banco estadounidense también recomiendan "aumentar la diversificación entre regiones, sectores y factores para mejorar la rentabilidad ajustada al riesgo", y optan por 'sobreponderar' los activos de Asia y de mercados emergentes en general, en detrimento de los europeos, para los que mantienen un consejo de 'infraponderar'.
"Nuestros estrategas de mercados emergentes han revisado al alza su perspectiva sobre India. El otro peso pesado de la renta variable de mercados emergentes, China, también tiene perspectivas alcistas y se mantienen optimistas sobre la renta variable china. También somos optimistas sobre Japón, con potencial para una política monetaria más orientada al crecimiento", comentan.
CAUTELA CON LA RENTA FIJA
Los expertos de Goldman Sachs centran sus apuestas para lo que resta de año en la renta variable, ya que encuentran más dudas con la renta fija. Por activos, mantienen una posición 'neutral' en bonos, y consideran que "los rendimientos de los bonos a largo plazo se mantendrán dentro de un rango este año, con aumentos moderados el próximo año debido a la reapertura del Gobierno estadounidense, la flexibilización fiscal y el crecimiento global".
"Vemos poco margen para grandes caídas en los rendimientos de los bonos sin un debilitamiento significativo de los datos de crecimiento, lo que a su vez resultaría en un cambio más moderado por parte de los bancos centrales globales. Nuestros economistas anticipan un recorte de la Fed en diciembre y dos más en 2026, pronosticando un tipo terminal más alto que el del mercado. Mantenemos una tendencia hacia curvas de rendimiento más pronunciadas", manifiestan.
Su principal apuesta en este sentido se centra en los bonos del Estado británico a largo plazo, con una recomendación de 'sobreponderar', basado en "el respaldo de los débiles datos del mercado laboral", mientras que, a corto plazo, "el presupuesto podría impulsar la volatilidad, pero los datos sobre crecimiento e inflación deberían impulsar el rendimiento superior".
En el lado contrario, apuestan por 'infraponderar' los bonos alemanes a 10 años debido al "gasto fiscal", y es que "a partir del 20 de noviembre, el Gobierno publicará el gasto mensual tras el presupuesto revisado".
"Nos gusta la volatilidad de las tasas a más largo plazo como un diversificador positivo para los shocks de tasas en carteras equilibradas", valoran.
En lo que respecta al crédito privado, también mantienen una recomendación de 'infraponderar', aunque ahora muestran dudas a más largo plazo, hasta los próximos 12 meses, mientras que hasta la fecha las perspectivas más negativas se centraban en el último trimestre del curso.
"Durante la reciente aversión al riesgo, el crédito se ha quedado algo rezagado frente a la renta variable; en caso de temor a una recesión, por ejemplo, con un mayor aumento de la tasa de desempleo, esperaríamos que la beta del crédito frente a la renta variable aumentara considerablemente. Además, un mayor reapalancamiento de IA podría incrementar el vínculo con la renta variable", concluyen.

