la bce relevera ses taux tant que l inflation sera au dessus de 2 dit lagarde

El Banco Central Europeo (BCE) llevará los tipos de interés hasta el 3%, pero "no hay necesidad de volver a subirlos antes de 2028". Es lo que aseguran en Berenberg, donde creen que, a pesar del "grave riesgo" de que el organismo vuelva a aumentar los tipos en julio o septiembre de 2026, "en medio del actual estancamiento económico", no irá más allá antes de 2028.

"Prevemos que el BCE endurecerá de nuevo su política monetaria a finales de 2028 y alcanzará nuestro objetivo a largo plazo del 3% en 2029. Nuestra previsión difiere de los tipos implícitos en el mercado en dos aspectos: proyectamos tipos más bajos para los próximos dos años, pero tipos más altos a partir de finales de 2028", señala el economista jefe de la entidad, Holger Schmieding.

El pasado 11 de junio, el BCE subió los tipos de interés en 25 puntos básicos por primera vez desde septiembre de 2023, situándolos en el 2,5% considerando la decisión como "adecuada" ante las presiones inflacionistas que ha generado la guerra en Oriente Próximo.

"Mantenemos nuestra previsión a largo plazo de que la escasez de mano de obra obligará a los bancos centrales a elevar ligeramente los tipos de interés para evitar un desvío significativo y duradero de su objetivo del 2%. Sin embargo, las consecuencias de la guerra de Irán han modificado la trayectoria que probablemente seguirán los bancos centrales", explica Schmieding.

Cree que, tras la reacción del mercado al acuerdo marco entre Estados Unidos e Irán, es probable que la gasolina y el gasóleo para calefacción sean mucho más baratos a partir de junio que en abril y mayo. "Lamentablemente, los efectos indirectos del alza de los precios de la energía —por ejemplo, en los costes del transporte y las facturas de servicios públicos, que solo se ajustan periódicamente— aún no se han manifestado. Estos efectos indirectos mantendrán la inflación general por encima del objetivo hasta principios de 2027", añade.

Respecto a sus perspectivas sobre la evolución de los precios en la eurozona, estima que, en marzo y abril del próximo año, el aumento de los precios de la energía relacionado con Irán dejará de ser un factor en la comparación interanual. Además, prevé que el petróleo fluctúe en torno a los 75 dólares por barril de crudo Brent en 2027.

"Los efectos de base resultantes en los precios del petróleo harán que la inflación general caiga por debajo del 2% la próxima primavera. Dado que la respuesta tardía de la oferta y la demanda a un período de precios altos suele generar un exceso de oferta y, por consiguiente, precios bajos posteriormente, proyectamos que el Brent caerá aún más, hasta alrededor de los 70 dólares en 2028, con la posibilidad de una caída mucho mayor. Incluso con el crudo Brent a 70 dólares en 2028, es probable que la energía continúe restando a la inflación general hasta finales de 2028", indica.

Como resultado, apunta que el repunte demográfico de la inflación subyacente tardará más en impulsar la inflación general muy por encima del 2% nuevamente.

Por lo tanto, en Berenberg han reducido su previsión de inflación para la zona euro del 2,3% al 2,2% en 2028 y ahora esperan que el BCE reanude las subidas de tipos a finales de ese año, en lugar de a finales de 2027, y que alcance el 3% a mediados de 2029.

"Si el BCE volviera a endurecer su política monetaria este año, una inflación aún menor de lo previsto en 2027 podría incluso obligar al banco a revertir la situación", remarcan.

Según las cifras publicadas por Eurostat, la oficina de estadística de la Unión Europea (UE), la inflación de la eurozona se incrementó dos décimas en mayo, hasta situarse el Índice de Precios de Consumo (IPC) en el 3,2%.

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