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Los formularios 13F del primer trimestre de 2026, que los grandes fondos acaban de presentar ante la SEC, revelan un giro que pocos anticipaban: parte del dinero inteligente empieza a rotar desde las grandes plataformas tecnológicas hacia materias primas, energía e infraestructuras físicas ligadas al nuevo ciclo económico.

La inteligencia artificial sigue siendo el gran tema de mercado, pero algunos gestores ya no buscan solo exposición a las aplicaciones, sino a todo lo que la IA necesita para funcionar.

EL HOMBRE QUE TUMBÓ LA LIBRA APUESTA AHORA POR ARGENTINA

El movimiento más llamativo de la temporada lo protagoniza Stanley Druckenmiller, el gestor que en 1992 tumbó la libra esterlina junto a George Soros y que hoy administra Duquesne Family Office. Su fondo redujo en un 94% la posición directa en Amazon y liquidó por completo su participación en Alphabet, la matriz de Google, según el informe presentado ante el regulador estadounidense. También vendió Delta Air Lines, DoorDash, DocuSign y Goldman Sachs.

El capital liberado fue a parar, en parte, a un lugar que pocos habrían anticipado: Argentina. Druckenmiller multiplicó por más de cuatro su posición en YPF, la petrolera controlada por el Estado argentino, al pasar de 606.990 acciones a más de 3,2 millones de títulos. La inversión ronda los 150 millones de dólares y convierte a la compañía en el quinto activo más importante de su cartera.

Simultáneamente, mantuvo intacta su posición en Vista Energy y volvió a ganar exposición al ETF Global X MSCI Argentina (ARGT). La narrativa es clara: Vaca Muerta, el potencial exportador de la cuenca neuquina y la estabilización macroeconómica bajo el gobierno de Milei han cautivado a uno de los gestores macro más respetados de Wall Street.

MATERIAS PRIMAS INDUSTRIALES COMO TESIS DE FONDO

El pivote va más allá de Argentina. El fondo también amplió posiciones en Alcoa, Cleveland-Cliffs y Southern Copper, y abrió una nueva participación en el ETF iShares GSCI Commodity, un vehículo ligado a materias primas industriales.

La rotación no implica abandonar la inteligencia artificial, sino buscar exposición en los eslabones físicos de la cadena. La apuesta se completa con una entrada selectiva en semiconductores (Broadcom, Intel, STMicroelectronics, Micron y Arm Holdings), aunque con un enfoque distinto al de los fondos más concentrados en los grandes hiperescaladores.

En lugar de centrarse exclusivamente en las plataformas digitales, Duquesne distribuye el riesgo entre infraestructura, memoria y semiconductores industriales: los componentes que construyen el mundo físico que la IA necesita para funcionar.

LA NUEVA ETAPA DE BERKSHIRE ARRANCA CON UNA SORPRESA AÉREA

El otro gran 13F de la semana es el de Berkshire Hathaway, uno de los primeros grandes movimientos de cartera asociados a la transición hacia Greg Abel, el sucesor elegido por Warren Buffett. El conglomerado redujo el tamaño de su cartera desde unos 274.000 millones hasta 263.000 millones de dólares y recortó el número de posiciones de 40 a 29, pero el titular no son las ventas sino las compras.

Berkshire incrementó de forma significativa su participación en Alphabet y protagonizó uno de los movimientos más sorprendentes del trimestre: el regreso al sector aéreo con la compra de 39,8 millones de acciones de Delta Air Lines, valoradas en cerca de 2.700 millones de dólares.

Es la primera gran posición aérea de Berkshire desde 2020, cuando Buffett liquidó todas sus inversiones en aerolíneas estadounidenses al inicio de la pandemia. Por el lado de las salidas, el conglomerado vendió posiciones en Amazon, Domino's Pizza y UnitedHealth, además de reducir exposición a Chevron.

LOS ACTIVOS CRIPTO YA ENTRAN EN LOS FORMULARIOS INSTITUCIONALES

Los formularios de este trimestre también reflejan otra tendencia: la entrada progresiva de capital institucional en activos digitales a través de vehículos regulados.

El fondo Avenir Group mantiene una fuerte exposición al ETF de bitcoin de BlackRock (IBIT), mientras que UBS declaró posiciones en el Volatility Shares XRP ETF y en el Grayscale XRP Trust, una señal de que algunas grandes entidades empiezan a explorar infraestructura regulada vinculada a activos digitales.

En paralelo, Circle Internet Group, la firma detrás de la stablecoin USDC, gana peso dentro del ecosistema de inversión de ARK Investment, reforzando la idea de que Wall Street ya no solo mira las criptomonedas como activos especulativos, sino también como infraestructura financiera potencial.

El cuadro que dibujan los 13F del primer trimestre no es el de una huida del riesgo, sino el de una rotación. Algunos de los gestores más influyentes del mercado parecen empezar a mirar más allá de las plataformas digitales para buscar valor en energía, materias primas, infraestructura y activos físicos ligados al nuevo ciclo tecnológico.

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