
Durante años, Wall Street ha repetido el mismo mantra: llegar tarde a una gran historia bursátil suele ser la forma más rápida de perder dinero. Pero Morningstar lanza una idea incómoda: algunas de las compañías que más riqueza han creado en la última década todavía podrían tener recorrido alcista.
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La inteligencia artificial ha disparado valoraciones hasta niveles difíciles de ignorar, pero detrás del frenesí hay un dato demoledor: solo 15 compañías estadounidenses generaron alrededor de 27 billones de dólares en riqueza para sus accionistas entre 2016 y 2025. Y una parte descomunal de ese dinero sale del mismo lugar: las grandes tecnológicas.
EL CLUB DE LOS 27 BILLONES
El ranking elaborado por Morningstar parece un mapa del poder económico actual. Nvidia lidera la clasificación tras generar 4,53 billones de dólares en creación de valor para los accionistas en diez años, seguida de Apple, Microsoft, Alphabet y Amazon.
Por detrás aparecen Broadcom, Tesla, Meta Platforms, Eli Lilly y JPMorgan Chase, mientras que el grupo lo completan Walmart, Berkshire Hathaway, Visa, Mastercard y Palantir.
La lista mezcla fabricantes de chips, plataformas digitales, gigantes del consumo, farmacéuticas, bancos y firmas de pagos. Pero también refleja otra realidad: Wall Street ha premiado de forma contundente a las empresas capaces de dominar una narrativa económica.
Nvidia se ha convertido en el gran cerebro bursátil de la inteligencia artificial; Eli Lilly ha capitalizado el furor por los medicamentos contra la obesidad; y Palantir ha pasado de ser una firma de nicho ligada al análisis de datos a convertirse en uno de los grandes símbolos del nuevo capitalismo algorítmico.
La fotografía es casi brutal en su simplicidad: la última década bursátil ha sido una gigantesca concentración de riqueza alrededor de la tecnología, la nube y la inteligencia artificial. De hecho, los conocidos como los '7 Magníficos' (Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet, Nvidia, Meta y Tesla) acumulan unos 20,6 billones de dólares en creación de valor.
“La mayoría de las empresas de la lista ya eran valores de gran capitalización hace diez años”, explica Amy C. Arnott, estratega de carteras de Morningstar, aunque destaca que Nvidia es una excepción llamativa por su explosiva transformación bursátil.
Y ahí aparece una de las grandes lecciones del informe: las empresas dominantes no solo siguieron ganando después de 2016, sino que ampliaron todavía más la distancia frente al resto del mercado.
NO ES SOLO IA: ES VENTAJA COMPETITIVA
El estudio deja otra conclusión muy interesante para los inversores: el factor común entre las grandes ganadoras no es únicamente el crecimiento, sino la capacidad de construir auténticas murallas defensivas alrededor de sus negocios.
Morningstar recuerda que solo alrededor del 25% de las empresas que cubre cuenta con una ventaja competitiva “amplia”, pero 12 de las 15 mayores creadoras de riqueza sí poseen esa característica.
“Las ventajas competitivas han sido fundamentales para la creación de valor para los accionistas”, subraya Arnott.
Eso explica por qué nombres como Microsoft, Visa, Mastercard, Meta o Alphabet aparecen junto a Nvidia en el ranking. No son simplemente compañías de moda: son negocios con ecosistemas difíciles de replicar, enormes barreras de entrada y una capacidad extraordinaria para monetizar su dominio.
Pero el informe también deja espacio para historias menos evidentes. Eli Lilly logró entrar en el club gracias al auge de los tratamientos para adelgazar y diabetes, mientras que Palantir representa el apetito de Wall Street por las plataformas de análisis de datos e inteligencia artificial aplicadas tanto al sector público como al privado.
El crecimiento también es clave. Nvidia registró un crecimiento de ingresos del 45,7% en la última década, mientras que Tesla alcanzó el 37,1%, Meta el 27,3% y Broadcom el 25,1%.
LAS GRANDES GANADORAS QUE TODAVÍA GUSTAN A MORNINGSTAR
La parte más provocadora del informe llega al analizar las valoraciones actuales. Porque Morningstar cree que algunas de las acciones más exitosas de la última década aún no han agotado su potencial.
Microsoft es el caso más llamativo. La firma le otorga un 'rating' de cinco estrellas y considera que cotiza con un descuento muy relevante respecto a su valor razonable estimado de 600 dólares por acción.
Meta, Nvidia, Berkshire Hathaway y Broadcom cuentan también con 'ratings' de cuatro estrellas que indican 'infravaloración'.
Palantir y Tesla mantienen, en su opinión, valoraciones mucho más exigentes y un perfil de incertidumbre elevado, mientras que Eli Lilly sigue siendo uno de los grandes referentes defensivos ligados al crecimiento en salud.
Eso rompe parcialmente uno de los grandes miedos del mercado actual: la idea de que todas las grandes tecnológicas están completamente sobrevaloradas tras el rally de la IA.
“Lo que realmente importa para los inversores que están considerando una nueva inversión son las perspectivas de la empresa y si el precio actual ofrece un margen de seguridad”, señala Arnott.
No todas salen bien paradas. Morningstar advierte de que Walmart cotiza ya con una prima significativa frente a su valoración razonable tras su fuerte subida bursátil.
EL DILEMA DEL INVERSOR
El informe deja una pregunta incómoda flotando sobre Wall Street: ¿es demasiado tarde para entrar en las grandes ganadoras… o precisamente ahí sigue estando el dinero?
La historia bursátil demuestra que muchas compañías extraordinarias parecían “caras” durante años antes de volver a subir todavía más. Pero también enseña algo igual de importante: el mercado castiga con dureza cualquier decepción cuando las expectativas alcanzan niveles extremos.
Por ahora, Morningstar lanza un aviso claro. La IA puede haber acelerado el rally, pero detrás de las mayores fortunas bursátiles de la última década no ha habido magia. Ha habido negocios dominantes, crecimiento sostenido y ventajas competitivas capaces de resistir incluso cuando el mercado cambiaba de narrativa.

